sábado, 30 de junio de 2012

CAPITULO 17


CAPITULO: 17

Pov Alice

Me estire en la cama aun sin abrir los ojos. La última semana había sido sin duda la peor en mucho tiempo, todavía puedo recordar la llamada de Jasper diciéndome que cuando llegaron al día siguente del parto ella no se encontraba en la habitación y como las cámaras de seguridad nos enseñaron que James se la había llevado.

Flash Back
-Rose, lo mejor es comprarle este peluche, es grade y sabes que a mi hermana siempre le han encantado los osos – dije con una sonrisa mostrándole en peluche del oso.
-Sí, pero mira qué guapo es este perrito, además el oso es muy grande para una recién nacida – dijo moviendo el perrito de un lado para el otro. Mi móvil comenzó a sonar en ese momento.
-Dime cariño – dije al ver que se trataba de Jasper.
-Alice, tu y Rose tienen que venir para el hospital, Bella ha desaparecido – me dijo serio y el oso se me cayo al suelo.
-¿Qué? – pregunto incapaz de creerme lo que me decía.
-Estamos papá, Edward, Emmett y yo revisando los videos de seguridad del hospital para ver de quien se trata o que ha pasado – me explico.
-No lo puedes estar diciendo enserio – dije dejando caer las primeras lagrimas.
-Cabrón – escuche la voz de mi hermano.
-¿Qué pasa? – pregunte con la voz entrecortada
-Ha sido James – susurro y si no hubiera sido por Rosalie me hubiera estrellado contra el suelo.

Fin del flash back

Desde entonces todas las noches soñaba con ese momento. Decidí abrir los ojos y no vi a Jasper en la habitación así que me puse las zapatillas y fui para la cocina. Donde me encontré a mi marido en la mesa hablando con Edward y mi hija y mis sobrinos jugando, aunque la verdad tanto Tony como Nessie están sentados en una esquina de la cocina abrazados sin decir nada.
-Buenos días – dije dándole un beso a mi hija y después a Jane. Me acerque a Nessie y le abrace y seguidamente a Anthony que también me abrazo fuerte. Después me fui con Jasper a quien le di el beso de todas las mañanas, amaba a mi marido y muchas cosas no las hubiera podido soportar si no hubiera estado a su lado. Me acerque a Edward y puse mi mano en su hombro, mi cuñado a aparte de mis sobrinos era otro de los que peor lo estaba pasando - ¿Cómo estás? – pregunte sentando en una de las sillas junto a él.
-Mal y ver cómo están los niños lo único que hace es ponerme peor – dijo apoyando la cabeza en sus manos y prácticamente estirándose de los pelos.
-¿Dónde está Mary? – pregunte confusa.
-Se quedo con mi madre en casa, yo salía a que me diera el aire pero Tony y Nessie no querían quedarse en casa y me los traje, entonces Jane insistió en venir también – dijo encogiéndose de hombros.
-¿Se sabe algo? – pregunte esperanzada.
-Nada, es como si hubieran desaparecido de la tierra. Y no llama para pedir rescate ni nada… Alice, no quiero perderla, no ahora – dijo mirándome a los ojos, lo tenía húmedos y supe rápidamente que estaba a punto de ponerse a llorar.
-Estabas comenzando a perdonarla… - susurro Jasper mirando con el ceño fruncido a Edward. Quien comenzó a negar.
-No la comenzaba a perdonar, simplemente no tenia nada que perdonar, porque la amo Jasper la amo y quiero estar con ella siempre, no quiero que le pase nada, y quiero apoyarla cuando me necesite a su lado, verla sonreír todas las mañanas o escucharla hablar con los niños con una sonrisa aunque se muera de ganas de llorar, quiero abrazarla y decirle que no la soltare nunca, quiero sentirla a mi lado en la cama cuando me levanto. La quiero hermano, la amo – dijo y comenzó a llorar. Los niños miraron a Edward sorprendido y yo no pude evitar abrazarlo.
-La encontraremos Edward, estoy segura. Lo que nos has dicho ahora a nosotros se lo podrás decir a ella – dije apretándolo entre mis brazos.

