CAPITULO: 17
Pov Alice
Me
estire en la cama aun sin abrir los ojos. La última semana había sido sin duda
la peor en mucho tiempo, todavía puedo recordar la llamada de Jasper diciéndome
que cuando llegaron al día siguente del parto ella no se encontraba en la
habitación y como las cámaras de seguridad nos enseñaron que James se la había
llevado.
Flash Back
-Rose, lo mejor es comprarle
este peluche, es grade y sabes que a mi hermana siempre le han encantado los
osos – dije con una sonrisa mostrándole en peluche del oso.
-Sí, pero mira qué guapo es
este perrito, además el oso es muy grande para una recién nacida – dijo
moviendo el perrito de un lado para el otro. Mi móvil comenzó a sonar en ese
momento.
-Dime cariño – dije al ver que
se trataba de Jasper.
-Alice, tu y Rose tienen que
venir para el hospital, Bella ha desaparecido – me dijo serio y el oso se me
cayo al suelo.
-¿Qué? – pregunto incapaz de
creerme lo que me decía.
-Estamos papá, Edward, Emmett y
yo revisando los videos de seguridad del hospital para ver de quien se trata o
que ha pasado – me explico.
-No lo puedes estar diciendo
enserio – dije dejando caer las primeras lagrimas.
-Cabrón – escuche la voz de mi
hermano.
-¿Qué pasa? – pregunte con la
voz entrecortada
-Ha sido James – susurro y si
no hubiera sido por Rosalie me hubiera estrellado contra el suelo.
Fin del flash back
Desde
entonces todas las noches soñaba con ese momento. Decidí abrir los ojos y no vi
a Jasper en la habitación así que me puse las zapatillas y fui para la cocina.
Donde me encontré a mi marido en la mesa hablando con Edward y mi hija y mis
sobrinos jugando, aunque la verdad tanto Tony como Nessie están sentados en una
esquina de la cocina abrazados sin decir nada.
-Buenos
días – dije dándole un beso a mi hija y después a Jane. Me acerque a Nessie y
le abrace y seguidamente a Anthony que también me abrazo fuerte. Después me fui
con Jasper a quien le di el beso de todas las mañanas, amaba a mi marido y
muchas cosas no las hubiera podido soportar si no hubiera estado a su lado. Me
acerque a Edward y puse mi mano en su hombro, mi cuñado a aparte de mis
sobrinos era otro de los que peor lo estaba pasando - ¿Cómo estás? – pregunte
sentando en una de las sillas junto a él.
-Mal
y ver cómo están los niños lo único que hace es ponerme peor – dijo apoyando la
cabeza en sus manos y prácticamente estirándose de los pelos.
-¿Dónde
está Mary? – pregunte confusa.
-Se
quedo con mi madre en casa, yo salía a que me diera el aire pero Tony y Nessie
no querían quedarse en casa y me los traje, entonces Jane insistió en venir
también – dijo encogiéndose de hombros.
-¿Se
sabe algo? – pregunte esperanzada.
-Nada,
es como si hubieran desaparecido de la tierra. Y no llama para pedir rescate ni
nada… Alice, no quiero perderla, no ahora – dijo mirándome a los ojos, lo tenía
húmedos y supe rápidamente que estaba a punto de ponerse a llorar.
-Estabas
comenzando a perdonarla… - susurro Jasper mirando con el ceño fruncido a
Edward. Quien comenzó a negar.
-No
la comenzaba a perdonar, simplemente no tenia nada que perdonar, porque la amo
Jasper la amo y quiero estar con ella siempre, no quiero que le pase nada, y
quiero apoyarla cuando me necesite a su lado, verla sonreír todas las mañanas o
escucharla hablar con los niños con una sonrisa aunque se muera de ganas de
llorar, quiero abrazarla y decirle que no la soltare nunca, quiero sentirla a
mi lado en la cama cuando me levanto. La quiero hermano, la amo – dijo y
comenzó a llorar. Los niños miraron a Edward sorprendido y yo no pude evitar
abrazarlo.
