CAPITULO: 11
Pov Jasper
Me
había pasado toda la noche pensando en Bella, en su embarazo. Por una parte
entendía cómo se sentía pero era consciente de que se había hablado con mi
padre, no abortaría. Tendría a ese bebé, porque a final de cuentas era su hijo
y no tenía la culpa de cómo había sido creado o cómo era su padre. Él era una
criatura inocente, a la que Bella conseguiría amar.
-Amor,
¿Qué pasa? Llevo hablándote hace un rato y no me contestas – me dijo Alice.
-Lo
siento amor, pensaba en un paciente – dije pues no le podía decir que se
trataba de Bella.
-Cariño
estamos en las fiestas navideñas intenta olvidar un poco el trabajo – dijo
abrazándome.
-¿Qué
me decías? – pregunté mirándole con una sonrisa.
-Que
ha llamado Esme, que dice que tenemos que ir a la mansión, que tienen algo
importante que contarnos – dijo.
-Está
bien, despertamos a Carlie y nos vamos para allá – dije con una sonrisa – Así
podrá ver los regalos – le sonreí más.
Pov Esme
-¡Mira
mamá Santa Claus sí se acordó de nosotros este año! - gritó Tony mientras bajaba las escaleras, y
veía el árbol de navidad rodeado de regalos. Miré a Bella, y tenía una sonrisa
de oreja a oreja y no pude evitar sonreír con ella. Sabía lo qué se sentía al
ver a un hijo ilusionado y feliz. Los tres niños bajaron corriendo a abrir sus
regalos, Carlisle me tenía abrazada por la cintura mientras veíamos como
nuestras nietas y Tony, que lo queríamos igual, abrían sus respectivos regalos.
-Mamá
mira un coche teledirigido – dijo Anthony levantando los brazos enseñándolo.
-Que
bien mi amor, ¿Te gustó? – preguntó mientras lo abrazaba.
-¡¡Sí!!
– dijo comenzando a saltar.
-A
ti qué te regalaron princesa – dijo acercándose a Nessie.
-Un
estuche de pinturas como el de tía Rose pero más pequeño y mira cuánta ropa –
dijo contenta – Mira mamá esto me encanta – dijo sacando un modelito.
-Eres
muy pequeña para maquillarte, tendré que hablar con Santa Claus – dijo Bella
fingiendo seriedad - ¿Y a ti, Jane? ¿Qué te trajo? – pregunto Bella mirando a
mi nieta.
-La
casa de muñecas que yo quería – dijo con una sonrisa, enseñándosela.
-Mira
preciosa, vamos a abrirla – dijo Edward arrodillándose junto a Jane. No pude
evitar suspirar al verlos a los cinco juntos, parecían una familia real, esa
familia que deseaba que algún día fueran de verdad. Me di cuenta de que
Carlisle estaba como yo mirándolos con una sonrisa en su rostro y con los ojos
cristalinos, parecía que nuestros deseos estaban muy lejos de hacerse realidad.
-Esme – llamó mi atención Bella levantándose y
mirándonos a Carlisle y a mí – Podrías llamar a los chicos para que vinieran,
creo que tengo algo que contar. – dijo mirando no muy segura de lo que estaba
diciendo. Sonreí para darle confianza, para que estuviera segura de que era la
mejor opción.
-Ahora
mismo los llamo, cariño – dije saliendo de la sala para coger el teléfono.
Pov Bella
Ya
le había pedido a Esme que llamara a todos y ahora no podía dar marcha atrás.
Mientras los niños jugaban a bajo con sus regalos, y Nessie había dicho que se
iba a poner igual de guapa que sus tías, me había encerrando en la habitación
intentando calmar mis nervios. Alguien picó a mi puerta y miré fijamente para
encontrarme con Carlisle y una pequeña sonrisa.
-Ya
están todos abajo, y los niños en la habitación jugando – dijo acercándose a
mí.
-¿Crees
que es lo mejor? – pregunté, mirándole a los ojos.
-Claro
que sí cariño, te sentirás mucho mejor, y verás como todos te vamos a apoyar –
dijo abrazándome – No estás sola, Bella. Nos tienes a todos nosotros – Respiré
lo más profundo que pude.
-Vamos
allá – dije levantándome de la cama todavía abrazada a Carlisle, me sentía
protegida en sus brazos. Bajamos las escaleras y al llegar a abajo le dije que
se adelantara, que ahora iba yo. Cuando pensé que me había tranquilizado un
poco, me adelanté a la sala y todos estaban allí, mirándome fijamente.
