CAPITULO: 5
UNA
SEMANA DESPUÉS
Pov Bella
Llevábamos
una semana en la mansión, y tanto Esme como Carlisle nos trataban my bien. En
el caso d Edward era diferente, no me trataba mal, pero era como si mi
presencia allí le fuera indiferente, en cambio con los niños estaba siempre que
podía, a James simplemente lo ignoraba.
Por
otro lado estaban Jasper y Rosalie. Jasper era como Edward, a mí me ignoraba pero con los niños se
entendía muy bien. Y Rosalie era otro caso, en el pasado no había tenido mucha
relación con ella y ahora era casi igual. Y con los niños se comportaba
indiferente.
La
actitud que más me dolía era la de Emmett y Alice, porque si hicieran como
Edward no me importaría tanto, pero cada momento que nos veíamos o estaban con
lo niños, a ellos los ignoraban y los miraban de mala manera, mientras que a mí
me reprochaban constantemente todo lo que hacía.
Flash
Back
Estábamos todos en la mansión,
Edward acababa de llegar de el trabajo y había dicho que se había encontrado
con Jasper y le dijo que vendrían a ver a Jane, la hija de Edward, que hoy
estaba con él. Y mientras Edward jugaba con su hija y los míos yo estaba
sentada en el sofá junto a Esme viendo un programa de televisión. Y Carlisle en
el sillón mirando unos papeles. El timbre sonó y Carlisle que era el que más
cerca se encontraba de la puerta fue abrir, y unos segundos más tarde vi entrar
a Jasper y Alice con su hija.
-¿Quién es esa niña? – preguntó
Alice señalando a Renesmee y mirándola con odio.
-Es Renesmee, la hija de Bella
y James – dijo Esme por mí.
-¿Hija? – Preguntó sorprendida
mirando a mi niña - ¿Qué edad tiene?
-Nueve y medio – dije
mirándola.
-Vaya Bella… de verdad no
imagine que fueras así, nada más irte de aquí ya te acostarte con el primero
que encontraste… - dijo con repugnancia.
-No te permito que me hables
así. No tienes motivo para faltarme el respeto – le dije levantándome del sofá
mirándola seria.
-Con tus actos me lo demuestras
diariamente. Tanto amabas a Edward, decías que lo querías y que sin él no
podías vivir, y nada más irte te acostaste con uno… me avergüenza que seas mi
hermana… - dijo, yo me quede viéndola, sorprendida por sus palabras.
-Alice… - comenzó a decir
Edward.
-No, no me digas nada, porque
lo voy a repetir veces me dé la gana – dijo sentándose de brazos cruzados.
Fin
del flash back
Así
fue como reaccionó Alice el saber que tenía otra hija, la reacción de Emmett no
fue muy diferente. Aparte de todo eso tuvimos que ir a la lectura del
testamento de mi padre, y fue un momento realmente incomodo.
Flash
Back
-Bueno, como todos sabemos
estamos aquí para leer las ultimas peticiones de el señor Charlie Swan –
Comenzó diciendo el notario – En la sala se deben encontrar sus tres hijos,
Emmett Swan, Alice Swan e Isabella Swan – dijo mirando mientras nosotros
asentíamos cuando decía nuestro nombre – Antes de empezar, quiero darle esta
carta a Isabella que dejó el Sr. Swan para ti – dijo entregándomela – Bien,
comencemos. Yo Charlie Swan, la casa que
tengo en propiedad, la reparto en partes iguales a mis tres hijos, para que
puedan prescindir de ella siempre que la necesiten. Los ahorros de toda mi
vida, también los reparto en partes iguales, para los tres. Dejando una pequeña
cuenta para cada uno de los nietos que tengo. Lily Swan, Chris Swan hijos de mi
hijo Emmett. Carlie hija de Alice y aunque no se su nombre para el hijo o hija
de mi hija Isabella – En la sala se hizo un silencio muy incómodo. Di gracias
de que en ella solo nos encontráramos
mis hermanos y yo. Ambos me miraron con el ceño fruncido - ¿Cuál es el nombre
de su hijo? – me preguntó el notario.
-Hija, se llama Renesmee – dije
agachando la cabeza.
-¿Papá sabía de Renesmee? –
preguntó Emmett con el ceño fruncido.
-No, sabía que estaba
embarazada. Pero nada más – dije mirando al suelo.
Fin
del flash back
Ahora
estábamos en casa Carlisle, Esme, Edward, James todos los niños de la familia y
yo. Cada uno estaba en su tema y Edward jugaba con todos. Me daba mucha
satisfacción saber que mi hija había congeniado tanto con Edward. Me quedé
mirándolos viendo como todos se reían por las tonterías que Edward hacía. De un
momento a otro James se levantó.
