CAPITULO: 8
Pov Bella
Edward
se pasó toda la tarde conmigo en la habitación. No se separó de mí, mis
hermanos entraron en alguna ocasión y se quedaron con nosotros, pero no mucho
rato. Mi madre también paso a estar conmigo, pero vio que no estaba aburrida
con Edward y se fue con Carlisle. A las ocho de la noche, picaron a la puerta de
casa. Me extrañó porque que yo supiera no esperábamos visita alguna.
-¿Se
puede? – escuché la voz de mi mejor amiga. Después la vi asomarse por la puerta
con una sonrisa, y detrás de ella sus hermanas. Yo sonreí contestando y las
tres entraron y me abrazaron muy fuerte.
-¿Por
qué no habéis venido al hospital? – les pregunté nerviosa.
-Tenias
que descansar, y Carlisle nos dijo que esperáramos a que estuvieras en casa –
dijo encogiéndose de hombros.
-Bueno
chicas, os dejo para que habléis – nos dijo Edward, se agachó para darme un
tierno beso en los labios y se fue de la habitación. Las chicas tenían la boca
abierta de la sorpresa.
-Cuéntalo
todo. ¿Sois novios?, ¿Desde cuándo?, ¿Por qué no nos habías dicho nada?, ¿Cómo
besa? - me preguntaron todo de golpe.
-Tranquilas
chicas, Sí somos novios – ellas se pusieron las manos en la boca y me indicaron
que siguiera, estamos juntos desde el domingo, antes de que me ingresaran, no
os he dicho nada porque no os he visto y sí, besa de maravilla – les dije, las
tres se pusieron a reír y saltar encima de mi cama.
-Nuestra
Bellita con novio, quien nos lo iba a decir… - dijo Tanya – yo acabaré siendo
monja a este paso – dijo riéndose.
-No
digas eso, te has acostado con muchos, entre ellos mi hermano – dije, casi la
mato cuando me contó que se había acostado con Emmett – Yo soy virgen.
-Pero
tú tienes unas relación seria, lo mío solo han sido polvos de una noche – dijo
ella.
-No
seas así, hermana, encontraremos a nuestros chicos – dijo Kate apoyando la mano
en el hombro de su hermana. Irina a diferencia de todas si tenía novio, desde
hace un año, aunque nos contaba pocas cosas de él.
-Y
Bella… - me llamo Irina - ¿Cuándo piensas hacerlo con Edward? – la mire
sorprendida, no me lo había planteado, tal vez con mi enfermedad no podía,
nunca se lo había preguntado al médico, y con Carlisle como médico no era el
mejor momento de preguntar algo así.
-Pues
no lo sé, tal vez estando enferma, no pueda… nunca se lo pregunté a ningún
médico – les dije.
-Como
no vas a poder, seguramente sí, solo que cuando estés mejor – me dijo Kate
sonriendo – aun así puedes preguntarle a Carlisle.
-¿Carlisle?,
mi familia y la de Edward no están de acuerdo con nuestra relación, no creo que
preguntarle a él sea lo mejor – les contesté.
-Nosotras
siempre te vamos a apoyar en todo lo que te pase, y si tú quieres estar con
Edward, nosotras estaremos con vosotros – me dijo Irina dándome la mano.
Sonreí, tenía las mejores amigas del mundo.
…
Pov Carlisle
Las
semanas pasaron muy lentas, y la recuperación de Bella en ocasiones se hacía
eterna, a causa del medicamento tuvo fiebre elevada, pero se le pasa al poco
tiempo. Le costó mucho acostumbrarse a las nuevas restricciones, estuvo
deprimida los primeros días porque no le dejábamos hacer nada por sí sola, pero
después pudo empezar a ir desde la habitación al sofá y al baño, no era gran
cosa pero ella decía que con tal de no estar siempre en la cama, que se aburría
mucho, toda era mejor. Más adelante comenzó a caminar por casa. Se notaba que
estaba motivada para recuperarse. Tal vez mi hijo tenía algo que ver en eso.
Eso era otro asunto, las cosas seguían en casa tensas por la relación de los
dos. Emmett, Jasper, Rosalie y Alice se habían unido mucho los cuatro. Y
parecía que Edward y Bella estaban excluidos de ese grupo. Pero se les veía
bien, las amigas de Bella venían todos los días y se la pasaban juntos los
cinco. Esme y yo habíamos tenido nuestra primera discusión a causa de esa
relación. Y así pasaron las semanas, ahora estábamos a 31 de diciembre. El
último día del año, y nos íbamos a cenar a unos de los restaurantes más lujosos
de Port Ángeles. Bella estaba feliz, porque por fin podría salir de casa.
-Papá,
toma este es el traje que te vas a poner esta noche – dijo mi hija Alice
entrando en el despacho.
-Se
llama antes de entrar – le regañé. Guardé los informes de Bella que estaba
mirando.
-Lo
siento papá. Te dejo aquí lo que te tienes que poner esta noche – me repitió.
-¿Vas
a vestirnos a todos? – pregunté levantando una ceja. Mis hijas siempre eran las
que nos elegían a Edward y a mí la ropa para este tipo de noches.
-Claro,
acaso dudas de mi gusto – preguntó riéndose.
-Claro
que no cariño ahora mismo me lo pondré – le dije, levantándome para verlo. Mi
hija salió saltando del despacho. Eran las diez de la noche, me cogí el traje y
me fui a mi habitación a cambiarme. Me di una rápida ducha y me cambié y peiné
rápidamente. Salí del baño que era donde me había cambiado y vi a Esme preciosa
-Estás
bellísima – le dije abrazándola.
