EPILOGO:
CINCO
AÑOS MAS TARDE
Narrador
externo
Los años pasaron, haciendo que todo volviera a
estar en calma. Después de lo que sucedió con Nessie, Bella decidió que no
podía seguir en la cama, alejándose de todos y sin estar con sus hijos.
Edward le convenció para ir a que Jasper le
tratara, pero ella se negó a que alguien de la familia aparte de Edward supiera
realmente lo qué le pasó durante el tiempo que estuvo con James, así decidieron
que podría ir a otro psicólogo en Port Ángeles. Las terapias duraron poco más
de dos años, Bella recuperó la confianza en ella misma y le pudo dar a Edward
lo que ambos necesitaban desde hace mucho.
Durante ese tiempo comenzó a ejercer de
profesora en la escuela de Forks mientras Edward continuaba como pediatra en el
hospital. Después de acabar la terapia decidieron irse a vivir juntos, aunque
antes se casaron.
Flash
Back
Pov
Bella
-Te
ves hermosa – dijo Esme abrazándome.
-Mamá
que arrugas el vestido – gritó Rose – Abrázala de lejos – le dijo, fruncí el
ceño y sonreí por su comentario.
-Tonta
– dije.
-Tiene
razón, pueden arrugar el vestido, destrozar el maquillaje y despeinarte… - dijo
Alice alzando los brazos exagerada.
-Eres
una exagerada hermana, es solo un abrazo – dije tranquilamente.
-Pues
le abrazas cuando ya estés casada – dijo Rose arreglando del vestido algo que
según ella se había estropeado. Miré a mi suegra y ambas rodamos los ojos. Se
escucharon unos golpes en la puerta y las cuatro nos giramos para encontrarnos
con Carlisle asomado en la puerta.
-Te
ves como una princesa – dijo acercándose a mí.
-Ni
se te ocurra abrazarla – dijeron Alice y Rose mirándole amenazante. El alóo las
manos dándole a entender que no lo haría.
-Cariño
quiero darte una cosa que te pertenece… - me dijo y abrió sus manos – Hace años
Esme y yo te dimos este pequeño collar de plata con nuestro dije y no quisiste
aceptarlo, ahora te lo vuelvo a ofrecer. Y esta vez no permito que lo rechaces
– dijo extendiendo el pequeño collar con el dije. Lo cogí y abrí la medalla en
ella ponía “Siempre contigo” Le miré con los ojos cristalinos.
-Gracias
– dije abrazándolo. No me importaron las quejas que escuché de Rose y Alice – A
los dos – dije mirando después a Esme – Me ayudasteis desde el principio sin
pedirme ninguna explicación. Muchas gracias – dije y le abracé a ella.
-Sabes
que para nosotros eres como nuestra hija – me dijo al oído – Y de eso se trata
nuestro papel, de no juzgarte nunca – dijo mientras nos separábamos.
-¿Estás
lista? – preguntaron.
-Espera
– dijo Rosalie acercándose – Toma, algo prestado, la utilicé mi primera noche
de novios con Emmett – dijo mi cuñada pasándome la liga. Con una sonrisa
levantó mi vestido y me la puso – disfrútala.
-Bien
ahora sólo falta algo azul – dijo Alice acercándose – Es tuyo – dijo
entregándome una pulsera – Es un amuleto, simboliza la felicidad, el amor y la
salud. Era de mamá – dijo poniéndomela.
-Vamos
ya que Edward está demasiado nervioso – dijo Carlisle con una sonrisa – Ahora
entra Emmett – dijo antes de salir. Fueron saliendo todos poco a poco y me
quedé sola en la habitación. Mire por la ventana y vi a todos los invitados,
nunca en mi vida me había sentido tan nerviosa.
-¿Puedo
pasar? – escuché la voz de mi hermano y me giré para asentirle – Preciosa –
dijo cogiéndome de las manos - ¿Lista para subirte al altar? – me preguntó y
volví a asentir.
