CAPITULO: 9
Pov Edward
Vi
salir corriendo a Bella, y miré seriamente a Rosalie y Jasper.
-¿Qué
le pasa a mi mamá? – preguntó Tony viendo a mis hermanos.
-Necesitaba
dar un paseo, no te preocupes, mira que tío Jasper te va a ayudar a vestirte –
dijo Rosalie mirando a Tony – Edward hoy tienes guardia, ¿Verdad? – preguntó,
yo asentí - ¿Y Jane viene? – volvió a preguntar y asentí de nuevo.
-Iré
con Nessie a buscarla, tomaré algo con ella y después las traeré para casa –
dije serio.
-Perfecto
– dijo sonriendo – Nessie, cariño. Vamos a la cocina a desayunar que nos
esperan todos. Ahora vienen Jasper y Tony – dijo Rosalie cogiendo a mi hija de
la mano. Mi hija… todavía no podía creérmelo. Las vi salir a las dos de la
habitación y una sonrisa me apareció involuntariamente en el rostro.
-¿Tony,
quieres venir tú primero hablar conmigo hoy? – dijo Jasper ayudándole a
peinarse.
-¿Hablar
de qué? – preguntó frunciendo el ceño.
-De
tu papá – dijo Jasper, y esperé que el niño tuviera alguna reacción.
-No
quiero volver con él – dijo agachando la mirada.
-No
vas a volver… te vas a quedar aquí con todos nosotros – dijo mi hermano con una
sonrisa. Cuando acaba lo bajó de la cama, que era un poco alta, y también
salieron para desayunar.
-¡Quiero
cereales! – gritó Tony entrando en la cocina y los dos sonrieron.
-Este
es el tuyo – dijo Lily señalándole un plato – La abuela Esme lo preparó igual
para todos – dijo sonriendo.
-¿Seguros
que Bella estaba bien? – preguntó Emmett mirando constantemente por la ventana
– Mejor voy a buscarla – dijo levantándose.
-No,
si no viene antes de que vayamos a comisaria la buscamos, pero por el momento
déjala sola un rato, lo necesita – dijo Rose que estaba sentada a su lado. Yo
de pie cogí una tostada y comencé a comer mientras me bebía el café.
-¿Y
si le pasa algo y necesita ayuda? – dijo Alice con preocupación.
-No
te preocupes… no ha estado muy bien estos años… podrá estarlo ahora – dije con
sarcasmo.
-¿Por
qué hablas así de mi madre? – preguntó Nessie con el ceño fruncido.
-Por
nada cariño, vamos que Jane nos espera – dije intentando sonreír y haciendo una
nota mental de que no podía decir cosas de Bella delante de los niños.
-Pero
yo quiero esperar a que mi mamá llegué para ver si está bien – dijo mirándome
seria.
-Va
a estar bien cielo, vete con papá que de seguro Jane este esperándoos ya – dijo
mi madre sonriéndole y mandándome una mirada reprobadora a mí. Fui corriendo
hasta la habitación, cogí una chaqueta y cuando bajé ella ya me estaba
esperando en el volvo.
-Ponte
el abrigo, princesa – dije poniéndoselo.
-¿De
quién es? – preguntó mientras se sentaba en el coche.
-De
Lily, por eso te va un poco justo. Pero no te preocupes porque Alice te
comprará mucha ropa – dije sentándome yo también.
Abrí
las puertas del garaje y comencé a conducir a una velocidad considerada, pues
era consciente de que tenía a una niña sentada a mi lado, no era lo mismo que
cuando iba solo. Estuvimos conversando de ella, me habló de sus hobbies, de su
comida y color favorito, del colegio… hasta que llegamos a casa de Tanya. Bajé
del coche y le ayudé a ella, le di la mano y comenzamos a caminar.
-¿Y
si Jane no quiere que sea su hermana? – preguntó antes de que tocara el timbre.
-No
digas eso, a Jane le va a encantar que seas su hermana – dije sonriéndole y
piqué. Estuve esperando hasta que por fin Tanya abrió la puerta.
-Al
fin llegas, voy a perder el avión. ¿Quién es ella? – preguntó mirando a Nessie.
-Siento
que tarda, hay invitados en casa, y ella es Renesmee mi hija – dije sonriéndole
a la pequeña.
-¿Tu
hija? Que fuerte, de mí no te creías que Jane era tu hija, y ahora llega una
cualquiera que dice que esta niña es tu hija y la crees. No me esperaba estoy
de ti – dijo siento irónica.