-Bella,
¿Por qué no vamos a dar un paseo? – dijo cogiéndome de la mano sin dejar que yo
le contestara, por su tono de voz y su forma de agarrarme sabía que estaba
furioso, pero no entendía el motivo.
-Claro
– dije temerosa. En ese momento me percaté de que todos nos miraban.
Prácticamente me comenzó a sacar arrastras de la casa. Anthony y Renesmee no
querían venir, pero al ver como estaba su padre, se levantaron rápidamente y
abrazados, nos siguieron. Ambos habían sido víctimas de James muchas veces
antes, tanto física como verbalmente. Aunque siempre intentaba que no fuera
así, mis hijos trataban de defenderme ante él, y no se daban cuenta de que eso
lo provocaba más.
Noté
que Esme se dio cuenta de que los niños tenían miedo y trató de convencer a
James de que nos quedáramos, lo que hizo que quisiera irse más rápido. Cuando
nos estábamos adentrando en el bosque me di cuenta de que estaba asomada en una
ventana con un rostro de preocupación.
Estuvimos
caminando alrededor de unos quince minutos. Mis hijos iban cogidos de la mano y
yo intentaba pensar cómo podía hacer para escapar de esa situación. Tal vez
corriendo, pero con mi torpeza y los dos niños temblando no llegaríamos muy
lejos. Estaba tan metida en mis pensamientos que no me di cuenta de que James
se había detenido hasta que me dio un fuerte golpe haciéndome caer junto a los
niños que se habían agarrado a mí.
Después
escuché los gritos de Anthony y Nessie, asustados, pidiéndole que parara, que
me estuviera haciendo daño. Pero él no loes escuchaba, parecía estar sordo y yo
me sentía confundida, ni siquiera era capaz de comprender bien la situación,
aunque en el fondo era bien consciente de que se estaba repitiendo lo de
siempre.
Cuando
por fin fui bien consciente de lo que pasaba a mí alrededor y pude enfocar la
vista, me di cuenta de que ahora le estaba pegando a mi hija. De un momento a
otro lo vi coger una roca y me las apañé para colocar a los dos niños bajo mi
cuerpo para que el golpe me diera a mí.
La
roca me dio en la espalda y me dejo inmóvil por el dolor que me produjo, no
pude evitar que un grito se escapara de mis labios.
Apenas
tenía fuerzas y sentía sangre corriendo por mi frente, sólo encontraba la
opción de proteger a mis hijos, mientras ellos estuvieran bien, me quedaba
tranquila.
-Niños,
cuando os diga tenéis que salir corriendo y buscar ayuda, ¿os ha quedado claro?
– les susurré a los dos, que me miraron con los ojos cristalinos.
-No
mamá, no te vamos a dejar aquí – dijo Nessie. Las lágrimas comenzaron a
derramarse por su rostro.
-Sí,
vais a buscar ayuda, cuando cuente tres salís corriendo los dos. Hija, no dejes
a tu hermano atrás – dije mirándola a los ojos.
-Nunca
mamá – dijo cogiendo a Tony fuerte de la mano y mostrándomela. James continuaba
dándome golpes, pero por el momento era más importarte salvar a mis pequeños.
-¡Tres!
– grité mientras con mis pocas fuerzas me levantaba para apartarlo y dejarlos
salir corriendo. Pude ver cómo los dos
corrían adentrándose entre los árboles. Cuando volví a girarme para ver a James un fuerte dolor de cabeza me paralizó y
después todo se volvió negro.
Pov
Renesmee
Tenía
a mi hermano cogido con todas mis fuerzas mientras corríamos. Estaba cansada,
pero no podía parar. Necesitaba encontrar a alguien.
Necesitaba
a mi madre y mi hermano en mi vida, ya que se podía decir que nunca tuve papá.
-Tata*,
no puedo más… - escuché a mi hermano.
-No
te puedes parar ahora, sólo un poquito más, ya tenemos que encontrar a alguien
– dije sin parar y casi sin aliento. Entendía que estuviera cansado, pero
necesitábamos ayuda. Miraba a mí alrededor y lo veía todo igual, lleno de
árboles y verde. No podía distinguir le lugar donde estábamos, y si a eso
añadimos que no conocía este bosque… pensé que quizás sólo corríamos en
círculos nos adentrábamos más en la maleza. Pero poco después, cuando sentía
que no podía dar un paso más, a lo lejos pude ver una carretera.
-Mira,
allí hay una carretera, vamos – dije corriendo un poco más fuerte para llegar
antes.
-¿Y
si no viene un coche? – me preguntó mi hermano mirándome mientras lloraba.
Le
iba a contestar, pero escuché un coche venir y me paré en medio de la carretera
dejando a mi hermano en el borde. Cuando vi el coche acercarse me di cuenta de
quién era y me arrepentí al instante. Eran Emmett, Rosalie, Jasper y Alice.