Pov Bella

-Princesa… me alegra verte despierta – escuche la voz sarcástica y odiosa de mi marido – Has estado durmiendo mucho tiempo – dijo acercándose poco a poco a mí, y fui entrando en pánico, sabia lo que venia ahora, lo mismo que durante los últimos días, los cuales no llevaba la cuenta. No sabía si llevaba días, semanas o meses aquí encerrada, solo sabía que parecía una eternidad y el mismo infierno. James se sentó encima mío, sobre mis muslos – Me moría de ganas por que despertaras – dijo pasando su lengua por mi cuello, su mano me esturo del pelo para atrás para dejar el cuello mas a la vista y la otra rozo mis senos agresivamente, pues me estaba haciendo daño – Cariño, intenta disfrutar – dijo, mientras de un estiron de pelo me levantaba del suelo y me llevaba al baño, tenía la bañera preparada y sabía perfectamente que no era precisamente para bañarme, sin previo aviso empujo mi cabeza para meterla dentro del agua, sentía como me quedaba sin aire y por más que pataleara el no me sacaba la cabeza, pero justo en el momento que desistí y lo di por perdido me levanto – Ya te has lavado la cara amor – dijo tirándome al suelo – quiero divertirme un rato, con los amigos. Levántate – me ordeno, pero no tenia fuerzas en las piernas para obedecerle, no había comido nada en todo este tiempo y cuando me saco de hospital me sentía muy débil, supongo que se me juntaron las dos cosas – He dicho que te levante – volvió a decir estirándome del brazo para levantarme él. Me arrastro hasta una sala la cual no había visto en mi vida. Pero a las personas que se encontraban en ella si las conocía – Mira amor, supongo que recuerdas a mi padre – dijo señalándolo – Y mi hermano Alec – señalo a su hermano que ambos miraban con una sonrisa como me encontraba – Por si no recuerdas el es Laurent, un compañero de trabajo y ellos Felix y Dimitri, quiero que te quites esto y que nos hagas un baile enseñándonos lo mejor de ti – dijo empezando a desabrocharme el pantalón y quitándome la camisa – Isabella te he dicho que bailes – dijo exigiéndome, yo me quede callada, parada intentado taparme mis senos y mis partes intimas de delanteras – Que bailes – dijo rompiendo el vaso de wisky que tenía en la mano  - Me estas cabreando… baila – repitió. Intente hacerle caso, pero me estrelle contra el suelo, mis piernas apenas tenían fuerza.
-No puedo – susurre llorando.
-No seas floja, levanta y baila, demuestra lo p*** que eres, baila como antes… venga – dijo dándome una bofetada y levantándome del suelo de los pelos, pero volviéndome a tirar un poco más atrás.
-No puedo – volví a decir.
-Sí no bailas tenemos que disfrutar de otra forma – dijo parándose frente a mi – Alec pásame eso – dijo y vi como su hermano le pasaba una jeringuilla – Ves esto – dijo mostrándomela – No te va a doler, es solo para que estes mas tranquila y nos dejes trabajar tranquilos… No te preocupes, vas a poder sentir todo y vas a poder disfrutar tanto como todos nosotros – dijo inyectando algo en mi brazo. No sabía lo que era pero en pocos minutos todas mis fuerzas desaparecieron y me quede completamente paralizada, pero podía sentir como cada uno de ellos pasaban sus manos por mi cuerpo, los labios, lenguas y manos de todos rozaban con mi cuerpo, mientras que James era el único que penetraba en mí, me sentía horrible y lo único que quería era morirme, no quería seguir viviendo así, la muerte era mi única solución y esperaba que llegara pronto, porque no quería seguir con esta vida.

