sábado, 30 de junio de 2012

CAPITULO 9


CAPITULO: 9

Pov Edward

Vi salir corriendo a Bella, y miré seriamente a Rosalie y Jasper.
-¿Qué le pasa a mi mamá? – preguntó Tony viendo a mis hermanos.
-Necesitaba dar un paseo, no te preocupes, mira que tío Jasper te va a ayudar a vestirte – dijo Rosalie mirando a Tony – Edward hoy tienes guardia, ¿Verdad? – preguntó, yo asentí - ¿Y Jane viene? – volvió a preguntar y asentí de nuevo.
-Iré con Nessie a buscarla, tomaré algo con ella y después las traeré para casa – dije serio.
-Perfecto – dijo sonriendo – Nessie, cariño. Vamos a la cocina a desayunar que nos esperan todos. Ahora vienen Jasper y Tony – dijo Rosalie cogiendo a mi hija de la mano. Mi hija… todavía no podía creérmelo. Las vi salir a las dos de la habitación y una sonrisa me apareció involuntariamente en el rostro.
-¿Tony, quieres venir tú primero hablar conmigo hoy? – dijo Jasper ayudándole a peinarse.
-¿Hablar de qué? – preguntó frunciendo el ceño.
-De tu papá – dijo Jasper, y esperé que el niño tuviera alguna reacción.
-No quiero volver con él – dijo agachando la mirada.
-No vas a volver… te vas a quedar aquí con todos nosotros – dijo mi hermano con una sonrisa. Cuando acaba lo bajó de la cama, que era un poco alta, y también salieron para desayunar.
-¡Quiero cereales! – gritó Tony entrando en la cocina y los dos sonrieron.
-Este es el tuyo – dijo Lily señalándole un plato – La abuela Esme lo preparó igual para todos – dijo sonriendo.
-¿Seguros que Bella estaba bien? – preguntó Emmett mirando constantemente por la ventana – Mejor voy a buscarla – dijo levantándose.
-No, si no viene antes de que vayamos a comisaria la buscamos, pero por el momento déjala sola un rato, lo necesita – dijo Rose que estaba sentada a su lado. Yo de pie cogí una tostada y comencé a comer mientras me bebía el café.
-¿Y si le pasa algo y necesita ayuda? – dijo Alice con preocupación.
-No te preocupes… no ha estado muy bien estos años… podrá estarlo ahora – dije con sarcasmo.
-¿Por qué hablas así de mi madre? – preguntó Nessie con el ceño fruncido.
-Por nada cariño, vamos que Jane nos espera – dije intentando sonreír y haciendo una nota mental de que no podía decir cosas de Bella delante de los niños.
-Pero yo quiero esperar a que mi mamá llegué para ver si está bien – dijo mirándome seria.
-Va a estar bien cielo, vete con papá que de seguro Jane este esperándoos ya – dijo mi madre sonriéndole y mandándome una mirada reprobadora a mí. Fui corriendo hasta la habitación, cogí una chaqueta y cuando bajé ella ya me estaba esperando en el volvo.
-Ponte el abrigo, princesa – dije poniéndoselo.
-¿De quién es? – preguntó mientras se sentaba en el coche.
-De Lily, por eso te va un poco justo. Pero no te preocupes porque Alice te comprará mucha ropa – dije sentándome yo también.
Abrí las puertas del garaje y comencé a conducir a una velocidad considerada, pues era consciente de que tenía a una niña sentada a mi lado, no era lo mismo que cuando iba solo. Estuvimos conversando de ella, me habló de sus hobbies, de su comida y color favorito, del colegio… hasta que llegamos a casa de Tanya. Bajé del coche y le ayudé a ella, le di la mano y comenzamos a caminar.
-¿Y si Jane no quiere que sea su hermana? – preguntó antes de que tocara el timbre.
-No digas eso, a Jane le va a encantar que seas su hermana – dije sonriéndole y piqué. Estuve esperando hasta que por fin Tanya abrió la puerta.
-Al fin llegas, voy a perder el avión. ¿Quién es ella? – preguntó mirando a Nessie.
-Siento que tarda, hay invitados en casa, y ella es Renesmee mi hija – dije sonriéndole a la pequeña.
-¿Tu hija? Que fuerte, de mí no te creías que Jane era tu hija, y ahora llega una cualquiera que dice que esta niña es tu hija y la crees. No me esperaba estoy de ti – dijo siento irónica.
-Resulta que por muchos errores que la madre de ella haya cometido, errores graves, sé que no me fue infiel mientras estuvimos juntos – dije – Algo que tú sí hiciste. ¿No tenías tanta prisa?, ¿Dónde está la niña? – pregunté mirando alrededor.
-Cogiendo la chaqueta y la maletita. ¡Jane! Ya ha venido tu padre venga que me tengo que ir – gritó. Mi hija dejó la maleta tirada en el suelo y vino corriendo a mis brazos.
-Dale un beso a mamá que nos vamos a comprar helado con Nessie – dije sonriendo.
-Nessie has vuelto – dijo corriendo a abrazarla.