-Emmett…
- dije mientras le cogía del brazo – No dejes que me caiga – le pedí.
-Nunca
– dijo y comenzamos a bajar las escaleras. Cada paso más cerca de Edward me
sentía más nerviosa.
Cuando
llegamos al jardín, mi vista sólo se centró en una persona, olvidando todo lo
que había a mi alrededor y solo podía poner mis ojos al final del pasillo que
estaba atravesando, donde Edward me estaba esperando, sentí cómo mi hermano me
agarro más fuerte cuando empecé a temblar. Llegamos al final de la alfombra que
habían colocado y Emmett entregó mi mano a Edward. Me quedé mirando a Edward a
los ojos un rato y después nos sentamos en los pequeños taburetes que habían
preparado para nosotros.
-Hoy,
estamos aquí todos para celebrar la unión de Isabella y Edward… - comenzó hablando
el cura, estuvo hablando por un rato pero no presté atención hasta el momento
en que Edward cogido de mi mano tiró para que nos levantáramos – Pueden leer
sus votos.
-Yo
Edward Cullen – comenzó diciendo.
-Yo
Isabella Swan – continúe.
-Prometemos
amarnos el uno al otro y compartir hasta nuestros pensamientos más íntimos.
Prometemos sostenernos, apreciarnos y valorarnos. Queremos vivir cada día como
si fuera el último, y prometemos nunca ir a dormir enfadados. Si el dolor entra
en nuestras vidas, juntos lo superaremos. Mientras envejezcamos y lentamente
cambiemos, podremos mirarnos a los ojos y saber que lo que tenemos juntos nunca
desaparecerá. Con cada aliento que exhalamos crecerá nuestro amor – dijimos los
dos a la vez.
-Yo
os declaro marido y mujer – dijo el cura y Edward me acercó a él de un pequeño
tirón y posó sus labios en los míos sellando nuestro amor.
Fin
del Flash Back
Esme y Carlisle a pesar de ahora estar solos
en la casa, cada día recibían la visita de sus nietos, ya parecían una guardería
de todos los que eran. Los abuelos de la familia disfrutaban cada momento a
solas para volver a recuperar su amor y su cariño haciendo todo lo que
desde tiempo atrás habían abandonado por
todos los problemas familiares. Carlisle había reducido sus turnos para poder
pasar tiempo en casa y Esme cuando estaba sola se entretenía con sus plantas.
Alice y Jasper consiguieron el pequeño que
querían, la parejita que tanto habían deseado. La tienda de Alice sacó más
comerciales y ahora tenía por diferentes países lo que le había hecho tener más
éxito e incluso que su ropa desfilara en las pasarelas más importantes de
París, Italia y EEUU. Jasper dejó el hospital y se abrió su propia consulta en
un pequeño local que se encontraba al lado de su casa.
Emmett y Rosalie después de que la última se
recuperara del balazo volvieron a su casa, Rose regresó a su trabajo entregando
todo lo que podía como siempre. Así como Emmett continúo en la comisaria y
aunque en alguna ocasión se arriesgó más de lo que a Rosalie le gustaría todo
salió bien.
Nessie era toda una mujer a sus quince años,
responsable, ordenada, madura, aunque sin desperdiciar en la edad en la que se
encontraba.
Flash
Back
Pov
Edward
-Papá
– escuche a mi hija llamarme – Me dejas dinero que he quedado con unas amigas
para dar una vuelta… no volveré muy tarde – dijo mirándome con la cara que
Alice le había enseñado bien para convencernos a mí y a su madre.
-Pregúntale
a tu madre si te deja y te doy el dinero… - dije sonriendo y salió corriendo escaleras
arriba buscando a Bella. Yo continúe a lo mío hasta que las volví a sentir a
las dos.
-Ha
dicho que sí – dijo saltando. Yo miré a mi mujer quien asintió con una sonrisa.
-No
hagas nada imprudente cariño y no llegues tarde – dije dándole el dinero.