Seguramente iban a buscar a sus respectivos hijos que estaban en la mansión
cuando nosotros nos fimos.
-¿Qué
hacen los dos en medio de una carretera?, ¿Dónde está su madre? – preguntó
Alice casi gritando mientras se bajaba del coche.
-¡Cállate!
– Le grité – Necesito un teléfono, necesito llamar a Esme y Carlisle por favor
– dije mirando a Jasper, que hasta el momento era con el que mejor me llevaba.
Nadie me contestó y me miraron extrañados - ¡Necesito un teléfono! Por favor… -
comencé gritando pero finalmente me rendí y les supliqué.
Tenía
que conseguir ayuda para mi mamá y ellos no me la iban a dar, a ellos no les
importaba. Mi única esperanza era poder hablar con Esme y que ella y Carlisle
fueran para salvarla. Jasper metió la mano en el bolsillo y me pasó un móvil.
-Ey,
Renesmee cálmate, aquí tienes un teléfono, te marco a Esme. ¿Prefieres que os
llevemos con ella? – me preguntó, yo simplemente negué y cogí el teléfono.
Mientras
timbraba miré a Tony, estaba de pie, quiero y llorando, asustado, igual que yo.
Pero pronto todo terminaría, Esme y Carlisle iban a ayudar a mi mamá.
-¿Esme?
Soy Renesmee. –hablé apresurada en cuanto escuché su voz del otro lado de la
línea. -Necesito que tú y Carlisle vengan. Mi mamá lo necesita. Por favor – su
ayuda me era indispensable, pero no tenía la suficiente confianza en ellos para
contarles lo que había pasado. Levanté
la vista y vi que los cuatro individuos que tenía delante miraban atentos todo
lo que decía.
-Hija,
tranquila. ¿Dónde estás? – me preguntó algo nerviosa. Le pasé el teléfono a
Jasper, para que le contara dónde estábamos. Él le dio nuestra ubicación con
rapidez y yo me sentí un poco aliviada.
-Ya
viene – dijo mirándome serio. Yo vi a mi hermano de nuevo y con la mano le dije
que se acercara a mí - ¿Dónde está Bella? – nos preguntó.
-¿Eres
médico? – pregunté.
-Ninguno
de nosotros lo somos, pero a lo mejor podemos ayudarla – contestó colocándose a
mi altura.
-No,
esperaremos hasta que Esme y Carlisle lleguen.
-Niños,
tienen que llevarnos con Bella, si ella necesita ayuda da igual si es un médico
no – dijo Alice. No me dio tiempo a contestarle cuatro verdades, porque vi a
Esme y Carlisle. La verdad no supe cómo llegaron tan rápido, quizás no
estábamos lejos de la casa… pero eso no era importante.
-¡Renesmee,
Anthony! – les escuché gritar, y cogí a mi hermano de la mano y corrí en su
dirección.
-¿Están
bien?, ¿Dónde esta Bella?, ¿Y su papá? – preguntó Carlisle. Yo señale la
dirección de donde habíamos venido y comenzamos a correr todos para allí.
Pov Emmett
No
entendía qué había sucedido, estaba asustado, preocupado y tenía miedo. A pesar
de todo lo que había pasado y de todo lo que Bella había hecho amaba a mi hermana mucho más de lo que quería
reconocer. Y la extrañaba mucho. Comenzamos a seguir a Carlisle, Esme y los
niños, y después de un rato corriendo, vi que Carlisle levantó a Anthony y lo
llevó en brazos, era natural que no pudiera dar un paso más y su hermana
debería estar igual de cansada.
Poco
después pude escuchar un grito ahogado
de los niños. No entendía muy bien lo que decían pero algo me hizo reaccionar.
-Mami,
mami despierta, que Carlisle y Esme están aquí – decía Anthony. En ese momento
me percaté de qué pasaba. Bella estaba tirada en el suelo, rodeada de sangre,
inconsciente.
-Mamá,
¿Me escuchas? – preguntó Renesmee con lágrimas y sin aliento, la expresión en
su rostro me hizo comprender al instante que ningún niño debería ver así a su
madre.
-¡Bella!,
¿Qué paso?, ¿Por qué está así?, ¿Dónde está su padre? – preguntó Alice
acercándose, se le veía algo histérica y Rosalie la agarraba de los brazos
-Carlisle
debemos ir por una ambulancia – le dije mientras él revisaba a Bella.
-Emmett,
Bella está mal, debemos sacarla de aquí ahora, pero es arriesgado moverla así,
podría tener una lesión en la columna, pero
esperar que venga alguien puede tardar mucho. Emmett, es tu decisión
como hermano mayor. Yo preferiría llamar una ambulancia. – me preguntó. En mis
manos estaba el futuro de mi hermana.
-
Esperamos. - dije incluso antes de haberlo pensado bien, si Carlisle prefería
hacer eso, entonces seguiría su consejo.