-Resulta
que por muchos errores que la madre de ella haya cometido, errores graves, sé
que no me fue infiel mientras estuvimos juntos – dije – Algo que tú sí hiciste.
¿No tenías tanta prisa?, ¿Dónde está la niña? – pregunté mirando alrededor.
-Cogiendo
la chaqueta y la maletita. ¡Jane! Ya ha venido tu padre venga que me tengo que
ir – gritó. Mi hija dejó la maleta tirada en el suelo y vino corriendo a mis
brazos.
-Dale
un beso a mamá que nos vamos a comprar helado con Nessie – dije sonriendo.
-Nessie
has vuelto – dijo corriendo a abrazarla.
-Venga
niñas, que nos vamos ya – dije cogiendo a cada una de una mano despidiéndome de
Tanya con un gesto en la cabeza – Jane, cariño tengo algo que contarte – le
dije cuando ya estábamos sentados los tres en el coche con los cinturones –
Cuando lleguemos a la tienda de helados, te cuento – dije y continúe mirando a
la carretera, pensando en cada palabra que le podría decir a mi hija, para
darle la noticia de que iba tener una
hermana, de que siempre había tenido una y que ni yo ni ella lo sabíamos.
Encontré una cafetería donde vendían helados, y aparqué el coche rápidamente en
el primer sitio que pille libre. Baje rápidamente y las niñas ya estaban
esperando, las cogí a cada una de una mano y caminé hacia dentro. Jane se pidió
una de vainilla y Nessie de Fresa, yo me pedí una tila en vez del helado para
calmar un poco los nervios.
-Papi,
¿Qué tienes que decir? – me preguntó mi niña mientras saboreaba el helado con
una sonrisa. Nessie me miró seria.
-Mira
cielo, ¿Te acuerdas de Bella? La mamá d Nessie y Tony – dije de comienzo, mi hija
asintió con una pequeña sonrisa – Ayer tía Rose fue a buscarla a su casa, para
que ella, Nessie y Tony volviera a vernos. Y también nos contó todo lo que
pasó. Y bueno, me dijo que Renesmee es mi hija, como tú. Ahora ya tienes la
hermanita que querías – Jane se quedó parada, mirándome fijamente, seria, no
tenía expresión y por un momento me asusté. Quizás esa no fue la mejor forma de
decirle las cosas, tal vez no podría entenderlo bien. – Cielo…
-Yo
no quiero que sea mi hermana – dijo con voz dura y pude notar que Nessie se
entristeció.
-¿Por
qué cariño? – pregunté acercándome a ella para cogerla.
-Porque
no quiero que me dejes de querer por ella, eres mi papá – dijo levantándose de
la silla y saliendo corriendo. Me levanté para salir corriendo, olvidándome de
que Nessie también estaba allí. Me encontré a Jane en el suelo apoyada al
volvo, me senté con ella.
-Cariño,
¿Por qué piensas eso? – dije mirándola y haciendo que ella me viera a mí.
-Porque
ahora vas a pasar más tiempo con ella y no me vas a querer. Papá yo no quiero
que sea mi hermana – dijo cruzándose de brazos.
-Amor,
yo no voy a dejar de quererte porque ahora Nessie sea mi hija. Ahora las dos
juntas vais a ser mis niñas, y ninguna va a estar por encima de la otra, os voy
a querer a las dos por igual – dije quitándole la pequeña lágrima que corría
por su mejilla.
-¿Me
lo prometes? – me preguntó con una sonrisa tímida.
-No
lo dudes, princesa – dije y la cogí en brazos. Fui hasta la puerta de la
cafetería y le hice señas ha Nessie para que viniera donde nosotros. Ella se
levantó y con la cabeza baja vino a mi lado – Os voy a llevar a casa, con la
abuela y el abuelo, porque yo me tengo que ir a trabajar mis niñas – dije
metiéndolas a las dos en el coche.
Durante
donde el camino se mantuvieron en silencio. Nessie jugaba con sus manos mirando
todo el rato al suelo, mientras que Jane veía por la ventana. Sin darme cuenta
se me había echado todo el tiempo encima y llegaría tarde al trabajo, así que
comencé a correr con un poco más de velocidad, mirando por el retrovisor de que
ambas niñas estuvieran bien. Aparque frente a la puerta de casa mis padres, y
todos mis sobrinos bajaron corriendo.
-Tío
Edward, ¿Juegas con nosotras? – preguntó Lily.