-Bella,
¿Qué pasa? – preguntó Alice con el ceño fruncido. Yo sin contestarle me senté
en el sillón donde estaban Esme y Carlisle.
-Tengo
que contarles algo muy importante, y para mí es muy difícil, pero sé que tarde
o temprano se acabarán enterando. – guardé silencio mirando a todos los que no
sabían, asegurándome de que entendieron mis primeras palabras – En uno de los
días que estuve en Phoenix, en el sótano, Jame bajó con Tony, mientras Renesmee
y yo estábamos ahí… - me callé cuando un nudo se comenzó a formar en mi
garganta y tuve que esperar varios segundos antes de reunir la fuerza que
necesitaba, finalmente, respiré hondo
para poder continuar – Ató a Tony junto a Nessie y se acercó a mí… y… después comenzó a golpearme, sólo una
cachetada al principio… pero se enfureció con los gritos de los niños y… al
final… él me forzó… él lo hizo ahí para que los niños lo vieran todo.– dije
intentando contener las lágrimas lo más que podía – Me obligó a mantener
relaciones con él frente a mis hijos diciendo que era su esposa y podía hacer
conmigo lo que le diera la gana. Le supliqué que no lo hiciera, no frente a
ellos, pero no me escuchó… - dije comenzando a llorar como siempre. Guardé
silencio y cuando sentí que todos estaban a punto de reaccionar, acabé la
historia, tenía que aclararles por qué revelaba eso que hubiera preferido
callarme por siempre – Les cuento esto porque esa acción tuvo consecuencias. Estoy
embarazada – dije levantando la mirada ya que en todo momento la había tenido
gacha. Jasper me miraba intentando sonreírme, y aunque sabía que su sonrisa no
era de felicidad, sentí confianza y tranquilidad. Esme me abrazó contra su
pecho, para que mi llanto se calmara y Carlisle cogió mi mano para darme ánimo.
Miré a Rosalie y su rostro era serio, y me veía atentamente, como si estuviera
meditando algo. Alice tenía la mano en la boca, sorprendida, y con lágrimas en
su rostro. Por otro lado Emmett apretaba lo puños y se mordía el labio, en un
intento de contener la rabia. Finalmente, vi a Edward, su mirada parecía estar
perdida en otro planeta y podía sentir cómo apretaba las manos contra la funda
del sofá.
-Bella…
- dijo Alice arrodillándose frente a mí, y cogiendo mis manos – No importa como
haya sido concebido este bebé o que desgraciado sea su padre. Este pequeño va a
ser alguien más de la familia, y todos vamos a estar contigo, para cuidarlo y
criarlo – dijo y me solté del abrazo de Esme para envolverme en los pequeños
brazos de mi hermana.
-Alice
tiene razón. Ese bebé va a recibir todo el amor y el afecto que podamos darle,
y todos vamos a estar contigo – dijo Emmett abrazándome también – Felicidades
hermana – dijo intentando calmar su rabia, aunque sabía que si no fuera por mí
y porque le había dicho de mi embarazo, ya habría salido corriendo a buscar a
James bajo las piedras si hacía falta.
-Felicidades
Bella, este niño va a ser uno más de la familia, porque va a ser tu hijo, y de
nadie más. Y entre todos vamos a ayudarte a salir adelante – dijo mi cuñada
abrazándome. Cuando me separé de ella miré a Edward esperando alguna reacción
de su parte, aunque me gritara, pero en un momento como ahora no podía
ignorarme, necesitaba alguna reacción.
-¿Hijo,
no tienes nada qué decir? – le preguntó Esme al ver que le miraba esperando
algún tipo de reacción.
-No
– dijo levantándose, todos nos quedamos mirándolo – Espero que con ese hijo
seas mejor madre que con Tony y Renesmee, y que puedas ofrecerle algo cuando
nazca… ¿O piensas vivir siempre de mis padres? – dijo saliendo de la sala.
-¡Edward!
– gritó Esme en forma de regaño.
-No
mamá, soy un adulto, y me habéis preguntado si tenía algo que decir. Pues lo he
dicho – dijo y subió.
-Tú
también vives con tus padres… no tienes porque decirle eso a mi hermana – dijo
Emmett.
-Yo
vivo con mis padres, pero trabajo y a mis hijas las mantengo yo… ella no está
manteniendo a nadie, ni siquiera puede cuidar de ella misma – dijo señalándome.