-Venga niñas, que nos vamos ya – dije cogiendo a cada una de una mano despidiéndome de Tanya con un gesto en la cabeza – Jane, cariño tengo algo que contarte – le dije cuando ya estábamos sentados los tres en el coche con los cinturones – Cuando lleguemos a la tienda de helados, te cuento – dije y continúe mirando a la carretera, pensando en cada palabra que le podría decir a mi hija, para darle la  noticia de que iba tener una hermana, de que siempre había tenido una y que ni yo ni ella lo sabíamos. Encontré una cafetería donde vendían helados, y aparqué el coche rápidamente en el primer sitio que pille libre. Baje rápidamente y las niñas ya estaban esperando, las cogí a cada una de una mano y caminé hacia dentro. Jane se pidió una de vainilla y Nessie de Fresa, yo me pedí una tila en vez del helado para calmar un poco los nervios.
-Papi, ¿Qué tienes que decir? – me preguntó mi niña mientras saboreaba el helado con una sonrisa. Nessie me miró seria.
-Mira cielo, ¿Te acuerdas de Bella? La mamá d Nessie y Tony – dije de comienzo, mi hija asintió con una pequeña sonrisa – Ayer tía Rose fue a buscarla a su casa, para que ella, Nessie y Tony volviera a vernos. Y también nos contó todo lo que pasó. Y bueno, me dijo que Renesmee es mi hija, como tú. Ahora ya tienes la hermanita que querías – Jane se quedó parada, mirándome fijamente, seria, no tenía expresión y por un momento me asusté. Quizás esa no fue la mejor forma de decirle las cosas, tal vez no podría entenderlo bien. – Cielo…
-Yo no quiero que sea mi hermana – dijo con voz dura y pude notar que Nessie se entristeció.
-¿Por qué cariño? – pregunté acercándome a ella para cogerla.
-Porque no quiero que me dejes de querer por ella, eres mi papá – dijo levantándose de la silla y saliendo corriendo. Me levanté para salir corriendo, olvidándome de que Nessie también estaba allí. Me encontré a Jane en el suelo apoyada al volvo, me senté con ella.
-Cariño, ¿Por qué piensas eso? – dije mirándola y haciendo que ella me viera a mí.
-Porque ahora vas a pasar más tiempo con ella y no me vas a querer. Papá yo no quiero que sea mi hermana – dijo cruzándose de brazos.
-Amor, yo no voy a dejar de quererte porque ahora Nessie sea mi hija. Ahora las dos juntas vais a ser mis niñas, y ninguna va a estar por encima de la otra, os voy a querer a las dos por igual – dije quitándole la pequeña lágrima que corría por su mejilla.
-¿Me lo prometes? – me preguntó con una sonrisa tímida.
-No lo dudes, princesa – dije y la cogí en brazos. Fui hasta la puerta de la cafetería y le hice señas ha Nessie para que viniera donde nosotros. Ella se levantó y con la cabeza baja vino a mi lado – Os voy a llevar a casa, con la abuela y el abuelo, porque yo me tengo que ir a trabajar mis niñas – dije metiéndolas a las dos en el coche.
Durante donde el camino se mantuvieron en silencio. Nessie jugaba con sus manos mirando todo el rato al suelo, mientras que Jane veía por la ventana. Sin darme cuenta se me había echado todo el tiempo encima y llegaría tarde al trabajo, así que comencé a correr con un poco más de velocidad, mirando por el retrovisor de que ambas niñas estuvieran bien. Aparque frente a la puerta de casa mis padres, y todos mis sobrinos bajaron corriendo.
-Tío Edward, ¿Juegas con nosotras? – preguntó Lily.
-No puedo, preciosa, tengo que irme a trabajar, pero te prometo que en cuanto tenga un rato libre, juego contigo a lo que quieras – dije sonriendo.
-¿Ha llegado ya mi madre? – preguntó Nessie subiendo para abrazar a Esme que estaba arriba de la escalera mirándonos con una sonrisa.
-Sí cariño, se está duchado - dijo mi madre abrazándola. Nessie asintió y entró en la casa – Cariño, ¿No le vas un beso a la abuela? – dijo agachándose y cruzándose de brazos. Jane sonrió y salió corriendo a sus brazos – Ve a coger las cosas, que no llegas al hospital – me dijo seriamente. Yo le sonreí y subí corriendo las escaleras hasta mi habitación. Cogí lo necesario y bajé.
-Edward, ¿Cómo se tomó lo de Nessie? – me preguntó Jasper mientras bajaba por las escaleras.
-No muy bien – dije apenado – Se piensa que ahora que está Nessie no la voy a querer igual – dije.
-No te preocupes hermano, se acostumbrará – me animó palmeando mi hombro. Acabamos de bajar las escaleras, y vi a Nessie jugando con Lily y Jane con Carlie. Rosalie tenía en sus brazos a Chris y Emmett discutía algo con Alice.
-Me voy a trabajar ya, cualquier cosa me llaman – dije despidiéndome con la mano de todos.

