sábado, 30 de junio de 2012

CAPITULO 8


CAPITULO: 8

Pov Bella

Edward se pasó toda la tarde conmigo en la habitación. No se separó de mí, mis hermanos entraron en alguna ocasión y se quedaron con nosotros, pero no mucho rato. Mi madre también paso a estar conmigo, pero vio que no estaba aburrida con Edward y se fue con Carlisle. A las ocho de la noche, picaron a la puerta de casa. Me extrañó porque que yo supiera no esperábamos visita alguna.
-¿Se puede? – escuché la voz de mi mejor amiga. Después la vi asomarse por la puerta con una sonrisa, y detrás de ella sus hermanas. Yo sonreí contestando y las tres entraron y me abrazaron muy fuerte.
-¿Por qué no habéis venido al hospital? – les pregunté nerviosa.
-Tenias que descansar, y Carlisle nos dijo que esperáramos a que estuvieras en casa – dijo encogiéndose de hombros.
-Bueno chicas, os dejo para que habléis – nos dijo Edward, se agachó para darme un tierno beso en los labios y se fue de la habitación. Las chicas tenían la boca abierta de la sorpresa.
-Cuéntalo todo. ¿Sois novios?, ¿Desde cuándo?, ¿Por qué no nos habías dicho nada?, ¿Cómo besa? -  me preguntaron todo de golpe.
-Tranquilas chicas, Sí somos novios – ellas se pusieron las manos en la boca y me indicaron que siguiera, estamos juntos desde el domingo, antes de que me ingresaran, no os he dicho nada porque no os he visto y sí, besa de maravilla – les dije, las tres se pusieron a reír y saltar encima de mi cama.
-Nuestra Bellita con novio, quien nos lo iba a decir… - dijo Tanya – yo acabaré siendo monja a este paso – dijo riéndose.
-No digas eso, te has acostado con muchos, entre ellos mi hermano – dije, casi la mato cuando me contó que se había acostado con Emmett – Yo soy virgen.
-Pero tú tienes unas relación seria, lo mío solo han sido polvos de una noche – dijo ella.
-No seas así, hermana, encontraremos a nuestros chicos – dijo Kate apoyando la mano en el hombro de su hermana. Irina a diferencia de todas si tenía novio, desde hace un año, aunque nos contaba pocas cosas de él.
-Y Bella… - me llamo Irina - ¿Cuándo piensas hacerlo con Edward? – la mire sorprendida, no me lo había planteado, tal vez con mi enfermedad no podía, nunca se lo había preguntado al médico, y con Carlisle como médico no era el mejor momento de preguntar algo así.
-Pues no lo sé, tal vez estando enferma, no pueda… nunca se lo pregunté a ningún médico – les dije.
-Como no vas a poder, seguramente sí, solo que cuando estés mejor – me dijo Kate sonriendo – aun así puedes preguntarle a Carlisle.
-¿Carlisle?, mi familia y la de Edward no están de acuerdo con nuestra relación, no creo que preguntarle a él sea lo mejor – les contesté.
-Nosotras siempre te vamos a apoyar en todo lo que te pase, y si tú quieres estar con Edward, nosotras estaremos con vosotros – me dijo Irina dándome la mano. Sonreí, tenía las mejores amigas del mundo.