-¿Por
qué te has empeñado en hacerme daño? – pregunté de repente y todos me miraron.
-Tú
me lo has hecho a mí durante diez… - dijo acercándose.
-Y
te piensas que yo fui feliz estos diez años, estás muy equivocado… - dije y
antes de que me contestara comencé a subir las escaleras – y no, no pienso
vivir siempre de tus padres. En cuanto pueda me vuelvo a ir y te dejo tranquilo
– dije comenzando a subir las escaleras. Pero alguien me cogió del brazo.
-No
te vas a volver a ir, por favor Bella – dijo Alice mirándome con los ojos
cristalinos.
-No
te preocupes, esta vez pretendo conservar a los que verdaderamente me quieren a
su lado – dije mirándola.
-No
te vas a llevar a mi hija, no tienes derecho – dijo acercándose a mí.
-Tú
tampoco a tratarme como lo estás haciendo y mírate. Y sí tengo derecho a
llevármela, la niña es mía y en ningún lugar está tu firma donde conste que tu
eres el padre… así que legalmente, me la puedo llevar donde me dé la gana –
para mi gusto sonaba calculadora y malvada, pero no me complacía como me
hablaba y ya me estaba cansando – Pero sabes que, tengo algo que se llama
moral, y ahora que sé que mi hija es feliz con su padre, a no ser que ella me
lo pidiera, jamás la separaría de ti – dije ahora si subiendo las escaleras y
sin escuchar a nadie.
Pov Alice
Después
de escuchar a mi hermana decir todo eso, por un momento me enfurecí, pero me di
cuenta de que así no iba a solucionar nada y que lo único que podía hacer era
felicitarla y apoyarla en todo. Aunque todo se altero cuando Edward comenzó
hablar. Y aun más cuando mi hermana le pregunto, porque le hacía tanto daño.
-Tú
me los has hecho a mi durante diez… - le dijo acercándose a ella.
-Y
te piensas que yo fui feliz estos diez años, estás muy equivocado… -y comenzó a
dirigirse a la escalera, pensé que la conversación acababa hay cuando se giro y
miro a Edward – y no, no pienso vivir siempre de tus padres. En cuanto pueda me
vuelvo a ir y te dejo tranquilo – dijo mi hermana y comenzó a subir las
escaleras. Para cuando conseguí recapacitar lo que dijo fui tras ella.
-No
te vas a volver a ir, por favor Bella – podía sentir las lágrimas a punto de
caer por mi rostro.
-No
te preocupes, esta vez pretendo conservar a los que verdaderamente me quieren a
su lado – dijo mirándome, de forma que me tranquilizo bastante.
-No
te vas a llevar a mi hija, no tienes derecho – dijo acercándose a nosotros, ya
que yo me encontraba al lado de mi hermana.
-Tú
tampoco a tratarme como lo estás haciendo y mírate. Y si tengo derecho a
llevármela, la niña es mía y en ningún lugar está tu firma donde conste que tu
eres el padre… así que legalmente, me la puedo llevar donde me dé la gana – me
sorprendí mucho al escuchar las palabras de mi hermana, pero entendía que ya se
hubiera cansado de las puntillitas que metía Edward cada vez que hablaba – Pero
sabes que, tengo algo que se llama moral, y ahora que sé que mi hija es feliz
con su padre, a no ser que ella me lo pidiera, jamás la separaría de ti.
-Te
has pasado Edward… - susurró Esme comenzando a subir las escaleras.
-Mamá,
déjala. Seguramente ahora quiera estar sola – dijo mi Jasper.
-Mira
Edward… espero que el resto que te quede de vida, ignores o trates como una
reina a mi hermana… porque como se te ocurra volver hablarle como lo has hecho
hoy, te juro que todo lo odio y las ganas de matar que tengo por el desgraciado
de su marido lo pagare contigo, y me da igual que seas mi amigo y que mi mujer
sea tu hermana… - me dijo Emmett dándome golpecitos en el pecho.
-Abuela
mira, mi papá sale en la tele – dijo Tony bajando corriendo las escaleras y
tras él los demás. Busco el mando y puso un canal.
-James,
¿Es cierto que estas en busca y captura por maltratos? – pregunto un
periodista. El desgraciado estaba sentado en una mesa amplia junto a tres
señores más.