-No
puedo, preciosa, tengo que irme a trabajar, pero te prometo que en cuanto tenga
un rato libre, juego contigo a lo que quieras – dije sonriendo.
-¿Ha
llegado ya mi madre? – preguntó Nessie subiendo para abrazar a Esme que estaba
arriba de la escalera mirándonos con una sonrisa.
-Sí
cariño, se está duchado - dijo mi madre abrazándola. Nessie asintió y entró en
la casa – Cariño, ¿No le vas un beso a la abuela? – dijo agachándose y
cruzándose de brazos. Jane sonrió y salió corriendo a sus brazos – Ve a coger
las cosas, que no llegas al hospital – me dijo seriamente. Yo le sonreí y subí
corriendo las escaleras hasta mi habitación. Cogí lo necesario y bajé.
-Edward,
¿Cómo se tomó lo de Nessie? – me preguntó Jasper mientras bajaba por las
escaleras.
-No
muy bien – dije apenado – Se piensa que ahora que está Nessie no la voy a
querer igual – dije.
-No
te preocupes hermano, se acostumbrará – me animó palmeando mi hombro. Acabamos
de bajar las escaleras, y vi a Nessie jugando con Lily y Jane con Carlie.
Rosalie tenía en sus brazos a Chris y Emmett discutía algo con Alice.
-Me
voy a trabajar ya, cualquier cosa me llaman – dije despidiéndome con la mano de
todos.
Pov Esme
Después
de que Edward se fuera a trabajar, nos quedamos todos en casa. Comimos
tranquilamente y más tarde Emmett y Rosalie acompañaron a Bella a la comisaría,
para poner la denuncia contra James. Jasper se metió en el despacho de Carlisle
con Tony. Y pensé en que Alice y yo podríamos ir con todos los niños a dar un
paseo, pero tan solo quisieron Lily y Renesmee. Así que avisamos a Jasper de que
Carlie y Jane se quedaban viendo una película de dibujos y que Chris se había
quedado dormido, que cualquier cosa nos avisara y vendríamos enseguida. Salimos
tranquilas a media tarde y estuvimos caminando un rato por el bosque, las niñas
iban conversando y jugando y Alice y yo las seguíamos de cerca, creo que ambas
estábamos igual de complacidas al ver que ellas dos se llevaban bien. De
repente ellas se sentaron en el pasto.
-
Deberíamos hacer lo mismo. –me sugirió Alice.
-
Sí, yo también estoy cansada. –le aseguré.
Escuché
a Nessie toser un poco, pero ella no le dio importancia y decidí tampoco hacerlo.
Alice y yo nos sentamos en un tronco que se veía seco y miré el reloj, todavía
faltaban unas horas para que Carlisle y Edward salieran de su turno en el hospital.
-
¿Cómo crees que le esté yendo a Jasper? –me preguntó mi nuera, aunque sabía muy
bien que no era él quien le preocupaba, sino Tony, ahora mismo ellos dos
estaban conversando en privado.
-
Espero que todo esté bien. Y que Jasper logre algo. –suspiré y Nessie volvió a
toser, ahora tanto Alice como yo la miramos. En ese momento las niñas se
pusieron de pie y comenzaron a correr. – ¡No se alejen! –les grité pues no
quería perderlas de vista pero no iba a andar correteando por ahí detrás suyo.
-
¿Crees que esté bien? –me preguntó Alice.
-
Espero que sí. Ella es muy madura para su edad, supongo que si algo le pasa,
nos avisaría… -expliqué deseando sonar positiva.
Nos
quedamos conversando de cosas sin importancia varios minutos, siempre podíamos
ver o escuchar a las niñas por ahí. No volví a preocuparme hasta que Lily llegó
corriendo y vi su expresión, algo andaba mal y de inmediato pensé en Nessie.
-
¡Algo le pasa! –nos gritó y ambas nos pusimos de pie para correr en su
dirección.
Nos
tomó muy poco tiempo llegar hasta donde estaba Nessie, la encontramos sentada
en el suelo con la cabeza agachada, desde lejos pudimos escucharla toser. Alice
y yo nos arrodillamos a su lado.
-
Nessie… -murmuré acariciando su cabello.
-
Lo siento. –contestó sin voltear a vernos y ninguna entendimos por qué.
-
Está bien amor. –respondió Alice.
-
No. Es que… no tengo… el inhalador… lo siento… -habló con trabajos y tos que
casi no le daba descanso.
-
Tienes una crisis de asma. –llegué a la conclusión obvia.