-
Llamo la ambulancia. –se ofreció Jasper y vi que ya tenía el teléfono pegado al
oído.
-
Bella… -murmuré acercándome a ella, arrodillándome a su lado todavía sin poder
creer que esto estaba sucediendo.
Pov Carlisle
Jasper
llamaría para pedir ayuda, así que yo me concentré en Bella. Había revisado su
pulso y era estable, ahora contaba sus respiraciones y también estaban dentro
de lo normal. Por lo menos esos datos básicos me calmaron un poco. Le abrí los
ojos, uno a la vez, para ver sus pupilas, pues tenía una herida en la cabeza
que me preocupaba mucho, estaban bien. Pero eso no era garantía de nada.
-
Bella ¿puedes escucharme? Aprieta mi mano. –le ordené tomando la de ella y
esperé pero no lo hizo.
-
Mamá, mamá… -murmuraba Nessie una y otra vez, Tony sólo sollozaba.
-
Esme… -le dije a mi esposa y la fijamente a los ojos, ella lo entendió.
-
Niños, vengan, vamos a casa. –les dijo y tomó al niño en brazos, él se aferró a
ella y escondió su rostro sin dificultad, necesitando el apoyo de alguien,
pero su hermana fue otra historia, ella
se abrazó al cuerpo de Bella con fiereza. – Nessie, ven. Van a traer ayuda para
tu mamá, Carlisle la va a ayudar. –le dijo mi esposa y la niña alzó la vista
hacia mí.
-
La vamos a ayudar, lo prometo. –le dije con toda seriedad, pero sin poder
garantizarle que su madre estaría bien. – Ve a casa con Esme. Cuando tu mami
despierte te llevamos a verla.
-
No. No. No. – se negó ella y volvió a aferrarse al cuerpo de su madre.
-
La ambulancia bien para acá. –habló Jasper mientras se agachaba al lado de la
niña. – Vamos a ir a casa con Esme y Tony, después visitamos a mamá. Te prometo
que no vamos a tardar mucho. –le dijo a la niña poniéndole una mano en la
espalda para llamar su atención.
Ella
se le quedó mirando unos segundos y no sé exactamente qué vio Jasper en sus
ojos que sólo la levantó en brazos como una muñeca, ella no se veía convencida,
pero tampoco intentó liberarse, Esme y él se llevaron a los hijos de Bella y me
alegré, ningún niño debería ver a otra persona en estar circunstancias, menos a
su madre. Además, quizás ellos podrían decirles qué fue lo que sucedió.
-
¿Cómo está? –escuché la voz histérica de Alice.
-
Es difícil decirlo. –suspiré y miré el camino hacia la carretera. – Nunca nos
van a encontrar así. – Alguien debería ir y mostrarles el camino.
-
Yo voy. –se ofreció de inmediato Emmett y me extrañó que no deseara quedarse al
lado de su hermana ¿no estaba tan preocupado como parecía? – Hay algún loco
suelto en el bosque, no voy a dejar que mi hermana o mi esposa anden solas por
ahí. –explicó la pregunta que no logré formular y salió corriendo.
Yo
me quedé ahí contando una y otra vez el ritmo de la respiración de Bella y
sintiendo su pulso, además seguí hablándole, esperando alguna respuesta… pero
no la había. Sólo ella y la bestia que le hizo esto sabrían que tan herida
estaba.
Pov Jasper
Dejamos
a todos allí y Esme y yo nos trajimos a los niños para casa. Ningún niño
debería ver a su madre en ese estado. Y al ver que Esme no podía convencer a
Nessie le acompañé a casa. Esme tenía en sus brazos a Tony, que iba sollozando
con la cabeza apoyada en su hombro. Yo cargaba a la niña, a quien escuchaba
sollozar y llamar a su madre en murmuro continuamente.
Cuando
vi la casa, Edward estaba con todos los niños en el porche, lo veía pasearse de
un lado para otro, agarrándose de los pelos en cada momento. Cuando nos vio
paró y bajó las escaleras.
-¿Qué
ha pasado? – preguntó acercándose.
-Al
parecer alguien ha atacado a Bella…- dije cuando estuve más cerca de él.
-¿Cómo
atacado? – dijo con el ceño fruncido.
-Estaba
en el bosque herida, los niños fueron a buscar ayuda y se encontraron con
nosotros – hablé encogiéndome de hombros.
-¿Los
niños están bien? – Tanto Esme como yo asentimos y el vio al resto de los niños
que nos miraban con el ceño fruncido – Quédense con ellos que voy al hospital…
- dijo entrando supongo que ha coger las llaves y salió corriendo por la
dirección que habíamos venido.
-Quiero
saber cómo esta mi madre – dijo Nessie cuando la dejé en el suelo – Quiero ir
con ella – me pidió, miré a Esme.