Pov Carlisle

Las semanas pasaron muy lentas, y la recuperación de Bella en ocasiones se hacía eterna, a causa del medicamento tuvo fiebre elevada, pero se le pasa al poco tiempo. Le costó mucho acostumbrarse a las nuevas restricciones, estuvo deprimida los primeros días porque no le dejábamos hacer nada por sí sola, pero después pudo empezar a ir desde la habitación al sofá y al baño, no era gran cosa pero ella decía que con tal de no estar siempre en la cama, que se aburría mucho, toda era mejor. Más adelante comenzó a caminar por casa. Se notaba que estaba motivada para recuperarse. Tal vez mi hijo tenía algo que ver en eso. Eso era otro asunto, las cosas seguían en casa tensas por la relación de los dos. Emmett, Jasper, Rosalie y Alice se habían unido mucho los cuatro. Y parecía que Edward y Bella estaban excluidos de ese grupo. Pero se les veía bien, las amigas de Bella venían todos los días y se la pasaban juntos los cinco. Esme y yo habíamos tenido nuestra primera discusión a causa de esa relación. Y así pasaron las semanas, ahora estábamos a 31 de diciembre. El último día del año, y nos íbamos a cenar a unos de los restaurantes más lujosos de Port Ángeles. Bella estaba feliz, porque por fin podría salir de casa. 
-Papá, toma este es el traje que te vas a poner esta noche – dijo mi hija Alice entrando en el despacho.
-Se llama antes de entrar – le regañé. Guardé los informes de Bella que estaba mirando.
-Lo siento papá. Te dejo aquí lo que te tienes que poner esta noche – me repitió.
-¿Vas a vestirnos a todos? – pregunté levantando una ceja. Mis hijas siempre eran las que nos elegían a Edward y a mí la ropa para este tipo de noches.
-Claro, acaso dudas de mi gusto – preguntó riéndose.
-Claro que no cariño ahora mismo me lo pondré – le dije, levantándome para verlo. Mi hija salió saltando del despacho. Eran las diez de la noche, me cogí el traje y me fui a mi habitación a cambiarme. Me di una rápida ducha y me cambié y peiné rápidamente. Salí del baño que era donde me había cambiado y vi a Esme preciosa
-Estás bellísima – le dije abrazándola.
-Tú también estas muy guapo – me dijo – Venga, que los chicos tienen que estar esperado.
-Sí – le dije, la cogí de la mano – Haber cómo va la noche – De la mano bajamos las escaleras y allí estaban Emmett y Jasper muy elegante y guapos los dos.
-¿Y los demás? – preguntó Esme, al ver a sus hijos solos.
-Alice y Rosalie se están arreglando todavía, Bella esta en el baño y Edward no lo sé – nos explico Jasper.
-Estoy aquí – dijo mi hijo entrando en la sala. Al rato entró Bella, venía muy bonita se fue directa para donde estaba Edward.
-Hermosa – le dijo mi hijo cuando ella llegó a su lado.
-Cógete una chaqueta, Bella – le indiqué. Mis hijas bajaron por las escaleras, también preciosas.
-¿No son un poco corto los vestidos? – les pregunté alzando una ceja.
-No papá, así están bien – me dijo Alice dándome un beso.
-Bueno, por esta noche está bien. Vámonos que tenemos una reservación – les dije.
-Papá, Bella se viene conmigo en el Volvo – me dijo Edward. Vi como las chicas y los chicos soplaron.
-Está bien – dije, ya me había resignado, por mucho que hiciera, no me hacían caso y seguían juntos – Los demás vais en el coche de Rosalie, y Esme y yo nos vamos en el mercedes – todos asintieron y cogieron los coches indicados. Esme y yo nos subimos en el mercedes, y fuimos delante guiando a los demás.
-¿Crees que Bella estará bien? – me preguntó Esme.
-Sí, se está recuperando bien, no creo que se ponga mal por estar unas horas fuera – le dije para tranquilizarla, tenía algo de miedo de lo que pudiera pasar.
-¿Y sobre la noche? – me peguntó dudosa.
-Cuando lleguemos les decimos, que nada de escándalos, tranquila, cariño, es nuestra primera noche vieja juntos y la vamos a pasar bien – le dije cogiéndole la mano.