-
¿Puedes caminar de regreso a casa? –preguntó Alice, creo que a ambas nos
hubiera gustado tomarla en brazos y correr de regreso, pero ninguna tenía la
fuerza para hacerlo.
-
No… sé… -murmuró con trabajos.
-
Hay que intentarlo. Te ayudaremos. –le dijo y Nessie asintió.
Entre
las dos la ayudamos a levantarse y mi nuera le pasó un brazo por la cintura
para apoyarla al caminar. Yo le di una mano a Lily y tomé el celular,
necesitábamos ayuda. Primero intenté con Edward, pero no respondió, luego, lo
mismo sucedió con Carlisle. Bella fue mi tercera opción y la llamada n siquiera
entró. Poco después vi que Nessie se tambaleaba un poco y Alice tuvo que
abrazarla para que no cayera.
-
Estoy mareada… -susurró la niña y tosió más, entonces, le miré las manos y noté
sus uñas azules… eso hizo que mi miedo aumentara mil veces pues recordé que
antes Carlisle y Edward preguntaron algo de sus uñas… quizás eso era mala
señal, con seguridad lo era.
-
No puedes seguir así. –dijo Alice con la expresión tan asustada como la mía y
se agachó para tomarla en brazos. Pasó una mano por detrás de sus rodillas y la
otra por su espalda, después la levantó con mucho trabajo, me dio miedo que las
fuerzas le fallaran.
-
Alice, déjame hacerlo. –le pedí considerando que yo era un poco más alta que
ella.
-
Un poco más. –me señaló hacia adelante, vi que se estaba esforzando al máximo y
sabía que no podría hacerlo por mucho tiempo, pero deseaba aunque fuera ayudar
un poco.
-
De acuerdo. –en ese momento solté la mano de Lily y me dediqué a seguir
llamando, a alguien… quién fuera, pero no tuve suerte ¿cómo era eso posible?
-
Esme… -dijo mi nuera y me acerqué por mero reflejo, recibí a la niña en brazos
y ella se abrazó a mí. Estando tan cerca pude escuchar el aire saliendo y
entrando con trabajos de sus pulmones.
Caminé
sosteniéndola apenas unos metros, todavía nos encontrábamos lejos de casa,
cuando de repente se alejó y me empujó
para que la soltara, yo no deseaba hacerlo, pero me fallaron las fuerzas. Ella se sostuvo de pie un momento y luego se
arrodilló y vi cómo su cuerpo se estremecía con arcadas, estaba devolviendo el
estómago. Eso no lo entendí, no vi la conexión con su crisis de asma. Todas nos
detuvimos a su lado y la observamos, yo le acaricié el cabello y empecé a
llorar.
-
Llama una ambulancia. –le pedí a Alice como último recurso, sabiendo que la
niña sólo empeoraba a cada minuto. Cuando Nessie ya no tuvo nada en el estómago
traté de levantarla otra vez.
-
No… -me dijo como pudo. – No puedo… -murmuró y se inclinó hacia el suelo, como
si quisiera recostarse, hasta que al final, perdió la consciencia.
Pov Edward
Me
llamaron a la sala de urgencias para atender a un paciente que llevaban en
ambulancia, al parecer una crisis severa de asma. Al principio sentí una punzada en el pecho
pensando que podría ser mi hija, pero no, ella tenía bien controlada la
enfermedad y no estaba sola, así que me relajé y pedí lo que pudiera necesitar.
Escuché
la ambulancia llegar y apagar las sirenas, esperé paciente el tiempo que
tardaron en entrar con el paciente al cubículo de shock donde lo atendería…
pero cuando vi su cuerpo tendido en la camilla sentí que el corazón se me caía
al suelo. Era ella. Nessie. Mi Nessie.
Los
paramédicos ignoraban que se trataba de mi hija por lo que la pasaron a la otra
camilla y comenzaron a darme sus datos personales. A mí me tomó unos segundos
salir de la conmoción pero me obligué a hacerlo. Tenía que salvarla.
-
La conozco –los atajé para que se vitaran detalles innecesarios. - ¿Hace cuánto
que empezó la crisis? –pregunté mientras le colocaba el monitor.
-
Su familia no está segura. Media hora, quizás. –me aseguró uno de ellos y luego
siguió informándome de que les dijeron que vomitó y luego perdió la
consciencia. También me dijeron los medicamentos que le habían puesto.