Pov Esme

Después de que Edward se fuera a trabajar, nos quedamos todos en casa. Comimos tranquilamente y más tarde Emmett y Rosalie acompañaron a Bella a la comisaría, para poner la denuncia contra James. Jasper se metió en el despacho de Carlisle con Tony. Y pensé en que Alice y yo podríamos ir con todos los niños a dar un paseo, pero tan solo quisieron Lily y Renesmee. Así que avisamos a Jasper de que Carlie y Jane se quedaban viendo una película de dibujos y que Chris se había quedado dormido, que cualquier cosa nos avisara y vendríamos enseguida. Salimos tranquilas a media tarde y estuvimos caminando un rato por el bosque, las niñas iban conversando y jugando y Alice y yo las seguíamos de cerca, creo que ambas estábamos igual de complacidas al ver que ellas dos se llevaban bien. De repente ellas se sentaron en el pasto.
- Deberíamos hacer lo mismo. –me sugirió Alice.
- Sí, yo también estoy cansada. –le aseguré.
Escuché a Nessie toser un poco, pero ella no le dio importancia y decidí tampoco hacerlo. Alice y yo nos sentamos en un tronco que se veía seco y miré el reloj, todavía faltaban unas horas para que Carlisle y Edward salieran de su turno en el hospital.
- ¿Cómo crees que le esté yendo a Jasper? –me preguntó mi nuera, aunque sabía muy bien que no era él quien le preocupaba, sino Tony, ahora mismo ellos dos estaban conversando en privado.
- Espero que todo esté bien. Y que Jasper logre algo. –suspiré y Nessie volvió a toser, ahora tanto Alice como yo la miramos. En ese momento las niñas se pusieron de pie y comenzaron a correr. – ¡No se alejen! –les grité pues no quería perderlas de vista pero no iba a andar correteando por ahí detrás suyo.
- ¿Crees que esté bien? –me preguntó Alice.
- Espero que sí. Ella es muy madura para su edad, supongo que si algo le pasa, nos avisaría… -expliqué deseando sonar positiva.
Nos quedamos conversando de cosas sin importancia varios minutos, siempre podíamos ver o escuchar a las niñas por ahí. No volví a preocuparme hasta que Lily llegó corriendo y vi su expresión, algo andaba mal y de inmediato pensé en Nessie.
- ¡Algo le pasa! –nos gritó y ambas nos pusimos de pie para correr en su dirección.
Nos tomó muy poco tiempo llegar hasta donde estaba Nessie, la encontramos sentada en el suelo con la cabeza agachada, desde lejos pudimos escucharla toser. Alice y yo nos arrodillamos a su lado.
- Nessie… -murmuré acariciando su cabello.
- Lo siento. –contestó sin voltear a vernos y ninguna entendimos por qué.
- Está bien amor. –respondió Alice.
- No. Es que… no tengo… el inhalador… lo siento… -habló con trabajos y tos que casi no le daba descanso.
- Tienes una crisis de asma. –llegué a la conclusión obvia.
- ¿Puedes caminar de regreso a casa? –preguntó Alice, creo que a ambas nos hubiera gustado tomarla en brazos y correr de regreso, pero ninguna tenía la fuerza para hacerlo.
- No… sé… -murmuró con trabajos.
- Hay que intentarlo. Te ayudaremos. –le dijo y Nessie asintió.
Entre las dos la ayudamos a levantarse y mi nuera le pasó un brazo por la cintura para apoyarla al caminar. Yo le di una mano a Lily y tomé el celular, necesitábamos ayuda. Primero intenté con Edward, pero no respondió, luego, lo mismo sucedió con Carlisle. Bella fue mi tercera opción y la llamada n siquiera entró. Poco después vi que Nessie se tambaleaba un poco y Alice tuvo que abrazarla para que no cayera.
- Estoy mareada… -susurró la niña y tosió más, entonces, le miré las manos y noté sus uñas azules… eso hizo que mi miedo aumentara mil veces pues recordé que antes Carlisle y Edward preguntaron algo de sus uñas… quizás eso era mala señal, con seguridad lo era.
- No puedes seguir así. –dijo Alice con la expresión tan asustada como la mía y se agachó para tomarla en brazos. Pasó una mano por detrás de sus rodillas y la otra por su espalda, después la levantó con mucho trabajo, me dio miedo que las fuerzas le fallaran.
- Alice, déjame hacerlo. –le pedí considerando que yo era un poco más alta que ella.
- Un poco más. –me señaló hacia adelante, vi que se estaba esforzando al máximo y sabía que no podría hacerlo por mucho tiempo, pero deseaba aunque fuera ayudar un poco.
- De acuerdo. –en ese momento solté la mano de Lily y me dediqué a seguir llamando, a alguien… quién fuera, pero no tuve suerte ¿cómo era eso posible?
- Esme… -dijo mi nuera y me acerqué por mero reflejo, recibí a la niña en brazos y ella se abrazó a mí. Estando tan cerca pude escuchar el aire saliendo y entrando con trabajos de sus pulmones.
Caminé sosteniéndola apenas unos metros, todavía nos encontrábamos lejos de casa, cuando de repente  se alejó y me empujó para que la soltara, yo no deseaba hacerlo, pero me fallaron las fuerzas.  Ella se sostuvo de pie un momento y luego se arrodilló y vi cómo su cuerpo se estremecía con arcadas, estaba devolviendo el estómago. Eso no lo entendí, no vi la conexión con su crisis de asma. Todas nos detuvimos a su lado y la observamos, yo le acaricié el cabello y empecé a llorar.
- Llama una ambulancia. –le pedí a Alice como último recurso, sabiendo que la niña sólo empeoraba a cada minuto. Cuando Nessie ya no tuvo nada en el estómago traté de levantarla otra vez.
- No… -me dijo como pudo. – No puedo… -murmuró y se inclinó hacia el suelo, como si quisiera recostarse, hasta que al final, perdió la consciencia.