-Para
nada, eso deben de ser rumores que se divulgan las malas lenguas para estropear
la imagen de mi familia – dijo con una sonrisa. ¿Cómo podía ser tan cínico?
-¿Y
dónde se encuentran tu esposa Isabella y tus hijos? – le pregunto otro
periodista.
-En
casa de unos familiares, disfrutando de la época navideña, ya que yo tengo
mucho trabajo y este año no podre pasarlo con ellos – dijo volviendo a sonreír.
-Desgraciado,
mal nacido, miserable… - pude escuchar a Emmett murmurar.
-Creo
que la rueda de prensa ya termino… ha sido una placer – dijo una señor que se
sentaba junto a él.
-La
ultima… ¿Es cierto que se va a divorciar?
-Jamás,
Isabella es mía, para siempre – dijo mirando a la cámara – Y como seguramente
ella o su familia me está viendo. Felices fiestas, y amor e hijos nos vemos el
año próximo – dijo y se levanto desapareciendo.
-No
voy a dejar que se acerque a mi hermana – dijo Emmett – Voy a salir a
comisaria, para llamar. A que vayan a detenerlo ahora – dijo saliendo por la
puerta como alma que lleva el diablo.
-¿Vamos
a volver con papá? – pregunto Tony mirando a su hermana.
-No,
ahora estamos con la familia que nos quiere y mamá – le dijo abrazándolo.
Narrador Externo
Una
semana después
Emmett
cuando llego a la comisaria llamando a los policías de Phoenix para buscar a
James, pero nuevamente no lo encontraron por ningún lado, algo que tenia a
Emmett más nervioso de lo normal, ya que sentía que les estaba tomando el pelo.
Entre
todos se lo intentaron contar a Bella, y aunque al principio se puso histeria,
intento concienciarse de que no dejarían que nada les pasara a ella o los
niños.
Hoy
era 31 de diciembre y todos estaban en la casa muy nerviosos preparándolo todo.
Rosalie se encargaba de peinar y maquillar a las chicas mientras que Alice le
ponía los vestidos. Y mientras tanto los chicos también se arreglaban en otra
habitación. Esa noche iba a ser especial y querían estar arreglados. Esme había
decidido encargar la comida, así tener mayor tiempo para poder arreglarse y
dejar que su hija y nuera la pusieran guapa.
Cuando
ya estuvieron todos arreglados, se fueron reuniendo todos en la mesa, cenaron
tranquilamente, hasta que llego el momento de las campanadas. Todos excepto
Chris cogieron su platito de uvas y se sentaron frente al televisor, con cada
campanada se comían una y todos lo consiguieron menos Carlie que solo llego a
comerse nueve y las demás se las comió todas corriendo. Al acabarlas, todos
pidieron sus deseos para año nuevo.
-Deseo felicidad, para mis
hijos, y para el que viene en camino – pensó Bella acariciándose el vientre
plano.
-Recuperar el tiempo perdido
con mi hija – medito Edward.
-Felicidad y tranquilidad para
mi familia– pidió Esme mirando al cielo.
-Salud, para toda mi familia,
paz y felicidad – pensó Carlisle
-Estar junto a toda mi familia
y cuidar de mi hermana y sobrinos – dijo Emmett mientras miraba de reojo a
Bella.
-Estar siempre con mi Alice y
mi niña. Y que la familia se vuelva a unir al completo – pensó Jasper alzando
su copa para beber.
-Felicidad para todos. Y que
Bella pueda vivir tranquila con su verdadera familia – pensó Rosalie
-Que mi hermana no sufra, y
felicidad para todos – deseo Alice.
-Que mi papá y mi mamá sean
felices juntos – pidió Renesmee.
-Un papá como el de mi hermana
– suplico Tony.
-Qué mi mamá me quiera. – pidió
Jane.
-Un
brindis – dijo Carlisle – Por todos nosotros – dijo alzando la copa y todos los
siguieron.
-Feliz
año familia – grito Alice y todos comenzaron a abrazarse. Pero en el momento
que Edward y Bella se quedaron frente a frente. Se formo un gran silencio
esperando las reacciones de ambos.
-Abraza
a mi mamá, papá que si no, no empezamos el año con buen pie – dijo Renesmee
empujando a Bella hacia Edward. Renesmee
se cruzo de brazos esperando.
-Feliz
año Bella – dijo Edward rodeándola con sus brazos.
-Feliz
año Edward – le contesto abrazándola también. Pero el abrazo no duro más de
tres segundos.
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