La
revisé tan bien como pude considerando que estaba en pánico, escuché sus
pulmones y revisé las cifras del monitor. Debería intubarla, eso fue lo primero
que pensé. Pero no deseaba hacerlo, no quería meterle un tubo y conectarla a un
respirador, sería demasiado para ella. Así que decidí ir por algo más
conservador.
Ordené
que le tomaran muestras de sangre y le pusieran otras medicinas en el suero,
además nebulizaciones para que respirara oxígeno junto con medicamentos. Decidí
esperar, pero si las cosas se ponían más graves… no tendría otra opción que el
tubo. Además, tenía miedo de que parte
del vómito se hubiera ido a sus pulmones… y eso sí sería grave, demasiado
¿cuántos niños vi morir como complicación de eso? No estaba cuerdo como para meditarlo.
-
Que entre la familia. –le pedí a nadie en especial de repente, queriendo
escuchar de mi madre o alguien conocido qué fue lo que sucedió. Poco después
mamá entró con los ojos llenos de lágrimas y se sorprendió de verme ahí, pero
yo no estaba para detenerme a calmarla. - ¿Qué le pasó?
-
Estábamos paseando… ella y Lily iban corriendo y empezó la crisis… fue tan
rápido, intentamos cargarla de regreso… pero no pudimos… lo siento, Edward, lo
siento tanto… ¿ella se va a poner bien? –habló en un torrente sin pausas y me
imploró por una respuesta que no tenia.
-
Eso espero. Cuando vomitó… ¿estaba acostada?
-
No, no. Yo la llevaba en brazos y se separó y se arrodilló en el pasto.
Después… se desmayó.
-
¿Ya no estaba devolviendo el estómago? –quizás mis preguntas a ella le sonarían
tontas, o tal vez al ni siquiera verla cuando le hablaba le daría la impresión
equivocada, pero no podía despegar los ojos de mi hija inconsciente.
-
No, ya no. –respondió simplemente y suspiré de alivio.
-
Está bien, ve a la sala de espera y avísenle a Bella.
El tiempo que le tomó a la medicina hacer
efecto se me hizo eterno. Ordené todo el equipo de intubación sólo por si acaso
y me cuestioné un millón de veces, tal vez estaba tardando mucho… quizás sólo
la dañaba más por tener miedo. Yo no debería estar atendiendo a mi propia hija,
esto estaba mal. Pero aún así… era incapaz de moverme y dejar su vida en manos
de alguien más.
Pov Esme
Regresé
a la sala de Espera y vi que Alice tenía abrazada a Lily, quise ir unirme a
ellas, pero ahora debía avisarle a Bella, intenté en su celular, pero no tuve
suerte, entonces decidí llamar a la comisaría sabiendo que ahí estaban ella,
Emmett y Rosalie. El teléfono sonó un par de veces antes de que me contestara
la voz muy formal de un policía.
-
Estoy buscando a Emmett Swan, por favor. Es importante, soy su suegra. – El
hombre me pidió esperar y así lo hice, tres o cuatro eternos minutos después,
Emmett contestó.
-
¿Esme? ¿Qué sucede? –preguntó alarmado.
-
Emmett. –suspiré. - ¿Bella está contigo?
-
Sí, pero qué sucede. Dímelo. –al final casi me ordenó.
-
Nessie tuvo una crisis de asma, por favor, Emmett, necesito hablar con Bella.
-
¿Está bien la niña? –preguntó ignorando otra vez mi petición.
-
Edward la está atendiendo. Pero es urgente que hable con tu hermana, Emmett.
–le pedí ahora más firme, él comprendió que más que seguir cuestionándome
debería escuchar.
-
Claro. Espera un segundo. –me pidió al final y volvía a quedarme ahí lo que se
me hizo demasiado tiempo. A lo lejos, Alice me miró y le sonreí forzadamente,
como si todo estuviera bien.
-
¿Esme? ¿Qué pasa? –oí a Bella de repente.
-
Bella… cariño, es Nessie, tuvo una crisis de asma. –empecé a decirle.
-
¿Y? ¿Sucede algo más? Te escuchas alterada. Si quieres ponla al teléfono. –me
pidió muy convencida de que nada malo pasaba, eso debilitó más mis fuerzas para
contarle la verdad.
-
No Bella, ella no puede hablar ahora. Edward la está atendiendo. –expliqué un
poco intentando que el golpe no fuera tan duro.
-
¿La llevaron al hospital? –esta vez fue un poco más seria.
-
Sí, Bella. Tuvimos que llamar una ambulancia. Fue en el bosque y Nessie no
llevaba su medicina… -involuntariamente hice un pausa que ella aprovechó para
interrumpir, esta vez muy preocupada.