-No
te preocupes papá. No llegaré tarde y si me retraso llamaré – dijo cogiendo su
bolso y saliendo.
-Mamá…
no entiendo este ejercicio – escuché a Jane bajar las escaleras y sonreí, Bella
se giró y se sentó en la mesa de la cocina para ver de qué se trataba. Estuvo
un rato explicándoselo hasta que mi hija lo entendió.
Fin
del flash Back
Desde la última vez en la que Edward habló con
Tanya ella desapareció del país y no volvió a interesarse por su hija, lo que
hizo que la pequeña Jane al crecer fuera llamando a Bella mamá en vez de a su
madre biológica. Tony se había convertido en un pequeño adorable travieso, se
pasaba todo el día haciendo travesuras con Lily y luego les echaban la culpa a
los demás. Mientras Mary iba creciendo y convirtiéndose en una pequeña adorable
y cariñosa, ajena al pasado que había tenido su madre y quién era su verdadero
padre… pues ahora todos tenían en apellido Cullen.
Un momento importante también en la vida de
los Swan fue en el momento en el que Bella decidió leer la carta que le dejó el
notario escrita por Charlie, no se había atrevido a leerla todavía hasta ese
momento.
Flash
Back
Pov
Bella
Iba
a aprovechar ahora que me encontraba sola para poder leer la carta que mi padre
me escribió antes de morir. Pensé que nunca me atrevería a ello, pero después
de mucho pensarlo volvía a sentirme fuerte emocionalmente para poder afrontar
lo que fuera. La saqué de su sobre no pude evitar emocionarme al ver la letra
de mi padre.
Estimada Bella:
Lamento mucho el comportamiento que tuve
contigo años atrás. Sé que no me comporté como un buen padre y mucho menos eligiendo las palabras que te dije. Y que
después de todo lo que te hice sufrir mis palabras ahora no te servirán de
nada, pero debo confesarte una cosa.
Tu madre me fue infiel, no sé por cuánto
tiempo ni con cuántos hombres… el día que te dio a luz antes de morir me
confesó que tú no eras mi hija, pero que por favor no te dejara sola nunca. Yo
pese a todo ya te amaba antes de que nacieras y te iba a criar como había hecho
con Alice y Emmett como una hija más.
El días que te fuiste, cuando te vi en la
noche hiciste que recordara una escena que vi de tu madre y me enfurecí y lo
pagué contigo. Lo siento. El recuerdo se intensificó cuando me llamaste
diciéndome que estabas embarazada… lamento no haber estado contigo como a ella
le prometí y me culparé siempre por no cumplirlo.
Bella, quiero que sepas que pese a todo ello,
siempre te he querido como a una hija y
siempre te voy a querer y considerar mi pequeña. Me hubiera encantado poder
conocer a mi nieto o nieta, estar el día de tu boda porque seguro que estas
casada con un gran hombre que te ama y has tenido más hijos.
Sólo espero que alguna vez puedas perdonarme y
vuelvas junto a tus hermanos que te quieren y te echan de menos.
Te quiere Charlie Swan
PD: Pese a todo, siempre amé a tu madre.
Cuando
acabe de leer la carta me di cuenta de que me había puesto a llorar
desconsoladamente.
-¿Bella?
– escuché la voz de Edward pero no pude moverme - ¡Bella! – Gritó y se me acercó
corriendo - ¿Qué pasa? – me preguntó haciendo que le mirara a la cara. Le tendí
la carta y estuvo en silencio pero sin soltarme de sus brazos mientras la leía.
Después dejó la carta sobre la cama y me abrazo más fuerte diciendo palabras de
consuelo en mi oído.
Fin
del flash Back
Pov
Bella
-¿Qué haces aquí? – escuché la voz de Rosalie
sentándose a mi lado.
-Pensaba… - le dije con una sonrisa mientras
continuaba mirando el rio.
-¿Puedo saber sobre qué? – me preguntó dudosa.