-Renesmee,
te vamos a preguntar una cosa y tienes que decir la verdad, porque tú sabes que
no se miente ¿verdad? – preguntó Esme arrodillándose delante de Nessie con
Anthony en sus brazos todavía. La niña asintió mirándola seriamente - ¿Sabes
quién le ha hecho eso? –Renesmee se quedó quieta y Tony levantó la cabeza para
ver a su hermana, por la mirada que se echaron los hermanos supe en ese momento
antes de que hablaran de que no iban a decirnos la verdad.
-No,
no pudimos verle la cara… - dijo Nessie con los ojos clavados en el suelo. Esme
me miró y simplemente negué para no insistirle más, pues así sólo le
agobiaríamos.
Pov Bella
Cuando
abrí los ojos me tomó unos segundos acostumbrarme a la luz y ver con claridad,
al mismo tiempo sentí el dolor en todo el cuerpo y me di cuenta de que no
estaba sola porque alguien sostenía mi mano. Entonces, de golpe, todos los
recuerdos me golpearon y me preocupé por mis hijos.
-
Mis niños… -murmuré y eso llamó la atención de todos los presentes.
-
Ellos están bien. –me dijo Carlisle, era él quien me tomaba la mano. – Están
con Esme y Jasper.
Con
sus palabras sentí alivio, Anthony y Nessie estaban seguros, eso era todo lo
importante. Me fijé y vi ahí a los demás, mi hermano y hermana, Rosalie y
Edward. Fue extraño que estuvieran ahí, como si lo que me sucediera les
afectara en algo.
-¿Cómo
te sientes? –preguntó Carlisle.
-
Me duele… la cabeza… las costillas… creo que me duele todo. –contesté con
sinceridad.
-
Tienes unas costillas fracturadas, una herida en la cabeza y un buen golpe en
la espalda. –me informó y eso me asustó, no sería la primera vez que tuviera un
hueso roto, pero tampoco podía decir que fueran lesiones menores. - ¿Qué te
pasó, Bella? ¿Quién te hizo esto? –inquirió Carlisle.
-
¿Y dónde demonios está tu esposo? –intervino Emmett con tono brusco.
-
No sé. –contesté de forma automática, intentando idear una mentira que fuera
creíble. – James se fue y alguien nos atacó, les dije a los niños que
corrieran. Nunca le vi el rostro.
Guardé
silencio porque temía enredarme con mis propias palabras y decir algo mal.
Estaba cansada de esa situación, de ocultar lo que sucedía, de tener que
soportar el miedo todo el tiempo yo sola. Pero era inútil sentirme débil,
porque nadie podía ayudarme, nadie podría jamás salvarnos a mis niños y a mí de
las garras de James.
-¿Voy
a estar mucho tiempo en el hospital? – pregunté mirando a Carlisle.
-Lo
más seguro que un par de días - dijo mirándome – Pero con las costillas
fracturadas no vas a poder hacer esfuerzos, necesitas reposo – me advirtió.
-Todavía
no logro entender, por qué tu marido no está aquí… - dijo Emmett serio.
-No
sabe que estoy aquí – dije intentando dar una razón lógica, que no fuera que
había sido él quien me había hecho esto y que por eso no estaba.
-Llámalo
– dijo Rosalie mirándome seriamente y con
el ceño fruncido.
-No,
cuando vaya a casa que se lo digan… -
dije. No quería que estuviera aquí conmigo.
-Sí
yo estuviera en tu lugar me gustaría que Emmett estuviera junto a mí – dijo
mirándome.
-Sí,
pero si está ocupado no le voy a molestar – dije nerviosa.
-No
deberías ser una molestia para el – contestó.
-Bueno,
vamos a dejarlo aquí – intervino Carlisle – Vamos a salir para dejar descansar
a Bella que ya es de noche. Mañana traeré a los niños para que te vean – dijo
sonriendo.
Carlisle
abrió la puerta dejándolos salir a todos y después salió el. Mi intenté relajar
y olvidar todo lo que me dolía el cuerpo. Me relajé tanto que me quedé
profundamente dormida.
Pov Rosalie
Había dicho en el
trabajo que iba a hacer una salida relacionada con éste, y en parte era verdad.
Me encontraba en el hospital frente la puerta de la habitación donde se estaba
la hermana de mi marido, Bella. Después de mucho pensarlo, tenía claro qué era
lo que pasaba con Bella, había trabajado casos como estos en muchas otras
ocasiones. Necesitaba hablar con ella, aunque sabía que yo no era para ella
precisamente la persona en la que mas podía confiar. Había venido a escondidas
de todos, mi padre sí rondaba por el hospital, pero Bella no estaba en su área
por lo tanto no creo que viniera ahora.
Suspiré un par de veces
antes de tocar en la puerta y después entrar. Para mi suerte se encontraba
sola, miraba para el lado contrario al mío.