-La
encontraremos Edward, estoy segura. Lo que nos has dicho ahora a nosotros se lo
podrás decir a ella – dije apretándolo entre mis brazos.
Pov Bella
-Princesa…
me alegra verte despierta – escuche la voz sarcástica y odiosa de mi marido –
Has estado durmiendo mucho tiempo – dijo acercándose poco a poco a mí, y fui
entrando en pánico, sabia lo que venia ahora, lo mismo que durante los últimos
días, los cuales no llevaba la cuenta. No sabía si llevaba días, semanas o
meses aquí encerrada, solo sabía que parecía una eternidad y el mismo infierno.
James se sentó encima mío, sobre mis muslos – Me moría de ganas por que
despertaras – dijo pasando su lengua por mi cuello, su mano me esturo del pelo
para atrás para dejar el cuello mas a la vista y la otra rozo mis senos
agresivamente, pues me estaba haciendo daño – Cariño, intenta disfrutar – dijo,
mientras de un estiron de pelo me levantaba del suelo y me llevaba al baño, tenía
la bañera preparada y sabía perfectamente que no era precisamente para bañarme,
sin previo aviso empujo mi cabeza para meterla dentro del agua, sentía como me
quedaba sin aire y por más que pataleara el no me sacaba la cabeza, pero justo
en el momento que desistí y lo di por perdido me levanto – Ya te has lavado la
cara amor – dijo tirándome al suelo – quiero divertirme un rato, con los
amigos. Levántate – me ordeno, pero no tenia fuerzas en las piernas para
obedecerle, no había comido nada en todo este tiempo y cuando me saco de
hospital me sentía muy débil, supongo que se me juntaron las dos cosas – He
dicho que te levante – volvió a decir estirándome del brazo para levantarme él.
Me arrastro hasta una sala la cual no había visto en mi vida. Pero a las
personas que se encontraban en ella si las conocía – Mira amor, supongo que
recuerdas a mi padre – dijo señalándolo – Y mi hermano Alec – señalo a su
hermano que ambos miraban con una sonrisa como me encontraba – Por si no
recuerdas el es Laurent, un compañero de trabajo y ellos Felix y Dimitri,
quiero que te quites esto y que nos hagas un baile enseñándonos lo mejor de ti
– dijo empezando a desabrocharme el pantalón y quitándome la camisa – Isabella
te he dicho que bailes – dijo exigiéndome, yo me quede callada, parada
intentado taparme mis senos y mis partes intimas de delanteras – Que bailes –
dijo rompiendo el vaso de wisky que tenía en la mano - Me estas cabreando… baila – repitió.
Intente hacerle caso, pero me estrelle contra el suelo, mis piernas apenas
tenían fuerza.
-No
puedo – susurre llorando.
-No
seas floja, levanta y baila, demuestra lo p*** que eres, baila como antes…
venga – dijo dándome una bofetada y levantándome del suelo de los pelos, pero
volviéndome a tirar un poco más atrás.
-No
puedo – volví a decir.
-Sí
no bailas tenemos que disfrutar de otra forma – dijo parándose frente a mi –
Alec pásame eso – dijo y vi como su hermano le pasaba una jeringuilla – Ves
esto – dijo mostrándomela – No te va a doler, es solo para que estes mas
tranquila y nos dejes trabajar tranquilos… No te preocupes, vas a poder sentir
todo y vas a poder disfrutar tanto como todos nosotros – dijo inyectando algo
en mi brazo. No sabía lo que era pero en pocos minutos todas mis fuerzas
desaparecieron y me quede completamente paralizada, pero podía sentir como cada
uno de ellos pasaban sus manos por mi cuerpo, los labios, lenguas y manos de
todos rozaban con mi cuerpo, mientras que James era el único que penetraba en
mí, me sentía horrible y lo único que quería era morirme, no quería seguir
viviendo así, la muerte era mi única solución y esperaba que llegara pronto,
porque no quería seguir con esta vida.
Pov Esme
-Bueno
días, amor – me dijo Carlisle entrando en la cocina. Me abrazo por detrás y me
beso.
-Buenos
días – dije sonriendo.