Pov Edward

Me llamaron a la sala de urgencias para atender a un paciente que llevaban en ambulancia, al parecer una crisis severa de asma.  Al principio sentí una punzada en el pecho pensando que podría ser mi hija, pero no, ella tenía bien controlada la enfermedad y no estaba sola, así que me relajé y pedí lo que pudiera necesitar.
Escuché la ambulancia llegar y apagar las sirenas, esperé paciente el tiempo que tardaron en entrar con el paciente al cubículo de shock donde lo atendería… pero cuando vi su cuerpo tendido en la camilla sentí que el corazón se me caía al suelo. Era ella. Nessie. Mi Nessie.
Los paramédicos ignoraban que se trataba de mi hija por lo que la pasaron a la otra camilla y comenzaron a darme sus datos personales. A mí me tomó unos segundos salir de la conmoción pero me obligué a hacerlo. Tenía que salvarla.
- La conozco –los atajé para que se vitaran detalles innecesarios. - ¿Hace cuánto que empezó la crisis? –pregunté mientras le colocaba el monitor.
- Su familia no está segura. Media hora, quizás. –me aseguró uno de ellos y luego siguió informándome de que les dijeron que vomitó y luego perdió la consciencia. También me dijeron los medicamentos que le habían puesto.
La revisé tan bien como pude considerando que estaba en pánico, escuché sus pulmones y revisé las cifras del monitor. Debería intubarla, eso fue lo primero que pensé. Pero no deseaba hacerlo, no quería meterle un tubo y conectarla a un respirador, sería demasiado para ella. Así que decidí ir por algo más conservador.
Ordené que le tomaran muestras de sangre y le pusieran otras medicinas en el suero, además nebulizaciones para que respirara oxígeno junto con medicamentos. Decidí esperar, pero si las cosas se ponían más graves… no tendría otra opción que el tubo.  Además, tenía miedo de que parte del vómito se hubiera ido a sus pulmones… y eso sí sería grave, demasiado ¿cuántos niños vi morir como complicación de eso? No estaba cuerdo como para meditarlo.
- Que entre la familia. –le pedí a nadie en especial de repente, queriendo escuchar de mi madre o alguien conocido qué fue lo que sucedió. Poco después mamá entró con los ojos llenos de lágrimas y se sorprendió de verme ahí, pero yo no estaba para detenerme a calmarla. - ¿Qué le pasó?
- Estábamos paseando… ella y Lily iban corriendo y empezó la crisis… fue tan rápido, intentamos cargarla de regreso… pero no pudimos… lo siento, Edward, lo siento tanto… ¿ella se va a poner bien? –habló en un torrente sin pausas y me imploró por una respuesta que no tenia.
- Eso espero. Cuando vomitó… ¿estaba acostada?
- No, no. Yo la llevaba en brazos y se separó y se arrodilló en el pasto. Después… se desmayó.
- ¿Ya no estaba devolviendo el estómago? –quizás mis preguntas a ella le sonarían tontas, o tal vez al ni siquiera verla cuando le hablaba le daría la impresión equivocada, pero no podía despegar los ojos de mi hija inconsciente.
- No, ya no. –respondió simplemente y suspiré de alivio.
- Está bien, ve a la sala de espera y avísenle a Bella.
 El tiempo que le tomó a la medicina hacer efecto se me hizo eterno. Ordené todo el equipo de intubación sólo por si acaso y me cuestioné un millón de veces, tal vez estaba tardando mucho… quizás sólo la dañaba más por tener miedo. Yo no debería estar atendiendo a mi propia hija, esto estaba mal. Pero aún así… era incapaz de moverme y dejar su vida en manos de alguien más.