-
¿Y cómo está? ¿Qué dice Edward?
-
La está atendiendo ahora, ella se desmayó. Pero está en buenas manos, Bella.
Sólo necesitaba avisarte. Cuando despierte Nessie seguro que va a desear verte
más que a nadie en el mundo.
-
Esme, pásame a Edward. –me exigió de pronto.
-
No puedo, él está adentro…
-
Entonces dile que no la intube, no quiero que le ponga un tubo en la garganta a
menos de que eso se la única opción. –sus palabras firmes y llenas de
determinación me hicieron preguntarme si en alguna ocasión anterior ya le
habría sucedido algo muy similar a Renesmee.
-
Está bien, Bella. Yo se lo digo. ¿Vas a venir? –pregunté acercándome a Alice.
-
Voy para allá. –después colgó y me quedé ahí, helada, preocupada, sintiéndome
culpable.
Nessie
podría ser muy madura, pero de todas formas era una niña y necesitaba que
nosotros la cuidáramos, si ella llevaba su medicamento o no, era más mi
responsabilidad que suya y le había fallado, tanto, que ahora se encontraba en
una cama de hospital.
-
¿Cómo está…? –cuestionó Alice y vi la curiosidad relucir también en los ojos de
Lily.
-
Edward la está atendiendo. –repliqué algo que no dijera cuán asustada estaba
por lo mal que se veía Nessie.
-
Se va a poner bien. –sonrió Lily con confianza, pero Alice pudo distinguir el
verdadero significado de mis palabras.
-
Tengo que decirle algo a Edward. –suspiré y me puse de pie, tenía que darle a
toda costa el mensaje de Bella.
Pov Bella
Emmett
y Rosalie me tenían rellenando papeles con mis datos, y firmando otros tantos,
para poner con James una orden de alejamiento y arrestarlo.
-Firma
aquí también – dijo Emmett señalándome la parte inferior del papel. De repente
un policía entro en el despacho de Emmett.
-Jefe
Swan, tiene una llamada de su suegra – dijo, al escuchar como lo llamaban un
escalofrío recorrió mi cuerpo recordándome a mi padre, pero luego me di cuenta
que quien le llamaba era Esme – Le paso la llamada al despacho – dijo el
oficial.
-No,
la atiendo fuera – replicó levantándose y saliendo. Rosalie tenía el ceño
fruncido, sin entender.
-Me
extraña mucho que mamá llame a comisaría… - dijo pensativa. A los minutos
Emmett entró con el ceño fruncido.
-¿Qué
pasa? – preguntó Rose, seria. Emmett descolgó el teléfono de su despacho y me
lo pasó.
-Esme
tiene que hablar contigo urgentemente. -yo me extrañé y cogí el teléfono con la
mano algo temblorosa.
-
¿Esme? ¿Qué pasa? – pregunté confusa.
-
Bella… cariño, es Nessie, tuvo una crisis de asma – comenzó, pero no vi la
gravedad del asuntó pues ella sabía cuidarse sola.
-
¿Y? ¿Sucede algo más? Te escuchas alterada. Si quieres ponla al teléfono. – le
pedí tranquilamente, segura de que estaban exagerando.
-
No Bella, ella no puede hablar ahora. Edward la está atendiendo. – Por un
momento, pensé que no había escuchado bien o que tal vez Edward la estaba
revisando en casa, por ser exagerando, pero recodé que estaba de guardia.
-
¿La llevaron al hospital? – pregunté ahora seria y preocupada. Emmett y Rosalie
se tensaron a mi lado y me miraron seriamente.
-
Sí, Bella. Tuvimos que llamar una ambulancia. Fue en el bosque y Nessie no
llevaba su medicina… - la interrumpí rápidamente no dejando que terminara de
explicarme.
-
¿Y cómo está? ¿Qué dice Edward? – pregunté ya desesperada, necesitando saber
cómo estaba ahora.
-
La está atendiendo ahora, ella se desmayó. Pero está en buenas manos, Bella.
Sólo necesitaba avisarte. Cuando despierte Nessie seguro que va a desear verte
más que a nadie en el mundo.
-
Esme, pásame a Edward – prácticamente le exigí, necesitaba decirle que no la
intubara, que no le pusiera en tubo en la garganta. Que no la metieran en coma,
no de nuevo.
-
No puedo, él está adentro…
-
Entonces dile que no la intube, no quiero que le ponga un tubo en la garganta a
menos de que eso se la única opción – dije los más firme que pude.