-¿No
se ha levantado nadie? – pregunto mirándome confundido.
-Edward
salió hace una hora, para comisaria a ver si se sabía algo de Bella – dije
encogiéndome de hombros y dejando que una pequeña lagrima desfilara por mi
mejilla, el me la aparto con cuidado – Y los niños no han salido de la
habitación.
-¿Y
Mary? – pregunto al no escucharla.
-Rosalie
vino a buscarla, para que descansáramos un poco – dije intentado sonreír.
Adoraba a Mary era un cielo de niña, pero le gustaba demasiado llorar.
-Vamos
a ver si despertamos a los niños – dijo cogiéndome de la mano. Caminamos por el
pasillo ya que la habitación de los pequeños están en la misma planta que la
cocina, entramos en la habitación y me di cuenta de tanto Jane como Nessie
estaban en la cama de Tony que estaba llorando. Mire preocupada a Carlisle y ambos
nos acercamos apresurados.
-¿Tony
qué pasa? – pregunte agachándome para verle – Cuéntanos – dije acariciando su
mejilla. El miro a su hermana y se puso a llorar de nuevo.
-Abuela,
lleva llorando desde que nos levantamos – dijo Jane, que bien sabia yo que no
sabía porque el pequeño lloraba.
-Nessie,
¿Qué le pasa a tu hermano? – pregunto Carlisle. Nessie dudosa miro a su hermano
llorando en su regazo y después a nosotros.
-Hoy
es su cumpleaños, cumple ocho años – dijo mirándonos tristes. Yo mire a Carlisle
sorprendida. El pequeño cumplía ocho años y su mamá no estaba con él desde
hacía dos semanas y nosotros no estábamos al tanto de que era su cumpleaños.
-Cariño,
felicidades – dije abrazandolo.
-Si
campeón, feliz cumpleaños – dijo Carlisle cogiéndolo y sentándolo en sus
piernas - ¿Qué deseo pides? – dijo con una sonrisa.
-Quiero
que mi mamá vuelva – dijo mirándonos con pena - ¿Cuándo va a volver? – pregunto
y me di cuenta que las dos chicas esperaban también una contestación.
-Si
abuela, ¿Cuándo vuelve Bella? – pregunto Jane con el ceño fruncido – Yo quiero
que vuelva a casa, yo la quiero – dijo llorando. Mire a Carlisle, se me estaba
destrozando el corazón solo ver cómo están los niños.
-Venga
chicos vamos a desayunar y después vamos a comprar un gran regalo y pastel para
Anthony – dijo Carlisle cogiendo al pequeño en brazos. Yo cogí a mis nietas de
la mano y camine hacía la cocina con ellas.
-Ahora
vengo – dije cuando se sentaron en la mesa. Salí de la cocina y cogí el móvil.
-¿Si?
– pregunto mi hijo rápidamente.
-Edward,
cuando vengas de camino, compra un pastel y un regalo para Anthony – dije
veloz.
-¿Por?
– pregunto con tono confundido.
-Es
su aniversario – le dije – Avisa a todos los chicos, hay que organizarle
algo - dije apenada.
-¡Dios!
¿Su cumpleaños? Está bien yo aviso a todos – dijo y ambos cortamos la llamada.
Entre en la cocina de nuevo y me senté con mi marido y mis nietos a desayunar.
Pov Bella
-James,
necesito comer algo… - le suplique. El me miro y comenzó a reírse.
-Toma
un poco de pan – dijo tirándomelo. Había estado atada durante mucho tiempo,
pero ahora mis fuerzas eran nulas, era incapaz de mantenerme en pie, sin que
mis piernas me fallaran, así que él había decidido desatarme estando seguro de
que no podría escapar. Cogí el cacho de pan y comencé a comerlo, estaba duro,
pero era lo único que había probado en mucho tiempo - ¿Sabes que día es hoy? –
Pregunto mirándome con una sonrisa – Es el cumpleaños de nuestro hijo – Me
quede mirándolo, intentando ver si me decía algo que era mentira, pero no. En
su rostro no había nada que fuera mentira. Era el cumpleaños de mi pequeño y un
año más no podía estar con él. Sí un años más, porque James en los últimos años
siempre se las apañaba para que el día del cumpleaños de Anthony yo estuviera
en la cama sin poder moverle, por sus golpes y que mi hijo los tuviera que
pasar con Leah y Jake – Hoy te voy a dejar hablar con él, voy a ser bueno –
dijo y mis ojos se iluminaron de poder hablar con mi niño. El comenzó a marcar
un numero y me paso el teléfono – Solo Anthony – me advirtió con la pistola con
la que me saco del hospital apuntando mi cabeza. El teléfono hizo la llamada-
-¿Sí?