-Bella… - le llamé, el
se giró para mirarme con el ceño fruncido.
-¿Qué haces aquí,
Rosalie? – preguntó en un susurro.
-Necesito hablar
contigo, de un tema serio – dije acercándome un poco más a ella.
-¿Están bien mis hijos?
– preguntó incorporándose un poco y en ese momento hizo una mueca de dolor.
-Sí tranquila, no se
trata de ellos. Se trata de ti – dije mirándola. Ella puso cara de duda,
entonces decidí explicarle a qué me refería – De ti y de James… - dije
mirándola en todo momento a los ojos.
-¿Qué quieres hablar?,
No te interesa mi vida – me dijo seria.
-Lo sé todo – dije
acercándome un poco más a la cama.
-¿Que sabes qué?, no sé
de qué me hablas – dijo haciéndose la loca.
-Bella, ¿James te
maltrata? – pregunté con una expresión seria y con algo de miedo por su
respuesta.
-Por supuesto que no,
cómo se te ocurre… - dijo alto. Se le veía nerviosa.
- Bella, a esto me dedico.
Sé reconocer las señales y tú las tienes todas. Probablemente llevas soportando
esto por mucho tiempo.
- Estás mal, Rosalie.
–replicó tajante.
- No, Bella. No me
equivoco. Él es dominante y posesivo, al menor gesto te asustas y vas corriendo
a obedecerlo. Le tienes miedo y los niños, también. – le expliqué con
tranquilidad pero muy firme, de la misma forma en que confrontaba a todas las
mujeres en su situación.
- Rosalie, mi matrimonio
está bien. James tiene un carácter fuerte, es todo. Ahora vete, por favor. Y no
le digas a nadie estas ideas locas que tienes. –me ordenó.
- Bella, no tienes que
protegerlo más. Ahora estás aquí, es el momento indicado para que hables. Los
niños están seguros y tú también, denúncialo y todos podemos ayudarte.
- Vete, Rosalie.
–repitió y vi sus ojos llenarse de lágrimas.
- ¿Cuándo vas a abrir los ojos? ¿Cuando te deje lisiada
para siempre? ¿O lo vas a proteger hasta que te mate? ¿Vas a dejar a tus hijos
huérfanos, solos con ese monstruo?
- ¡Ya! –gritó de repente
en un exabrupto. – Vete antes de que llame a alguien para que te saque y no se
te ocurra ir por ahí con tus mentiras. Mis hijos están bien, me tienen para
protegerlos y nada les va a pasar ¿entiendes? No te metas en mi vida. –me
reclamó enojada, nerviosa, dolida.
- Estás asustada, más de
lo que pensé. –le dije con calma. – Pero no sólo se trata de ti, sino de la
seguridad de los niños. No puedo denunciarlo con la policía, eso te toca a ti.
Pero si no haces algo pronto, voy a llamar a servicios infantiles para que
investiguen y cuando encuentren la verdad, ellos se van a llevar a tus hijos. Y
no estoy jugando.
Al final de la
advertencia sólo me puse de pie y me marché, no quería darle tiempo para que se
alterara más y armara un alboroto, no deseaba que esto llegara a oídos de mi
padre aún. Aunque nunca le mentí, estaba muy dispuesta a esperar unos días
antes de proceder con las autoridades pues no quería que el estado se llevara a
los niños, pero si mi otra opción era callar y esperar a que James lastimara
más a alguien, lo haría.
-¿Rosalie?, ¿Qué haces
por aquí? – escuché la voz de mi padre a mis espaldas y me giré para verlo.
-Papá, vine a ver a
Bella. Pero ya me iba estoy trabajando – dije tranquilamente.
-A ver a Bella… –
repitió con el ceño fruncido.
-Sí, quería saber cómo
estaba. Ya me vuelvo a la oficina, nos vemos esta tarde – dije dándole dos
besos y saliendo del hospital.
Pov Edward
Desde ayer no sabíamos
nada de James, desde que según Bella desapareció dejándolos en el bosque antes
de que le atacaran, no lo habíamos vuelto a ver. Mi madre se acababa de llevar
a los niños al hospital para que vieran a su madre, mientras yo esperaba en la
mansión con Jane a que llegara el marido para darle la noticia.
En el fondo estaba
desesperado por salir corriendo para saber algo más de Bella, pero tenía que
quedarme en casa. En ese momento escuché la puerta y me levanté desando que
fuera James, y así fue.
-¿Y mi mujer y mis
hijos? – preguntó con una sonrisa.
-¿Dónde estabas?, ¿Por
qué no has venido por la noche?, ¿No te has enterado?, ¿Por qué dejaste a Bella
en el bosque? – pregunté todo de golpe mirándole serio.