Pov Esme

-Bueno días, amor – me dijo Carlisle entrando en la cocina. Me abrazo por detrás y me beso.
-Buenos días – dije sonriendo.
-¿No se ha levantado nadie? – pregunto mirándome confundido.
-Edward salió hace una hora, para comisaria a ver si se sabía algo de Bella – dije encogiéndome de hombros y dejando que una pequeña lagrima desfilara por mi mejilla, el me la aparto con cuidado – Y los niños no han salido de la habitación.
-¿Y Mary? – pregunto al no escucharla.
-Rosalie vino a buscarla, para que descansáramos un poco – dije intentado sonreír. Adoraba a Mary era un cielo de niña, pero le gustaba demasiado llorar.
-Vamos a ver si despertamos a los niños – dijo cogiéndome de la mano. Caminamos por el pasillo ya que la habitación de los pequeños están en la misma planta que la cocina, entramos en la habitación y me di cuenta de tanto Jane como Nessie estaban en la cama de Tony que estaba llorando. Mire preocupada a Carlisle y ambos nos acercamos apresurados.
-¿Tony qué pasa? – pregunte agachándome para verle – Cuéntanos – dije acariciando su mejilla. El miro a su hermana y se puso a llorar de nuevo.
-Abuela, lleva llorando desde que nos levantamos – dijo Jane, que bien sabia yo que no sabía porque el pequeño lloraba.
-Nessie, ¿Qué le pasa a tu hermano? – pregunto Carlisle. Nessie dudosa miro a su hermano llorando en su regazo y después a nosotros.
-Hoy es su cumpleaños, cumple ocho años – dijo mirándonos tristes. Yo mire a Carlisle sorprendida. El pequeño cumplía ocho años y su mamá no estaba con él desde hacía dos semanas y nosotros no estábamos al tanto de que era su cumpleaños.
-Cariño, felicidades – dije abrazandolo.
-Si campeón, feliz cumpleaños – dijo Carlisle cogiéndolo y sentándolo en sus piernas - ¿Qué deseo pides? – dijo con una sonrisa.
-Quiero que mi mamá vuelva – dijo mirándonos con pena - ¿Cuándo va a volver? – pregunto y me di cuenta que las dos chicas esperaban también una contestación.
-Si abuela, ¿Cuándo vuelve Bella? – pregunto Jane con el ceño fruncido – Yo quiero que vuelva a casa, yo la quiero – dijo llorando. Mire a Carlisle, se me estaba destrozando el corazón solo ver cómo están los niños.
-Venga chicos vamos a desayunar y después vamos a comprar un gran regalo y pastel para Anthony – dijo Carlisle cogiendo al pequeño en brazos. Yo cogí a mis nietas de la mano y camine hacía la cocina con ellas.
-Ahora vengo – dije cuando se sentaron en la mesa. Salí de la cocina y cogí el móvil.
-¿Si? – pregunto mi hijo rápidamente.
-Edward, cuando vengas de camino, compra un pastel y un regalo para Anthony – dije veloz.
-¿Por? – pregunto con tono confundido.
-Es su aniversario – le dije – Avisa a todos los chicos, hay que organizarle algo  - dije apenada.
-¡Dios! ¿Su cumpleaños? Está bien yo aviso a todos – dijo y ambos cortamos la llamada. Entre en la cocina de nuevo y me senté con mi marido y mis nietos a desayunar.