– pregunto la voz que menos necesitaba escuchar en ese momento, pues sabía que
no me pasara a Anthony así sin más.
-¿Se
puede poner Anthony? – pregunte en un susurro, no tenia fuerzas para que mis
palabras salieran con mas fuerza.
-¿Bella?
– Pregunto y me maldije internamente - ¿Eres tú?, ¿Dónde estas?, ¿Qué te ha
hecho ese desgraciado?, ¿Cómo te encuentras?, ¿Estas muy herida? – me pregunto
todo seguido.
-Que
se ponga Anthony – dije llorando.
-¿Bella
que pasa? – me volvió a preguntar.
-Edward,
que se ponga mi hijo por favor – dije mientras mi llanto aumentaba. James al
escuchar el nombre de Edward me cogió el teléfono de las manos y apretó el
seguro de la pistola.
-¿Has
escuchado eso? – pregunto yo cerre los ojos esperando que disparara – Pues tu
eliges o mi pistola se dispara o pones a mi hijo al teléfono, no te queda otra
opción – dijo. Paso un tiempo y al rato me volvió a darme el teléfono.
-¿Mami?
– escuche la voz de mi pequeño.
-Principe
felicidades – dije llorando por poder escuchar su voz.
-Mama,
¿Cuándo vienes? – pregunto llorando.
-No
lo se cielo, pero tienes que prometerme que vas a hacer caso en todo lo que
Edward y los demás te digan – dije llorando.
-Quiero
que estés aquí conmigo – pidió.
-Ya
lo se cariño, pero no puedo, ¿Te lo estas pasando bien? – pregunte intentando
contener mis lagrimas.
-Date
prisa se te acaba el tiempo – me dijo James dándome un golpe en el hombro.
-Corazón,
escuchame. Quiero que tu y tu hermana cuides de vuestra hermanita y que le
hagáis mucho caso a todo lo que Edward les diga, no desobedezcan a Esme y
Carlisle. Y disfruta de tu cumpleaños como si yo estuviera contigo. Te quiero
mi pequeño y siempre te voy a querer – James en ese momento me quito el
teléfono y me pego un golpe que me dijo recostada en el suelo.
Pov Edward
Desde
la llamada que recibimos el día del cumpleaños de Tony, Emmett había decidido poner
unos localizadores, por si volvía a llamar localizarlo y poder encontrar a
Bella. Pero no había vuelto a llamar, no había podido volver a escuchar su voz.
Cada
vez era peor todo, lo niños necesitaban a su madre, Nessie no era mi pequeña
niña feliz, no había dejado de sonreír y podía notar como la falta de su madre
afectaba a su salud, pues necesitaba utilizar el inhalador con más frecuencia
que antes. Anthony desde el día de su cumpleaños estaba más triste, porque
decía que su madre se había despedido de él, que no volvería a verla y lloraba
porque el pensaba que se había quedado sin nada al perder ahora a Bella. Y mi
pequeña Jane había empezado a querer mucho a Bella antes de que a James se la
llevara y deseaba con todas sus fuerzas que volviera, para ayudarla como antes
hacía con los deberes siempre que yo no podía.
Y
yo… me moría de ganas de volver a tenerla conmigo, de volver a sentirla, y
escuchar su voz todos los días, pero cada vez tenía menos esperanzas e
ilusiones.
-Edward,
Nessie dice si podemos comprarle otro inhalador, que se le ha acabado – dijo mi
padre entrando en la sala del piano.