Pov Esme

Regresé a la sala de Espera y vi que Alice tenía abrazada a Lily, quise ir unirme a ellas, pero ahora debía avisarle a Bella, intenté en su celular, pero no tuve suerte, entonces decidí llamar a la comisaría sabiendo que ahí estaban ella, Emmett y Rosalie. El teléfono sonó un par de veces antes de que me contestara la voz muy formal de un policía.
- Estoy buscando a Emmett Swan, por favor. Es importante, soy su suegra. – El hombre me pidió esperar y así lo hice, tres o cuatro eternos minutos después, Emmett contestó.
- ¿Esme? ¿Qué sucede? –preguntó alarmado.
- Emmett. –suspiré. - ¿Bella está contigo?
- Sí, pero qué sucede. Dímelo. –al final casi me ordenó.
- Nessie tuvo una crisis de asma, por favor, Emmett, necesito hablar con Bella.
- ¿Está bien la niña? –preguntó ignorando otra vez mi petición.
- Edward la está atendiendo. Pero es urgente que hable con tu hermana, Emmett. –le pedí ahora más firme, él comprendió que más que seguir cuestionándome debería escuchar.
- Claro. Espera un segundo. –me pidió al final y volvía a quedarme ahí lo que se me hizo demasiado tiempo. A lo lejos, Alice me miró y le sonreí forzadamente, como si todo estuviera bien.
- ¿Esme? ¿Qué pasa? –oí a Bella de repente.
- Bella… cariño, es Nessie, tuvo una crisis de asma. –empecé a decirle.
- ¿Y? ¿Sucede algo más? Te escuchas alterada. Si quieres ponla al teléfono. –me pidió muy convencida de que nada malo pasaba, eso debilitó más mis fuerzas para contarle la verdad.
- No Bella, ella no puede hablar ahora. Edward la está atendiendo. –expliqué un poco intentando que el golpe no fuera tan duro.
- ¿La llevaron al hospital? –esta vez fue un poco más seria.
- Sí, Bella. Tuvimos que llamar una ambulancia. Fue en el bosque y Nessie no llevaba su medicina… -involuntariamente hice un pausa que ella aprovechó para interrumpir, esta vez muy preocupada.
- ¿Y cómo está? ¿Qué dice Edward?
- La está atendiendo ahora, ella se desmayó. Pero está en buenas manos, Bella. Sólo necesitaba avisarte. Cuando despierte Nessie seguro que va a desear verte más que a nadie en el mundo.
- Esme, pásame a Edward. –me exigió de pronto.
- No puedo, él está adentro…
- Entonces dile que no la intube, no quiero que le ponga un tubo en la garganta a menos de que eso se la única opción. –sus palabras firmes y llenas de determinación me hicieron preguntarme si en alguna ocasión anterior ya le habría sucedido algo muy similar a Renesmee.
- Está bien, Bella. Yo se lo digo. ¿Vas a venir? –pregunté acercándome a Alice.
- Voy para allá. –después colgó y me quedé ahí, helada, preocupada, sintiéndome culpable.
Nessie podría ser muy madura, pero de todas formas era una niña y necesitaba que nosotros la cuidáramos, si ella llevaba su medicamento o no, era más mi responsabilidad que suya y le había fallado, tanto, que ahora se encontraba en una cama de hospital.
- ¿Cómo está…? –cuestionó Alice y vi la curiosidad relucir también en los ojos de Lily.
- Edward la está atendiendo. –repliqué algo que no dijera cuán asustada estaba por lo mal que se veía Nessie.
- Se va a poner bien. –sonrió Lily con confianza, pero Alice pudo distinguir el verdadero significado de mis palabras.
- Tengo que decirle algo a Edward. –suspiré y me puse de pie, tenía que darle a toda costa el mensaje de Bella.