-No te importa dónde
estaba… y por qué dices lo del bosque… - preguntó extrañado.
-Alguien atacó a Bella
ayer, cuando tú la dejaste en el bosque, ahora está ingresada en el hospital
donde trabajamos todos – dije desesperado.
-¿Le atacaron?, ¿Pero
ahora está bien?, ¿Cómo es la dirección? ¡Dios! –empezó a hablar en un torrente
y la preocupación le llenó cada facción. - Cómo se me curre dejarlos solos y
desprotegidos. ¿Los niños están bien? – preguntó al final.
-Sí ellos están bien,
han ido ahora a ver a Bella – dije ahora más calmado.
-Voy a ir ahora, a
verla. ¡Dios! Todo fue mi culpa pobrecita… - dijo apenado, con la culpa
dibujada en el rostro y lágrimas llenándole los ojos sin llegar a derramarse,
volvió a salir por la puerta.
-Papá… ese señor es raro
– dijo mirándome a los ojos.
-¿Qué te dice siempre el
papá? No puedes juzgar a nadie sin conocerlo… - le dije y volvimos al salón y
continuamos viendo el televisor. Tal vez ella tenía razón y James era raro,
pero la culpa y el dolor que demostró no me dejaron duda de lo mucho que amaba
a Bella y a sus hijos. Mi hija se subió encima de mí y se acurruco en mi pecho,
mientras yo jugaba con su pelo.
Pov Emmett
Había tenido que
trabajar toda la noche, intentando buscar a alguien que estuviera en el bosque,
la persona, animal o cosa que atacó tan salvajemente a Bella. Pero ni yo ni mis
hombres encontramos nada, no había nada. Ahora estaba teniendo un momento de
relajación, Rosalie estaba trabajando y los niños en clase, por lo tanto estaba
solo en casa.
En los últimos días por
mi cabeza, sólo estaba una persona. Era como si todo lo demás hubiera pasado a
un segundo plano. Tenía demasiadas preguntas que hacerle, necesitaba que me
contara qué había pasado, qué pasaba ahora. Por qué no vino desde un principio
con Renesmee, cómo se lleva con su marido y por qué no estaba el ahí cuando le
atacaron, por qué siempre iba con miedo. Tenía muchas preguntas y necesitaba
las respuestas. El timbre interrumpió mis pensamientos, me levanté de la cama
arrastrando los pies, cansado, y abrí bostezando un poco. Por la puerta entro
mi hermana Alice sin dejar que dijera nada, y se lanzó a mis brazos llorando.
-¿Alice, que pasa?, ¿Por
qué lloras?, ¿Estás bien?, ¿Alice? – dije desesperado, al ver como estaba.
-No he podido dormir,
Emmett – Me dijo entrando en la sala, yo iba en ropa interior pues tenía la
costumbre de dormir así. Cerré la puerta de la calle y fui a sentarme junto a
ella.
-¿Qué te pasa? – volví a
preguntar.
-No he podido dormir en
toda la noche pensando en Bella – dijo mirándome.
-Me lo dices a mí que he
pasado la noche buscando que fue lo que le ataco – dije irónicamente.
-Tenía una pesadilla
tras otra. No he dormido más de una hora seguida… - dijo – Qué hubiera pasado
si no nos encontramos a los niños en la carretera, si Carlisle no llega a
tiempo, o la ambulancia. Emmett no hemos cuidado de nuestra hermana, estamos
más preocupados por el pasado, y por qué se fue, que no nos damos cuenta de que
la necesitamos ahora, y que tal vez ella nos necesita a nosotros – dijo mi
hermana.
-Alice, no voy a negar
que me muero de ganas de poder estar con ella, de abrazarla y decirle que la
echo de menos. Pero a pesar de ello tengo la necesidad de saber qué fue lo que
paso para que Bella se fuera, para que no volviera… porque sé que tal vez los
demás no, o puede que sí pero no digan nada. Pero se nota mucho que Renesmee es
hija de Edward. Son iguales… - dije mirándola.
-Sí, tienes razón, eso
significa que cuando Bella se fue ya estaba embarazada… y es algo más que no
entiendo – dijo ella encogiéndose de hombros – Emmett algo pasa… Bella no era
así – dijo mirándome con los ojos llorosos.
-La gente cambia con el tiempo… las cosas que les
pasan… la experiencia y el estilo de vida que llevan - escuché la voz de
Rosalie y me giré para verla.
-¿Cuánto tiempo llevas aquí? – pregunté levantándome
para darle un beso.
-El suficiente… - dijo dándome el beso y acercándose
a Alice.
-Si Bella tuviera algún problema hubiera venido
mucho antes a pedir ayuda – dijo Alice.
-Hay gente que tiene miedo a pedir ayuda – dijo mi
mujer después de saludar a Alice y comenzó a subir las escaleras – Voy a
ponerme algo cómodo y voy a buscar a los niños.