Pov Bella

-James, necesito comer algo… - le suplique. El me miro y comenzó a reírse.
-Toma un poco de pan – dijo tirándomelo. Había estado atada durante mucho tiempo, pero ahora mis fuerzas eran nulas, era incapaz de mantenerme en pie, sin que mis piernas me fallaran, así que él había decidido desatarme estando seguro de que no podría escapar. Cogí el cacho de pan y comencé a comerlo, estaba duro, pero era lo único que había probado en mucho tiempo - ¿Sabes que día es hoy? – Pregunto mirándome con una sonrisa – Es el cumpleaños de nuestro hijo – Me quede mirándolo, intentando ver si me decía algo que era mentira, pero no. En su rostro no había nada que fuera mentira. Era el cumpleaños de mi pequeño y un año más no podía estar con él. Sí un años más, porque James en los últimos años siempre se las apañaba para que el día del cumpleaños de Anthony yo estuviera en la cama sin poder moverle, por sus golpes y que mi hijo los tuviera que pasar con Leah y Jake – Hoy te voy a dejar hablar con él, voy a ser bueno – dijo y mis ojos se iluminaron de poder hablar con mi niño. El comenzó a marcar un numero y me paso el teléfono – Solo Anthony – me advirtió con la pistola con la que me saco del hospital apuntando mi cabeza. El teléfono hizo la llamada-
-¿Sí? – pregunto la voz que menos necesitaba escuchar en ese momento, pues sabía que no me pasara a Anthony así sin más.
-¿Se puede poner Anthony? – pregunte en un susurro, no tenia fuerzas para que mis palabras salieran con mas fuerza.
-¿Bella? – Pregunto y me maldije internamente - ¿Eres tú?, ¿Dónde estas?, ¿Qué te ha hecho ese desgraciado?, ¿Cómo te encuentras?, ¿Estas muy herida? – me pregunto todo seguido.
-Que se ponga Anthony – dije llorando.
-¿Bella que pasa? – me volvió a preguntar.
-Edward, que se ponga mi hijo por favor – dije mientras mi llanto aumentaba. James al escuchar el nombre de Edward me cogió el teléfono de las manos y apretó el seguro de la pistola.
-¿Has escuchado eso? – pregunto yo cerre los ojos esperando que disparara – Pues tu eliges o mi pistola se dispara o pones a mi hijo al teléfono, no te queda otra opción – dijo. Paso un tiempo y al rato me volvió a darme el teléfono.
-¿Mami? – escuche la voz de mi pequeño.
-Principe felicidades – dije llorando por poder escuchar su voz.
-Mama, ¿Cuándo vienes? – pregunto llorando.
-No lo se cielo, pero tienes que prometerme que vas a hacer caso en todo lo que Edward y los demás te digan – dije llorando.
-Quiero que estés aquí conmigo – pidió.
-Ya lo se cariño, pero no puedo, ¿Te lo estas pasando bien? – pregunte intentando contener mis lagrimas.
-Date prisa se te acaba el tiempo – me dijo James dándome un golpe en el hombro.
-Corazón, escuchame. Quiero que tu y tu hermana cuides de vuestra hermanita y que le hagáis mucho caso a todo lo que Edward les diga, no desobedezcan a Esme y Carlisle. Y disfruta de tu cumpleaños como si yo estuviera contigo. Te quiero mi pequeño y siempre te voy a querer – James en ese momento me quito el teléfono y me pego un golpe que me dijo recostada en el suelo.