-Un poco de todo, pero nada importante – dije
encogiéndome de hombros.
-Edward te estaba buscando – me dijo mirando
al frente como yo.
-Vamos entonces – dije levantándome, aun así
Rose me tendió la mano para ayudarme.
-A mí cuando estaba de tres meses ya me
costaba levantarme del suelo – dijo con una sonrisa.
-Me cuesta – le aseguré con una sonrisa. Las
dos reímos y comenzamos a caminar de vuelta a casa. Al llegar a la casa Esme y
Alice estaban sentadas en el porche tomando el aire.
-¿Dónde estabas? – me preguntó Esme con el
ceño fruncido cuando llegué junto a ellas.
-Estaba al lado del rio pensando un poco… -
dije encogiéndome de hombros – voy a ver que quería Edward – dije entrando en
la mansión, miré hacia el salón donde escuche las risas de todos los niños y
comencé subir las escaleras pues hoy eran los chicos quienes preparaban la
cena. Cuando llegué a la puerta de la cocina entré sonriendo y los cuatro
presentes me miraron sonriendo aunque sólo Edward se acercó a abrazarme y darme
un beso.
-¿Qué hacías? – preguntó mientras me envolvía
en sus brazos.
-Había ido a caminar y me senté en el rio… -
dije tranquilamente.
-Sabes que no quiero que estés sola por si le
pasa algo al pequeño – dijo tocando mi barriga.
-Eddy no seas tan sobreprotector… el bebe está
bien – le gritó mi hermano.
-Tranquilo Edward, estamos bien – dije
refiriéndome al bebe y a mí.
-Lo sé… pero me preocupo… - dijo dándome otro
beso.
-¿Cómo va la cena? – preguntó mirando a mi
suegro que era quien tenía la pala para mover la carne.
-Estamos en ello – dijo sonriendo.
-A este paso, llegara santa Claus antes de que
acaben – dije riendo y vi como todos me miraron mal.
-Todavía tienen que llegar Jacob y Leah con
los pequeños… así que no metas prisa – dijo mi hermano. Pero en ese momento
pude escuchar la risa de Jake.
-Ahora sí se deben dar prisa porque ya están
aquí – dije comenzando a salir.
-Dile a musculitos que venga a ayudar – dijo
Jasper. Sonreí le di un último beso a Edward y comencé a bajar las escaleras.
-Bells – escuché a Leah y antes de decir anda
sentí como me abrazaba fuerte, abrazo que correspondí encantada.
-Yo también te he echado de menos – dije, pues
la veía pocas veces al año ya que ella continuaba viviendo en Phoenix y yo no
quería volver a ese lugar.
-Bellita – gritó Jake acercándose a mí y
cogiéndome por los aires mientras empezaba a darme vueltas.
-Jake, me mareo – susurré y el rápidamente me
dejó en el suelo – Los chicos dicen que subas con ellos. -él asintió y después
de darme un beso subió las escaleras.
-¿Cómo esta mi sobrinito? – preguntó Leah
cuando me senté en el sofá con todas.
-No se sabe si será niño… - repetí como lo
había hecho un millón de veces ya.
-Estoy segura de que sí – dijo sonriendo.
Estuvimos un rato mas hablando sobre temas sin
importancia, hasta que los chicos bajaron con la cena y nos fuimos todos a la
mesa. La cena fue tranquila y sin ningún altercado, por fin me encontraba con
mi verdadera familia. A esos a los que yo amaba y ellos a mí.
Uno espera siempre lo mejor del porvenir, cada
navidad brindamos porque tenemos la esperanza que de alguna manera todo empiece
de nuevo y este año mi carta a Papa Noel tiene más sueños que nunca, porque por
mucho que sea el peso del pasado, la única forma de sentirse vivo es tirar para
adelante con uñas y dientes, inventándose nuevos sueños… y así ha de ser. El
mundo va a tener que ponerme muchos más obstáculos en mi camino si quería verme
claudicar.
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