Pov Bella

-Odio la indiferencia – dije cuando cerré la puerta del coche de Edward.
-No tienes por qué preocuparte por eso – me dijo Edward cogiendo mi mano, mientras arrancaba el coche.
-Sí me preocupo. Prefiero mil veces que se enfaden conmigo que no que me ignoren – protesté cruzando los brazos – Mis hermanos prácticamente ni me hablan, tus hermanas ni me hablan. Tu padre solo me habla para los temas profesionales, o sea, para los referentes a mi salud. La única que hace medianamente caso en mi madre… y tampoco que muy allá – me dolía que mis hermanos se comportaran de esa forma.
-No tienes por qué ponerte mal, puede que piensen que comportándose así, nos separaremos – dijo sin apartar la vista de la carretera.
-Pues se deberían plantear lo que hacen, porque así lo único que consiguen que nos distanciemos mas de ellos, por lo tanto que nos unamos más nosotros – Edward frenó, porque habíamos llegado a un semáforo, giró y me besó.
-Siempre – me dijo, sí, eso era lo que quería, estar siempre con él.
Puse música y estuvimos el resto del camino en silencio. No me apetecía hablar y él  no sabía. No era que me encontrara mal físicamente, estaba mal por dentro. El comportamiento de mis hermanos me estaba doliendo mucho, y Edward, Tanya, Kate y Irina eran los que me aguantaban. El comportamiento de mi madre era diferente, porque ella me seguía tratando igual solo, me pidió que los temas relacionados con Edward no se los contara. Prefería mantenerse al margen de eso. Como ella decía, vivir en la ignorancia.
-Princesa, ya hemos llegado – me avisó Edward, miré a mi alrededor, y era verdad – Ponte la chaqueta antes de salir, hace fresco y no quiero que te pongas mala – yo sonreí y me la puse. El salió del coche, lo rodeó y me abrió la puerta - ¿Preparada? – me preguntó alzando una ceja.
-No me queda otro remedio – Salí del coche agarrada de la mano de Edward, se sentía bien el estar en la calle, el poder salir fuera de casa, que el aire libre me dé en la cara aparte de por una ventana.
-Bueno chicos, solo os queremos pedir una cosa. Es nuestra primera noche vieja juntos, y queremos que sea en paz. Nada de muestras de cariño que sabéis que les puede molestar a los demás – dijo mirándonos a mí y a Edward – Nada de comentarios fuera de lugar – Carlisle dirigió la mirada a mis hermanos – y nada de miradas asesinas – dijo mirando a Rose y Alice.
-Seremos angelitos, Carlisle – señaló Emmett haciéndose la corona en la cabeza. Y después de ese comentario, entramos en el restaurante. El camarero nos llevo a la mesa, Carlisle se sentó en una cabecera, mi madre estaba a su lado derecho, le seguía Emmett y yo. Al lado izquierdo estaba Rosalie, con Alice y Jasper. En la otra cabecera se encontraba Edward.
El camarero nos preguntó qué queríamos comer, todos pidieron, pero antes de que el camarero se fuera le indiqué que en mi plato no pusiera sal, que yo me encargaba de eso. La cena fue tranquila, cada uno tenía una conversación por su cuenta. Cuando iban a llegar las 12h los camareros nos trajeron un plato de uvas, y una copa de champan. Yo sabía que no podía beber, pero por darle un sorbito no pasaría nada.

Narrador externo

Toda la familia estaba atenta a la pantalla del televisor, para ver cuando acababa todo. Y en sus cabezas pensando el deseo que pedirían para el nuevo año. Algunos lo tenían muy claro, pero otros después de muchas cosas sucedidas los últimos días dudaban. La bola comenzó a bajar.

• Que mi hermana se recupere, y podamos ser una familia feliz – deseó Jasper
• Que Bella se ponga bien, rompa con Edward. Y poder acostarme con muchas chicas más este año – pidió Emmett
• Que Emmett me quiera, que mi hermano rompa con Bella y que abran por fin la nueva tienda de ropa – pensó Alice
• Que mis hijos y los de Carlisle sean felices, y que cumplan todos sus sueños – pidió Esme.
• Que pueda irme de luna de miel con Esme, que mi hijo recapacite y que vuelva a haber ambiente positivo en casa – deseó Carlisle
•Que Edward rompa con Bella, que Jasper acepte acostarse conmigo y que me escojan para modelo – pensó Rosalie
•Que Bella se recupere, que podamos estar juntos, y que nuestras familias lo acepten – pidió Edward.
•Que pueda recuperarme, que Edward siempre este conmigo, poder hacer el amor con él y que nuestras familias lo acepten – deseó Bella.