Pov Edward

Desde la llamada que recibimos el día del cumpleaños de Tony, Emmett había decidido poner unos localizadores, por si volvía a llamar localizarlo y poder encontrar a Bella. Pero no había vuelto a llamar, no había podido volver a escuchar su voz.
Cada vez era peor todo, lo niños necesitaban a su madre, Nessie no era mi pequeña niña feliz, no había dejado de sonreír y podía notar como la falta de su madre afectaba a su salud, pues necesitaba utilizar el inhalador con más frecuencia que antes. Anthony desde el día de su cumpleaños estaba más triste, porque decía que su madre se había despedido de él, que no volvería a verla y lloraba porque el pensaba que se había quedado sin nada al perder ahora a Bella. Y mi pequeña Jane había empezado a querer mucho a Bella antes de que a James se la llevara y deseaba con todas sus fuerzas que volviera, para ayudarla como antes hacía con los deberes siempre que yo no podía.
Y yo… me moría de ganas de volver a tenerla conmigo, de volver a sentirla, y escuchar su voz todos los días, pero cada vez tenía menos esperanzas e ilusiones.
-Edward, Nessie dice si podemos comprarle otro inhalador, que se le ha acabado – dijo mi padre entrando en la sala del piano.
-Ahora cuando salga comprare – dije sin ganas, y desesperado al darme cuenta a la velocidad que se le acababan.
-¿Cómo estás? – me pregunto apoyando la mano en mi hombro.
-Desesperado… tengo miedo de no encontrara Bella nunca, de no poder decirle que la amo y que quiero estar con ella – dije mirando al suelo.
-Podras decírselo, y serán muy felices juntos… lo se – me dijo dándome animo. En ese momento escuche un llanto y supe que Mary se había puesto a llorar y junto con mi padre baje al salón donde me encontré a mi madre con la pequeña en sus brazos intentando calmarla.
-Déjamela mamá – dije cargándola yo y se cayó de inmediato. La volví a acostar en su cunero y me senté en el sofá.
-Papá – escuche la voz de Jane y levante la vista para verla llegar con Tony y Nessie.
-¿Qué pasa? – pregunte mirándolos confundido.
-Necesito que me compres colores para un trabajo de dibujo – dijo cruzándose de brazos.
-Yo necesito un inhalador, se me esta acabando – continuo Nessie. Tony las miro a las dos y fue a lo brazos de Esme.
-Luego saldré a comprar al de comida y compramos lo colores y el inhalador – les dije tranquilo.
-Lo necesitamos ahora – me exigió Jane.
-Pero ahora no puede ser – le dije intentando mantener la calma.
-¿Qué estas haciendo para no poder? – pregunto Nessie de brazos cruzados.
-Nessie, Jane – les llamo mi madre – Papá ahora no puede. Después tiene que salir a hacerme unos recados entonces les comprara lo que necesitan – dijo ellas suspiraron y se fueron. Había momentos como ahora en el que las niñas querían lo que fuera en un momento y no esperaban y eso me irritaba mucho.

Pov Bella

Cada día que pasaba esto era más infierno que el anterior. Deseaba con todas mis fuerzas que esta tortura acabara pronto, me daba igual el final, simplemente quería que terminara. Ahora sabía que mis hijos estaban bien cuidados, con una familia que verdaderamente los quiere y que los va a proteger, me podía ir tranquila, pero había tenido que ser muy mala porque el destino que quería que me fuera en paz, le estaba gustando hacerme sufrir, ver cómo me moría de hambre cada segundo, verme llorar daba minuto o como me mataban golpes en cada hora. Deseaba el fin y parecía no llegar nunca.