-
Está bien, Bella. Yo se lo digo. ¿Vas a venir? – me preguntó, y por un momento
si no fuera por la situación que estaba viviendo, y que era mi hija la que
estaba en ese hospital, me hubiera reído d la pregunta, pero no podía.
-
Voy para allá – dije un segundo antes de colgar. Y me levanté tirando la silla
al suelo, que hizo ruido estrepitoso y me alteró más.
-¿Bella
qué pasa? – preguntó Rosalie impidiéndome salir.
-Rosalie
suéltame, necesito ir al hospital, déjame – dije soltándome bruscamente.
-Vale
ahora vamos, pero tranquila – dijo.
-No,
no estoy tranquila, me voy ya – dije saliendo y todos los policías y civiles
que había me miraron.
-Espera,
vamos todos – dijo Emmett.
-¡Que
parte de mi hija está en el hospital no entendiste! – grité mirando a mi
hermano – Tengo que llegar al hospital no le puede pasar nada… - dije más
bajito – No puedo esperar – dije saliendo.
-No
voy a dejar que vayas sola – me dijo Rose seriamente.
-Me
da igual lo que quieras, yo tengo que ir al hospital, te estoy diciendo que mi
hija está allí y no sé si está bien o mal. No te pongas en mi camino ahora
Rosalie – dije rápidamente.
-Bella,
métete en el coche, no vas a ir andando – dijo Emmett seriamente. Abrió la
puerta del coche y espero a que nos subiéramos – Bella no me lo discutas,
aunque corras con todas tus fuerzas no vas a llegar antes que en el coche, así
que sube. – dijo serio. Yo desistí y entré en la parte trasera, y en el momento
en el que el arrancó, no pude evitar ponerme a llorar a mares.
-¿Bella?
– miró Rose para atrás al verme así.
-No
la puedo perder, no le puede pasar nada a mi niña – dije llorando.
-Intenta
relajarte que ya llegamos, seguro que Edward le atiende bien – dijo Emmett en
un intento de calmarme pero no funcionó.
Pov Nessie
Cuando
recuperé la consciencia, lo primero que sentí fue el miedo y la ansiedad de no poder
respirar y me costó entender que estaba en el hospital. Podía sentir el suero
en mi brazo, tenía ambas manos frías y una mascarilla sujeta a mi rostro que
empujaba con fuerza aire dentro de los pulmones… y me daban muchas náuseas.
Busqué
a mi mamá por todos lados, pero no la vi. No reconocí en qué hospital me
encontraba y me tomó tiempo concentrarme en la voz de mi papá que me llamaba.
-
Nessie, Nessie, mírame. –me pidió y lo hice, pero me llevé una mano a la
mascarilla para quitármela, él me detuvo.
– No, Nessie, tienes una crisis de asma, la necesitas. –me explicó lo que yo ya
sabía, pero no me importaba, sólo quería a mi mamá ahí.
-
Mi… mamá… -intenté decirle con la mascarilla puesta.
-
Ella vendrá pronto. –me aseguró, pero por alguna razón no le creí y por
instinto luché para zafarme de su agarre y quitarme esa cosa del rostro, la
había tenido puesta antes y la odiaba.
-
No… mamá… quiero a mi mamá… -pronuncié desesperada, llorando, sólo la
necesitaba a ella, yo seguí luchando.
-
Nessie, ella va a venir. Yo estoy aquí. Ten calma, por favor. –me pidió, pero
no me importó.
Lo
escuché decirle algo a una enfermera pero no presté atención, sólo seguí
desesperada llamando en silencio a mi mamá, llorando, luchando por soltarme y
quitarme la mascarilla, conteniendo las náuseas que me ganaban.
Pero
de repente, me sentí más tranquila y con
mucho sueño. No lo entendí, pero traté de resistirme, con miedo de no poder ver
a mi mamá. Todo fue inútil, muy pronto tuve que cerrar los ojos.
Pov Edward
Cuando me di cuenta de que ella no me iba a hacer caso,
decidí sedarla un poco, le pedí a la enfermera que le aplicara el medicamento y
me quedé viendo. Nessie sólo quería a Bella, necesitaba a su madre y no a mí.
Eso me hirió pero tenía que entenderlo, ellas dos estuvieron juntas siempre...
y yo era prácticamente un extraño.