La bola llegó al final d la barra, todos chocaron sus copas y bebieron un trago. Y como buen contentamiento de año se abrazaron todos.

Pov Jasper

Cuando todos bebimos de la copa, comenzamos a abrazarnos. Primero abrace a Alice que era a la que más cerca tenia, le di un beso en la mejilla y abracé a Rosalie, ella fue más descarada y me manoseo el culo mientras me abrazaba, me separé, inconscientemente rápido de ella y le di la mano a Carlisle, abracé a mi madre fuertemente.
-Feliz año, cariño – me dijo en el oído mientras me abrazaba. Cuando nos separamos nos sonreímos y fui a felicitar a mi hermano.
-Emm, ¿Con cuántas piensas acostarte este año? – le pregunté mientras lo abrazaba.
-Con muchas más de las que tú tendrás nunca – me dijo despeinándome. Después de él, le di la mano a Edward y finalmente abracé a mi hermana fuertemente, había echado mucho de menos abrazarla.
-Feliz año hermanita – le dije en el oído. No quería separarme pero alguien tocó mi espalda.
-Lo siento, pero no eres su único hermano – me dijo Emmett empujándome – Feliz año enana – le dijo levantándola en los aires y dándole vueltas.
-Emmett, me estas mareando – dijo de las vueltas que le estaba dando.
-Lo siento – dijo y la puso en el suelo.
  -Bueno, tenemos que irnos de fiesta, ¿No? – dijo Rosalie mirándonos a mí y Emmett.
-No lo dudes Barbie – le contestó mi hermano.
-¿Os parece bien? – le pregunté a mi madre y Carlisle. Ellos sonrieron y asintieron - ¿Os venís? – les pregunté a mi hermana y Edward. No quería que el viniera, pero me parecía mal no ofrecerle a mi hermana. Ambos se miraron, como si se entendieran.
-No, iremos a dar una vuelta y nos iremos a casa. Estoy algo cansada – me contestó Bella. Yo me encogí de hombros, me acerqué a darle un beso, Emmett hizo lo mismo y nos fuimos.
-No nos esperéis despiertos – gritó Rosalie.
-Bueno, y dinos Rosalie ¿Donde tenias pensado ir de fiesta? – le pregunto mi hermano, riéndose.
-En uno de los mejores bares que he visto desde que vivo aquí – dijo – Vamos subir al coche – sin contestar, nos subimos todos. Puso la música a tope y nos dejamos llevar.