Pov Rosalie

-Esme tenemos que entenderlos, estos niños siempre han estado con su madre y ahora llevan un mes sin ella, es comprensible que estén irritados – le dije a mi madre.
-Sí, nosotros hacemos lo que podemos, más de eso no podemos – me apoyo Alice.
-Si vivieran aquí entenderían como me siento – dijo comenzando a llorar.
-Mamá te entendemos, pero no podemos hacer más. Estamos haciendo todo lo posible para encontrar a Bella y Jasper esta haciendo todo lo que puede para hablar con los niños… - dije apoyando mi mano en la suya.
-¿Y si no encontramos a Bella? – murmuro.
-Ni se te ocurra pensar eso, porque mi hermana va a aparecer, va a conocer a su hija y va a estar con Tony y Nessie. Y se va a casar con Edward y van a ser muy felices. Mi hermana va a volver – dijo Alice seria y nerviosa pues ni ella misma estaba segura de esas palabras después de un mes. El teléfono sonó y me acerque a cogerlo tranquilamente.
-¿Diga? – pregunte mirando como Alice también se había puesto a llorar.
-Buenas, tardes llamo de Phoenix del antiguo colegio d Renesmee y Anthony podrían ponerse alguno de los dos – de primeras me pareció raro y le indique a Alice que conectara el rastreador, ella y Esme se pusieron serias y prestaron atención.
-Los pequeños ahora están jugando y preferimos no molestarlos, pero habla usted con su tía, ¿Qué quiere decirles? – dije mateniendo la calma.
-¿Su tía por parte de quien? – pregunto y me extraño la pregunta, pero conteste tal y como lo sentía.
-Por parte de padre – dije, pues consideraba que en el tiempo que conocíamos a lo pequeños mi hermano había ejercido mas de padre que él desgraciado.
-Lo dudo, porque yo no tengo hermanas – dijo con una sonrisa.
-¿Dónde esta Bella? – dije tensándome.
-Mira, te la voy a pasar, pero no tenéis mucho tiempo – dijo y un escalofrio recorrió mi cuerpo.
-Rose… - escuche un murmuro.
-¡Bella!, ¿Cómo estas?, ¿Dónde estas?, ¿Cómo te encuentras?, ¿Por qué te ha dejado llamar? Estate tranquila te vamos a encontrar pronto – le dije histérica.
-Rose… no hay tiempo… dile a mis hijos que los quiero, que siempre fueron lo primero y que siempre lo serán. Que aunque no esté con ellos físicamente siempre estaré a su lado y en su corazón…
-Bella – le interrumpí.
-No escúchame, no me queda mucho – murmuro y el escalofrio volvió a pasar por mi espalda. Miraba a Alice atenta al ordenador para ver donde se encontraban – Dile a mi hermana… - Rosalie rápidamente puso las manos libre del teléfono para que Alice pudiera escuchar – Dile que la quiero mucho, que siento mucho el haberme ido hace años y el daño que le cause con eso, que la quiero mucho y que en todos los años que estuve lejos me mantenía a flote mis hijos y los recuerdos de mis hermanos, que nunca olvide que la amo – dijo, Alice me miro y entendió como yo que se estaba despidiendo, entonces se puso a llorar – Dile a Esme que no se hace una idea de lo que le agradezco todo lo que ha hecho por mí y mis hijos estos meses, que nos acogieron y respetaron mi decisión desde el principio, que para mi fue como mi mamá y que espero que Anthony y Mary para ella sean como sus nietos.  Dile a mi hermano que lo amo, que agradezco todo lo que ha hecho por mí, que siempre ha estado a mi lado y que yo siempre voy a estar al suyo, que solo tiene que pensar en mi para que yo este junto a él. Jasper… que gracias por ser mi confidente y amigo, por apoyarme y aconsejarme, por ayudarme y consolarme que cuide mucho de Alice y que no la deje nunca sola – Esme, Alice y yo nos habíamos puesto a llorar las tres, mi mamá y yo mirábamos el teléfono, mientras Alice miraba llorando la pantalla del ordenador - A ti te quiero agradecer por sacar a mis hijos de este infierno, por hacer que ahora sean felices junto la verdadera familia que tanto se merecían, dile a Jake y Leah que lo quiero y que estos años sin ellos hubieran sido mil veces peores de lo que ya fueron – hizo una pausa y todas sabias quien quedaba – Y Edward… dile que lo siento mucho, que no he podido cumplir mi promesa, dile que siempre lo ame, que nunca me olvide de él y que aunque muera… continuare amándole. Que finalmente el destino quiso que estuviéramos separados, que cuide mucho a mis pequeños y dile a si, que acepto que mi pequeña Mary tenga sus apellido y también Tony – su voz era un susurro y apenas podíamos escucharla claramente.
-La encontré – murmuro Alice con una sonrisa. Escuche un ruido al otro lado del teléfono.
-Se acabo el tiempo, acuérdate de dar todos los mensajes… adiós hermosa – y colgó.
-¿Dónde están? – pregunte a Alice levantándome del sitio.
-En Seattle – me indico la calle y el numero de la casa y cogí mis cosas.
-Rosalie no vayas sola, espera a que vengan los chicos – me pidió mi madre.
-Mamá no hay tiempo, vosotros llamar a los chicos y que vayan con refuerzos, yo voy yendo para allí – dije salindo por la puerta.
-Hija ten mucho cuidado, recuerda que esta armado – me dijo mi madre abrazándome.
-Tranquila mamá estaré bien -  dije dándole un beso y saliendo corriendo. 

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