La vi cerrar los ojos lentamente y dejar de luchar para quitarse la mascarilla, cuando se quedó muy quieta le besé la mejilla y me quedé observándola. La amaba, sólo deseaba que estuviera bien y poder recuperar con ella todo el tiempo perdido, poder compartir con Renesmee lo que compartía con Jane, y poder disfrutar de las dos juntas. Le di indicaciones a la enfermera, por si había cualquier novedad y salí con la familia que estaba en el despacho de papá, todos menos Jasper quien se quedó con todos los niños, excepto Lily. Mi padre había acabado el turno hacía media hora y al verlos allí a todos, se quedó esperando. Caminé lentamente, pensando en todo lo que había cambiado mi vida desde que Bella había vuelto a nuestras vidas. Los sentimientos que tuve en el tanatorio, cuando la vi llegar con su desgraciado marido, lo que sentí al verla llegar con Rosalie y lo que siento ahora que sé toda la verdad. Eran todos contradictorios, diferentes. No sabía que una persona podía pasar de la ilusión, a la tristeza, preocupación, decepción y odio tan rápido. Llegué a la puerta del despacho y piqué antes de entrar. Al abrir la puerta, Emmett y Alice estaban con Bella, que lloraba sobre el pecho de su hermano, Rosalie abrazaba a Lily y papá envolvía con sus brazos a mamá. Me pude dar cuenta de que Bella no se había percatado de mi presencia hasta que papá habló.
La vi cerrar los ojos lentamente y dejar de luchar para quitarse la mascarilla, cuando se quedó muy quieta le besé la mejilla y me quedé observándola. La amaba, sólo deseaba que estuviera bien y poder recuperar con ella todo el tiempo perdido, poder compartir con Renesmee lo que compartía con Jane, y poder disfrutar de las dos juntas. Le di indicaciones a la enfermera, por si había cualquier novedad y salí con la familia que estaba en el despacho de papá, todos menos Jasper quien se quedó con todos los niños, excepto Lily. Mi padre había acabado el turno hacía media hora y al verlos allí a todos, se quedó esperando. Caminé lentamente, pensando en todo lo que había cambiado mi vida desde que Bella había vuelto a nuestras vidas. Los sentimientos que tuve en el tanatorio, cuando la vi llegar con su desgraciado marido, lo que sentí al verla llegar con Rosalie y lo que siento ahora que sé toda la verdad. Eran todos contradictorios, diferentes. No sabía que una persona podía pasar de la ilusión, a la tristeza, preocupación, decepción y odio tan rápido. Llegué a la puerta del despacho y piqué antes de entrar. Al abrir la puerta, Emmett y Alice estaban con Bella, que lloraba sobre el pecho de su hermano, Rosalie abrazaba a Lily y papá envolvía con sus brazos a mamá. Me pude dar cuenta de que Bella no se había percatado de mi presencia hasta que papá habló.
-¿Cómo esta? – preguntó con el rostro sereno. En ese momento
Bella se levantó tambaleándose un poco y se acercó a mí cogiéndome de la bata.
-Te ha preguntado, ¿Cómo esta mi hija? – dijo mirándome
seriamente, Alice se levantó y la abrazó por detrás de forma que me soltara.
-Está bien, pero la he tenido que volver a sedar porque se
estaba poniendo nerviosa – dije intentando mantener la tranquilidad, no quería
ser grosero con Bella delante de toda la familia, sobretodo de mi madre y Lily.
-¿Se va a poner bien?, ¿Cuándo podrá salir?, ¿Preguntó por
mí? –dijo acercándose otra vez.
-Está mejor, si evoluciona bien mañana puede ir a casa y
hacer su vida normal, y sí, preguntó por ti, algo que me extraña porque, ¿Se
podría saber dónde estabas tú cuando la niña se ahogaba en mitad del bosque? –
dije levantando un poco la voz.
-Edward… - habló en tono de reproche mamá.
-No, es verdad. Porque se supone que la madre eres tú y que
tú te quedabas con ella – dije poniéndome nervioso.
-Estaba en comisaría, con Emmett y Rose poniendo una
denuncia. No me había ido de fiesta, descuidando a mis hijos, estaba mirando
por su bien, haciendo las cosas correctamente – dijo mirándome enojada.
-Las cosas correctamente deberías haber empezado hacerlas
hace diez años, ahora es demasiado tarde – dije con rencor.
-Edward no te equivoques, nunca es tarde para denunciar un
maltrato, nunca hasta que se muere. Bella ha hecho bien y no tienes motivo para
recriminarle – dijo Rosalie poniéndose de pie junto a ella.
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