Pov Bella

Me estiré en la cama, me incorporé un poco para ver la hora que era. ¡Las diez!, ¿Cómo era posible que nadie haya venido a despertarme? Me levanté con cuidado para no marearme. Sin ni siquiera cambiarme el pijama, salí de la habitación. Me asomé en el comedor, pero no había nadie y escuchaba ruidos en la cocina, así que con cuidado subí las escaleras. No era la primera vez desde que me habían dado el alta, pero si era la primera que las subía sola. No me fatigué tanto como las otras veces. Entré en la cocina y solo estaban mi madre y Carlisle.
-Buenos días – les saludé a ambos.
-¿Has subido tú sola? – me preguntó Carlisle, quitando la vista del periódico que tenía en las manos. Asentí – Pensé que estabas con Edward – dijo, sabia con qué intención lo hacía, quería saber si nos habíamos peleado, a muy pesar de la familia, ellos sabían que la mayoría de las noches Edward las pasaba conmigo en la habitación.
-No, anoche durmió en su habitación, y supongo que todavía no se ha despertado – le contesté. Voy a despertar a Emmett y Jasper. Solo iría a despertarlos a ellos, porque dormían todos en la segunda planta. La habitación de mi madre, la mía y la de Edward que estaban en la tercera. Aunque yo por el momento estaba durmiendo en la planta baja para no tener que hacer tanto esfuerzo. Salí de la cocina, y primero entré a despertar a Jasper. Pero cuando abrí su puerta, me congele en el sitio. Mis ojos por mucho tiempo no daban crédito a lo que veían. Enfadada cerré la puerta de un portazo que seguramente los despertó. Me fui a la de Emmett, y me volví a sorprender, de Emm era de esperar que lo hiciese con algunas de las dos, pero la sorpresa era la misma. Después de todo lo que me habían montado por mi relación con Edward, ellos se acostaban con Alice y Rosalie. Cerré la puerta de otro portazo y me fui a la cocina.
-¿Ya has despertados a tus hermanos? – me preguntó mamá.
-Sí, también a Alice y Rosalie – les contesté con una sonrisa, me estaba comiendo la rabia. Cogí una tostada y me la comencé a comer. Para controlarme.
-Mamá, ¿Por qué pegas un portazo?, con decir que me despierte es suficiente – dijo Jasper entrando en la cocina en calzoncillos y con Rosalie detrás, ella venia en bata.
-No he sido yo – le contestó mi madre extrañada.
-¿Entonces? – preguntó Rosalie haciéndose notar detrás de mi hermano.
-¿Quién ha sido el del portazo? – entró gritando Emmett en la cocina, también en calzoncillos y con Alice detrás en pijama. Al menos ella se había puesto algo de ropa a diferencia de su hermana.
-Yo no he pegado ningún portazo. Es Bella la que ha ido a despertaros – dijo mamá señalándome.
-¿Bella? – preguntaron los cuatro mirándome sorprendidos.
-Sí ella, ¿Por qué has pegado el portazo? – preguntó Carlisle.
-¿Por todas las veces que mis hermanos me han amenazado para despertarme? – dije.
-¿Y mis hijas que tienen que ver en eso? – preguntó dudoso.
-Porque esta… - no pude continuar porque Rosalie me interrumpió.
-A nosotras no nos ha despertado con un portazo, nos ha despertado el portazo de los chicos – contestó antes de que yo dijera algo. Tire la tostada que tenía en la mano de un golpe en la mesa, y salí, a paso rápido de la cocina.
-Bella, espera – dijo Emmett cogiéndome del brazo.
-¡Suéltame! – le dije, soltándome bruscamente.
-Espera Bella, podemos explicarlo – dijo Alice bajando corriendo detrás mío.
-Chicos, no discutáis. Nos vamos a dar una vuelta, cuando Edward se despierte de decís que hoy le toca fregar los platos del desayuno por ser el último en levantarse – dijo Carlisle, Los dos cogieron su abrigo y salieron por la puerta.
-Se puede explicar – dijo Jasper acercándose a mí.
-¿Qué me vas a explicar? Llevas casi tres semanas sin hablarme apenas, porque según tú no puedo estar con alguien que vive en el mismo techo que tu, y voy a despertarte y te encuentro desnudo en la cama con Rosalie – le grité a Jasper - ¿Qué tienes que explicarme? – me estaba poniendo nerviosa.
-¿Qué pasa?, ¿Qué tanto grito? – dijo Edward bajando adormilado.
-Nada que a ti te importe – le dijo mi hermano. Eso fue la gota que colmó el vaso.
-¿Qué no le importa?, ¿Sabes qué pasa?, que tus hermanas y mis hermanos llevan casi tres semanas, sin dirigirnos la palabra porque tú y yo estamos juntos. Pero claro, ellos si pueden estarlo – dije histérica.
-¿¡Qué!? – pregunto Edward.
-Que acabo de encontrarme a tu hermana Rosalie en la cama de Jasper y a Alice en la cama de Emmett. Pero claro, los que destruimos la familia por estar juntos, somos nosotros – comencé a toser bruscamente.
-Eh, Bella, no hace falta que te pongas así – dijo Alice acercándose.
-¡Que no me toques! – le grité, y continúe tosiendo a la vez que sentía que me faltaba un poco el aire, sólo un poco. Edward se acercó a mi rápidamente, con un vaso de agua que supuse que había ido a la cocina a buscarlo.
-Tranquila – me dijo acariciando mi espalda mientras yo bebía.