-Ahora
cuando salga comprare – dije sin ganas, y desesperado al darme cuenta a la
velocidad que se le acababan.
-¿Cómo
estás? – me pregunto apoyando la mano en mi hombro.
-Desesperado…
tengo miedo de no encontrara Bella nunca, de no poder decirle que la amo y que
quiero estar con ella – dije mirando al suelo.
-Podras
decírselo, y serán muy felices juntos… lo se – me dijo dándome animo. En ese
momento escuche un llanto y supe que Mary se había puesto a llorar y junto con
mi padre baje al salón donde me encontré a mi madre con la pequeña en sus
brazos intentando calmarla.
-Déjamela
mamá – dije cargándola yo y se cayó de inmediato. La volví a acostar en su cunero
y me senté en el sofá.
-Papá
– escuche la voz de Jane y levante la vista para verla llegar con Tony y
Nessie.
-¿Qué
pasa? – pregunte mirándolos confundido.
-Necesito
que me compres colores para un trabajo de dibujo – dijo cruzándose de brazos.
-Yo
necesito un inhalador, se me esta acabando – continuo Nessie. Tony las miro a
las dos y fue a lo brazos de Esme.
-Luego
saldré a comprar al de comida y compramos lo colores y el inhalador – les dije
tranquilo.
-Lo
necesitamos ahora – me exigió Jane.
-Pero
ahora no puede ser – le dije intentando mantener la calma.
-¿Qué
estas haciendo para no poder? – pregunto Nessie de brazos cruzados.
-Nessie,
Jane – les llamo mi madre – Papá ahora no puede. Después tiene que salir a
hacerme unos recados entonces les comprara lo que necesitan – dijo ellas
suspiraron y se fueron. Había momentos como ahora en el que las niñas querían
lo que fuera en un momento y no esperaban y eso me irritaba mucho.
Pov Bella
Cada
día que pasaba esto era más infierno que el anterior. Deseaba con todas mis
fuerzas que esta tortura acabara pronto, me daba igual el final, simplemente
quería que terminara. Ahora sabía que mis hijos estaban bien cuidados, con una
familia que verdaderamente los quiere y que los va a proteger, me podía ir tranquila,
pero había tenido que ser muy mala porque el destino que quería que me fuera en
paz, le estaba gustando hacerme sufrir, ver cómo me moría de hambre cada
segundo, verme llorar daba minuto o como me mataban golpes en cada hora.
Deseaba el fin y parecía no llegar nunca.
Pov Rosalie
-Esme
tenemos que entenderlos, estos niños siempre han estado con su madre y ahora
llevan un mes sin ella, es comprensible que estén irritados – le dije a mi
madre.
-Sí,
nosotros hacemos lo que podemos, más de eso no podemos – me apoyo Alice.
-Si
vivieran aquí entenderían como me siento – dijo comenzando a llorar.
-Mamá
te entendemos, pero no podemos hacer más. Estamos haciendo todo lo posible para
encontrar a Bella y Jasper esta haciendo todo lo que puede para hablar con los
niños… - dije apoyando mi mano en la suya.
-¿Y
si no encontramos a Bella? – murmuro.
-Ni
se te ocurra pensar eso, porque mi hermana va a aparecer, va a conocer a su
hija y va a estar con Tony y Nessie. Y se va a casar con Edward y van a ser muy
felices. Mi hermana va a volver – dijo Alice seria y nerviosa pues ni ella
misma estaba segura de esas palabras después de un mes. El teléfono sonó y me
acerque a cogerlo tranquilamente.
-¿Diga?
– pregunte mirando como Alice también se había puesto a llorar.
-Buenas,
tardes llamo de Phoenix del antiguo colegio d Renesmee y Anthony podrían
ponerse alguno de los dos – de primeras me pareció raro y le indique a Alice
que conectara el rastreador, ella y Esme se pusieron serias y prestaron
atención.
-Los
pequeños ahora están jugando y preferimos no molestarlos, pero habla usted con
su tía, ¿Qué quiere decirles? – dije mateniendo la calma.
-¿Su
tía por parte de quien? – pregunto y me extraño la pregunta, pero conteste tal
y como lo sentía.