Pov Bella

Emmett y Rosalie me tenían rellenando papeles con mis datos, y firmando otros tantos, para poner con James una orden de alejamiento y arrestarlo.
-Firma aquí también – dijo Emmett señalándome la parte inferior del papel. De repente un policía entro en el despacho de Emmett.
-Jefe Swan, tiene una llamada de su suegra – dijo, al escuchar como lo llamaban un escalofrío recorrió mi cuerpo recordándome a mi padre, pero luego me di cuenta que quien le llamaba era Esme – Le paso la llamada al despacho – dijo el oficial.
-No, la atiendo fuera – replicó levantándose y saliendo. Rosalie tenía el ceño fruncido, sin entender.
-Me extraña mucho que mamá llame a comisaría… - dijo pensativa. A los minutos Emmett entró con el ceño fruncido.
-¿Qué pasa? – preguntó Rose, seria. Emmett descolgó el teléfono de su despacho y me lo pasó.
-Esme tiene que hablar contigo urgentemente. -yo me extrañé y cogí el teléfono con la mano algo temblorosa.
- ¿Esme? ¿Qué pasa? – pregunté confusa.
- Bella… cariño, es Nessie, tuvo una crisis de asma – comenzó, pero no vi la gravedad del asuntó pues ella sabía cuidarse sola.
- ¿Y? ¿Sucede algo más? Te escuchas alterada. Si quieres ponla al teléfono. – le pedí tranquilamente, segura de que estaban exagerando.
- No Bella, ella no puede hablar ahora. Edward la está atendiendo. – Por un momento, pensé que no había escuchado bien o que tal vez Edward la estaba revisando en casa, por ser exagerando, pero recodé que estaba de guardia.
- ¿La llevaron al hospital? – pregunté ahora seria y preocupada. Emmett y Rosalie se tensaron a mi lado y me miraron seriamente.
- Sí, Bella. Tuvimos que llamar una ambulancia. Fue en el bosque y Nessie no llevaba su medicina… - la interrumpí rápidamente no dejando que terminara de explicarme.
- ¿Y cómo está? ¿Qué dice Edward? – pregunté ya desesperada, necesitando saber cómo estaba ahora.
- La está atendiendo ahora, ella se desmayó. Pero está en buenas manos, Bella. Sólo necesitaba avisarte. Cuando despierte Nessie seguro que va a desear verte más que a nadie en el mundo.
- Esme, pásame a Edward – prácticamente le exigí, necesitaba decirle que no la intubara, que no le pusiera en tubo en la garganta. Que no la metieran en coma, no de nuevo.
- No puedo, él está adentro…
- Entonces dile que no la intube, no quiero que le ponga un tubo en la garganta a menos de que eso se la única opción – dije los más firme que pude.
- Está bien, Bella. Yo se lo digo. ¿Vas a venir? – me preguntó, y por un momento si no fuera por la situación que estaba viviendo, y que era mi hija la que estaba en ese hospital, me hubiera reído d la pregunta, pero no podía.
- Voy para allá – dije un segundo antes de colgar. Y me levanté tirando la silla al suelo, que hizo ruido estrepitoso y me alteró más.
-¿Bella qué pasa? – preguntó Rosalie impidiéndome salir.
-Rosalie suéltame, necesito ir al hospital, déjame – dije soltándome bruscamente.