Pov Jasper

Escuché un portazo fuerte y me levante rápidamente. Me giré y vi que no estaba solo en la cama, Rosalie estaba a mi lado. ¿Pero qué hacia ella aquí?, ¿Por qué no recuerdo nada?, ¿Quién había dado el portazo?
-Rose – dije zarandeándola – Rosalie, despierta – ella se removió un poco – ¡Rosalie Cullen! – le grité. Se despertó de sopetón como yo con el portazo.
-¿Qué haces?, Jasper – me preguntó cuando vio que era yo el que la despertaba.
-¿Me puedes decir que paso anoche?, ¿Por qué estas en mi cama?, ¿Y por qué estas desnuda? – le pregunté, nervioso
-Pues anoche solo paso lo que tu quisiste que pasara, y lo que tú querías lo hicimos en tu cama y sobra decir que la ropa no nos hacía falta – me dijo como si fuera obvio.
-¡Dios! – dije, cuando recordé.

Flash Back
-Venga… Jasper, no seas aguafiestas, la última copa y nos vamos a casa – me decía Emmett.
-Sí, tu hermano mayor tiene razón – dijo Rosalie riéndose. Y por eso Alice y yo también comenzamos a reír – Ven a mi rubiales que te voy a enseñar lo que es bueno – y comenzó a besarme, su lengua recorrió mi cuello, y su mano mi miembro…
-Ponme otra coma – le dije al camarero. Me la trajo y me la bebí de golpe – Tendremos que ir a casa para seguir, aquí no es el mejor sitio – le dije riéndome. Ella sonrió y asintió.
-Eh, chicos dejarlo vamos a casa – dijo Rosalie golpeando el hombro de mi hermano que estaba besando a Alice.

Fin del Flash Back

-Acaba de entrar alguien, y estoy seguro que te ha visto porque a pegado un portazo – le dije, levantadme rápidamente y poniéndome unos calzoncillos para salir.
-Espera que voy a mi habitación a por una bata – me dijo y salió en silencio y de puntillas, por el pasillo, si alguien la veía, la vería completamente desnuda.

Pov Alice

Me desperté de golpe al escuchar un fuerte ruido, mire a mí alrededor pero aparte de que no estaba en mi habitación, no había nadie. Pero sentí algo moverse al otro lado de la cama y encontré a Emmett sin taparse con todo el culo al aire.
-Emmett, Emmett despierta – le dije, como no se movió le di un guantazo.
-¿Estás loca? – me gritó al despertarse.
-Acaba de entrar alguien – le dije, el miró por la habitación.
-Alice tienes alucinaciones, no hay nadie en la habitación – me dijo riéndose - Una cosa, ¿Me puedes decir por qué estas en mi habitación y yo estoy desnudo? – me preguntó, al verse.
-Pasamos la noche juntos – le dije con una sonrisa – Emmett, ese no es el tema, te digo que alguien nos ha visto – le dije.
-¿Cómo lo sabes? – me preguntó alzando una ceja.
-Pegó un portazo – le dije.
-Ponte los calzoncillos, yo voy a ponerme la pijama. –salí tapándome con una de sus sábanas y lo alcancé, vestida, de regreso para ir a la cocina. Mi hermana y Jasper estaban en la puerta, él también en ropa interior y ella con una bata.

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