Pov Esme
-Mami, no quiero que te pongas my malita – dijo Tony
cogiéndole la mano donde no tenía nada inyectado.
-No te preocupes cariño, que estoy perfectamente,
mañana mismo ya vuelvo a casa de Carlisle y Esme – dijo Bella con una sonrisa
acariciándole.
-Mamá, quiero que vuelvas pronto – dijo Renesmee
desde el sillón donde estaba sentada.
-Cariño, no te preocupes, que Carlisle y Esme
cuidaran muy bien de vosotros – dijo mirando en nuestra dirección.
-Claro que sí angelitos. Hasta que la mamá se recupere,
vamos a cuidaros mucho – dije sonriendo. Escuchamos un golpe en la puerta y
apareció James con cara de preocupado.
-Amor, ¿Estás bien? Me ha contado Edward que te
atacaron, cómo te encuentras. Siento no haber venido antes – dijo acercándose a
Bella y besándole.
-Estoy bien, tranquilo cariño – dijo Bella con una
sonrisa.
-Vosotros, pequeños. ¿Estáis bien? – preguntó
mirando a los niños.
-Si papá – dijo Renesmee acercándose a su hermano
hacía ella.
-Os dejamos un rato solos, después nos vamos con los
niños a casa y tú si quieres te puedes quedar con Bella – dijo mi marido
sonriendo. Me cogió de la mano y ambos salimos de la habitación.
-¿Por qué no llamamos a los chicos y cenamos todos
en casa? Sería una buena oportunidad para que todos pasaran tiempo con los
niños, y Emmett y Alice no se quejarán por estar Bella… - me dijo caminando
hacia su despacho.
-Me parece buena idea – dije sonriendo.
-Señores Cullen, yo me voy ya. Llegaré un poco tarde
a la mansión. ¿Pueden ustedes acostar a los niños? – preguntó James.
-Sí, claro, no te preocupes. ¿No te vas a quedar con
Bella? – pregunté, pues me parecía realmente extraño de que su mujer se
encontrara ingresada y él simplemente se fuera.
-Se lo ofrecí, pero Bella es muy testadura y no
quiere que me quede en el hospital – dijo encogiéndose de hombros.
-Está bien, puedes nos vemos más tarde – dije
sonriendo. El comenzó a caminar de prisa y yo todavía de la mano de Carlisle
fuimos de vuelta a la habitación. Abrimos la puerta y Renesmee tenía abrazado a
Tony y Bella lo acariciaba.
-Bella, nos vamos ya a casa. Mañana venimos a
buscarte nosotros, para llevarte y que no tengas que hacer mucho es fuerzo –
dijo mi marido acercándose a ella, le posó un beso en la frente y Bella sonrió.
-Gracias por lo que están haciendo después de todo…
– dijo mirándonos a ambos.
-A pesar de todo eso, siempre serás una hija para
nosotros – dije acercándome yo a ella para darle un beso – Y Bella… puedes
contar con nosotros para lo que sea – le aseguré. Ella asintió y miró para otro
lado.
-Nos vemos mañana – dijo Carlisle y comenzó a salir,
después de él fueron los niños que ambos le habían dando un beso ya a su madre
y finalmente, yo.
El camino en el coche fue silencioso, los niños
miraban cada uno por una ventana, nosotros de vez en cuando mirábamos para
atrás, pues estábamos acostumbrados a nuestros nietos que eran muy movidos y
ellos en cambio estaban demasiado tranquilos.
No me alegraba que un amigo como lo era Charlie
hubiera muerto, pero me alegraba de que aunque fuera de una desgracia así Bella
volviera a nuestras vidas. Cuando llegamos a casa, mi marido cogió a Tony para
salir del coche y yo le abrí la puerta a Renesmee. Entramos en casa los cuatro
y Edward y Jane estaban tumbados en el sofá, ella encima de su padre.
-¿Tanya no tendría que haber venido a buscarla? –
pregunté.
-Me llamó para decirme que si se podía quedar a
dormir, que tenía que salir de viaje a Italia – me dijo encogiéndose de
hombros.
-Vamos a llamar a los chicos para cenar todos en
casa – le dijo Carlisle dejando a Tony en el sofá para ver la televisión.
-Voy a llamarlos – dijo levantándose. Renesmee
continuaba a mi lado, quieta.
-Cariño… - la llame ella me miró sonrió y fue a
sentarse con su hermano.
-Voy a preparar la cena, si me necesitan me llaman –
le dije a todos y comencé a subir las escaleras.
-Mamá, dicen todos que vienen – dijo Edward desde la
cocina cuando yo entraba en ella.
-Bien – dije sonriendo.
-¿Cómo estaba Bella? – preguntó mirando serio.
-Mejor que ayer, mañana le darán el alta – dijo
Carlisle.
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