-Vale ahora vamos, pero tranquila – dijo.
-No, no estoy tranquila, me voy ya – dije saliendo y todos los policías y civiles que había me miraron.
-Espera, vamos todos – dijo Emmett.
-¡Que parte de mi hija está en el hospital no entendiste! – grité mirando a mi hermano – Tengo que llegar al hospital no le puede pasar nada… - dije más bajito – No puedo esperar – dije saliendo.
-No voy a dejar que vayas sola – me dijo Rose seriamente.
-Me da igual lo que quieras, yo tengo que ir al hospital, te estoy diciendo que mi hija está allí y no sé si está bien o mal. No te pongas en mi camino ahora Rosalie – dije rápidamente.
-Bella, métete en el coche, no vas a ir andando – dijo Emmett seriamente. Abrió la puerta del coche y espero a que nos subiéramos – Bella no me lo discutas, aunque corras con todas tus fuerzas no vas a llegar antes que en el coche, así que sube. – dijo serio. Yo desistí y entré en la parte trasera, y en el momento en el que el arrancó, no pude evitar ponerme a llorar a mares.
-¿Bella? – miró Rose para atrás al verme así.
-No la puedo perder, no le puede pasar nada a mi niña – dije llorando.
-Intenta relajarte que ya llegamos, seguro que Edward le atiende bien – dijo Emmett en un intento de calmarme pero no funcionó.

Pov Nessie

Cuando recuperé la consciencia, lo primero que sentí fue el miedo y la ansiedad de no poder respirar y me costó entender que estaba en el hospital. Podía sentir el suero en mi brazo, tenía ambas manos frías y una mascarilla sujeta a mi rostro que empujaba con fuerza aire dentro de los pulmones… y me daban muchas náuseas.
Busqué a mi mamá por todos lados, pero no la vi. No reconocí en qué hospital me encontraba y me tomó tiempo concentrarme en la voz de mi papá que me llamaba.
- Nessie, Nessie, mírame. –me pidió y lo hice, pero me llevé una mano a la mascarilla para  quitármela, él me detuvo. – No, Nessie, tienes una crisis de asma, la necesitas. –me explicó lo que yo ya sabía, pero no me importaba, sólo quería a mi mamá ahí.
- Mi… mamá… -intenté decirle con la mascarilla puesta.
- Ella vendrá pronto. –me aseguró, pero por alguna razón no le creí y por instinto luché para zafarme de su agarre y quitarme esa cosa del rostro, la había tenido puesta antes y la odiaba.
- No… mamá… quiero a mi mamá… -pronuncié desesperada, llorando, sólo la necesitaba a ella, yo seguí luchando.
- Nessie, ella va a venir. Yo estoy aquí. Ten calma, por favor. –me pidió, pero no me importó.
Lo escuché decirle algo a una enfermera pero no presté atención, sólo seguí desesperada llamando en silencio a mi mamá, llorando, luchando por soltarme y quitarme la mascarilla, conteniendo las náuseas que me ganaban.
Pero de repente, me sentí más  tranquila y con mucho sueño. No lo entendí, pero traté de resistirme, con miedo de no poder ver a mi mamá. Todo fue inútil, muy pronto tuve que cerrar los ojos.