-Por
parte de padre – dije, pues consideraba que en el tiempo que conocíamos a lo
pequeños mi hermano había ejercido mas de padre que él desgraciado.
-Lo
dudo, porque yo no tengo hermanas – dijo con una sonrisa.
-¿Dónde
esta Bella? – dije tensándome.
-Mira,
te la voy a pasar, pero no tenéis mucho tiempo – dijo y un escalofrio recorrió
mi cuerpo.
-Rose…
- escuche un murmuro.
-¡Bella!,
¿Cómo estas?, ¿Dónde estas?, ¿Cómo te encuentras?, ¿Por qué te ha dejado
llamar? Estate tranquila te vamos a encontrar pronto – le dije histérica.
-Rose…
no hay tiempo… dile a mis hijos que los quiero, que siempre fueron lo primero y
que siempre lo serán. Que aunque no esté con ellos físicamente siempre estaré a
su lado y en su corazón…
-Bella
– le interrumpí.
-No
escúchame, no me queda mucho – murmuro y el escalofrio volvió a pasar por mi
espalda. Miraba a Alice atenta al ordenador para ver donde se encontraban –
Dile a mi hermana… - Rosalie rápidamente puso las manos libre del teléfono para
que Alice pudiera escuchar – Dile que la quiero mucho, que siento mucho el
haberme ido hace años y el daño que le cause con eso, que la quiero mucho y que
en todos los años que estuve lejos me mantenía a flote mis hijos y los
recuerdos de mis hermanos, que nunca olvide que la amo – dijo, Alice me miro y
entendió como yo que se estaba despidiendo, entonces se puso a llorar – Dile a
Esme que no se hace una idea de lo que le agradezco todo lo que ha hecho por mí
y mis hijos estos meses, que nos acogieron y respetaron mi decisión desde el
principio, que para mi fue como mi mamá y que espero que Anthony y Mary para
ella sean como sus nietos. Dile a mi
hermano que lo amo, que agradezco todo lo que ha hecho por mí, que siempre ha
estado a mi lado y que yo siempre voy a estar al suyo, que solo tiene que
pensar en mi para que yo este junto a él. Jasper… que gracias por ser mi
confidente y amigo, por apoyarme y aconsejarme, por ayudarme y consolarme que
cuide mucho de Alice y que no la deje nunca sola – Esme, Alice y yo nos
habíamos puesto a llorar las tres, mi mamá y yo mirábamos el teléfono, mientras
Alice miraba llorando la pantalla del ordenador - A ti te quiero agradecer por
sacar a mis hijos de este infierno, por hacer que ahora sean felices junto la
verdadera familia que tanto se merecían, dile a Jake y Leah que lo quiero y que
estos años sin ellos hubieran sido mil veces peores de lo que ya fueron – hizo
una pausa y todas sabias quien quedaba – Y Edward… dile que lo siento mucho,
que no he podido cumplir mi promesa, dile que siempre lo ame, que nunca me
olvide de él y que aunque muera… continuare amándole. Que finalmente el destino
quiso que estuviéramos separados, que cuide mucho a mis pequeños y dile a si,
que acepto que mi pequeña Mary tenga sus apellido y también Tony – su voz era
un susurro y apenas podíamos escucharla claramente.
-La
encontré – murmuro Alice con una sonrisa. Escuche un ruido al otro lado del
teléfono.
-Se
acabo el tiempo, acuérdate de dar todos los mensajes… adiós hermosa – y colgó.
-¿Dónde
están? – pregunte a Alice levantándome del sitio.
-En
Seattle – me indico la calle y el numero de la casa y cogí mis cosas.
-Rosalie
no vayas sola, espera a que vengan los chicos – me pidió mi madre.
-Mamá
no hay tiempo, vosotros llamar a los chicos y que vayan con refuerzos, yo voy
yendo para allí – dije salindo por la puerta.
-Hija
ten mucho cuidado, recuerda que esta armado – me dijo mi madre abrazándome.
-Tranquila
mamá estaré bien - dije dándole un beso
y saliendo corriendo.
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