Pov Edward

Cuando me di cuenta de que ella no me iba a hacer caso, decidí sedarla un poco, le pedí a la enfermera que le aplicara el medicamento y me quedé viendo. Nessie sólo quería a Bella, necesitaba a su madre y no a mí. Eso me hirió pero tenía que entenderlo, ellas dos estuvieron juntas siempre... y yo era prácticamente un extraño.
La vi cerrar los ojos lentamente y dejar de luchar para quitarse la mascarilla, cuando se quedó muy quieta le besé la mejilla y me quedé observándola. La amaba, sólo deseaba que estuviera bien y poder recuperar con ella todo el tiempo perdido, poder compartir con Renesmee lo que compartía con Jane, y poder disfrutar de las dos juntas. Le di indicaciones a la enfermera, por si había cualquier novedad y salí con la familia que estaba en el despacho de papá, todos menos Jasper quien se quedó con todos los niños, excepto Lily. Mi padre había acabado el turno hacía media hora y al verlos allí a todos, se quedó esperando. Caminé lentamente, pensando en todo lo que había cambiado mi vida desde que Bella había vuelto a nuestras vidas. Los sentimientos que tuve en el tanatorio, cuando la vi llegar con su desgraciado marido, lo que sentí al verla llegar con Rosalie y lo que siento ahora que sé toda la verdad. Eran todos contradictorios, diferentes. No sabía que una persona podía pasar de la ilusión, a la tristeza, preocupación, decepción y odio tan rápido. Llegué a la puerta del despacho y piqué antes de entrar. Al abrir la puerta, Emmett y Alice estaban con Bella, que lloraba sobre el pecho de su hermano, Rosalie abrazaba a Lily y papá envolvía con sus brazos a mamá. Me pude dar cuenta de que Bella no se había percatado de mi presencia hasta que papá habló.
-¿Cómo esta? – preguntó con el rostro sereno. En ese momento Bella se levantó tambaleándose un poco y se acercó a mí cogiéndome de la bata.
-Te ha preguntado, ¿Cómo esta mi hija? – dijo mirándome seriamente, Alice se levantó y la abrazó por detrás de forma que me soltara.
-Está bien, pero la he tenido que volver a sedar porque se estaba poniendo nerviosa – dije intentando mantener la tranquilidad, no quería ser grosero con Bella delante de toda la familia, sobretodo de mi madre y Lily.
-¿Se va a poner bien?, ¿Cuándo podrá salir?, ¿Preguntó por mí? –dijo acercándose otra vez.
-Está mejor, si evoluciona bien mañana puede ir a casa y hacer su vida normal, y sí, preguntó por ti, algo que me extraña porque, ¿Se podría saber dónde estabas tú cuando la niña se ahogaba en mitad del bosque? – dije levantando un poco la voz.
-Edward… - habló en tono de reproche mamá.
-No, es verdad. Porque se supone que la madre eres tú y que tú te quedabas con ella – dije poniéndome nervioso.
-Estaba en comisaría, con Emmett y Rose poniendo una denuncia. No me había ido de fiesta, descuidando a mis hijos, estaba mirando por su bien, haciendo las cosas correctamente – dijo mirándome enojada.
-Las cosas correctamente deberías haber empezado hacerlas hace diez años, ahora es demasiado tarde – dije con rencor.
-Edward no te equivoques, nunca es tarde para denunciar un maltrato, nunca hasta que se muere. Bella ha hecho bien y no tienes motivo para recriminarle – dijo Rosalie poniéndose de pie junto a ella. 

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