-Tú
también estas muy guapo – me dijo – Venga, que los chicos tienen que estar
esperado.
-Sí
– le dije, la cogí de la mano – Haber cómo va la noche – De la mano bajamos las
escaleras y allí estaban Emmett y Jasper muy elegante y guapos los dos.
-¿Y
los demás? – preguntó Esme, al ver a sus hijos solos.
-Alice
y Rosalie se están arreglando todavía, Bella esta en el baño y Edward no lo sé
– nos explico Jasper.
-Estoy
aquí – dijo mi hijo entrando en la sala. Al rato entró Bella, venía muy bonita se
fue directa para donde estaba Edward.
-Hermosa
– le dijo mi hijo cuando ella llegó a su lado.
-Cógete
una chaqueta, Bella – le indiqué. Mis hijas bajaron por las escaleras, también
preciosas.
-¿No
son un poco corto los vestidos? – les pregunté alzando una ceja.
-No
papá, así están bien – me dijo Alice dándome un beso.
-Bueno,
por esta noche está bien. Vámonos que tenemos una reservación – les dije.
-Papá,
Bella se viene conmigo en el Volvo – me dijo Edward. Vi como las chicas y los
chicos soplaron.
-Está
bien – dije, ya me había resignado, por mucho que hiciera, no me hacían caso y
seguían juntos – Los demás vais en el coche de Rosalie, y Esme y yo nos vamos
en el mercedes – todos asintieron y cogieron los coches indicados. Esme y yo
nos subimos en el mercedes, y fuimos delante guiando a los demás.
-¿Crees
que Bella estará bien? – me preguntó Esme.
-Sí,
se está recuperando bien, no creo que se ponga mal por estar unas horas fuera –
le dije para tranquilizarla, tenía algo de miedo de lo que pudiera pasar.
-¿Y
sobre la noche? – me peguntó dudosa.
-Cuando
lleguemos les decimos, que nada de escándalos, tranquila, cariño, es nuestra
primera noche vieja juntos y la vamos a pasar bien – le dije cogiéndole la
mano.
Pov Bella
-Odio
la indiferencia – dije cuando cerré la puerta del coche de Edward.
-No
tienes por qué preocuparte por eso – me dijo Edward cogiendo mi mano, mientras
arrancaba el coche.
-Sí
me preocupo. Prefiero mil veces que se enfaden conmigo que no que me ignoren –
protesté cruzando los brazos – Mis hermanos prácticamente ni me hablan, tus
hermanas ni me hablan. Tu padre solo me habla para los temas profesionales, o
sea, para los referentes a mi salud. La única que hace medianamente caso en mi
madre… y tampoco que muy allá – me dolía que mis hermanos se comportaran de esa
forma.
-No
tienes por qué ponerte mal, puede que piensen que comportándose así, nos
separaremos – dijo sin apartar la vista de la carretera.
-Pues
se deberían plantear lo que hacen, porque así lo único que consiguen que nos
distanciemos mas de ellos, por lo tanto que nos unamos más nosotros – Edward
frenó, porque habíamos llegado a un semáforo, giró y me besó.
-Siempre
– me dijo, sí, eso era lo que quería, estar siempre con él.
Puse
música y estuvimos el resto del camino en silencio. No me apetecía hablar y
él no sabía. No era que me encontrara
mal físicamente, estaba mal por dentro. El comportamiento de mis hermanos me
estaba doliendo mucho, y Edward, Tanya, Kate y Irina eran los que me
aguantaban. El comportamiento de mi madre era diferente, porque ella me seguía
tratando igual solo, me pidió que los temas relacionados con Edward no se los
contara. Prefería mantenerse al margen de eso. Como ella decía, vivir en la
ignorancia.
-Princesa,
ya hemos llegado – me avisó Edward, miré a mi alrededor, y era verdad – Ponte
la chaqueta antes de salir, hace fresco y no quiero que te pongas mala – yo
sonreí y me la puse. El salió del coche, lo rodeó y me abrió la puerta -
¿Preparada? – me preguntó alzando una ceja.
-No
me queda otro remedio – Salí del coche agarrada de la mano de Edward, se sentía
bien el estar en la calle, el poder salir fuera de casa, que el aire libre me
dé en la cara aparte de por una ventana.
-Bueno
chicos, solo os queremos pedir una cosa. Es nuestra primera noche vieja juntos,
y queremos que sea en paz. Nada de muestras de cariño que sabéis que les puede
molestar a los demás – dijo mirándonos a mí y a Edward – Nada de comentarios
fuera de lugar – Carlisle dirigió la mirada a mis hermanos – y nada de miradas
asesinas – dijo mirando a Rose y Alice.
-Seremos
angelitos, Carlisle – señaló Emmett haciéndose la corona en la cabeza. Y
después de ese comentario, entramos en el restaurante. El camarero nos llevo a
la mesa, Carlisle se sentó en una cabecera, mi madre estaba a su lado derecho,
le seguía Emmett y yo. Al lado izquierdo estaba Rosalie, con Alice y Jasper. En
la otra cabecera se encontraba Edward.
El
camarero nos preguntó qué queríamos comer, todos pidieron, pero antes de que el
camarero se fuera le indiqué que en mi plato no pusiera sal, que yo me
encargaba de eso. La cena fue tranquila, cada uno tenía una conversación por su
cuenta. Cuando iban a llegar las 12h los camareros nos trajeron un plato de
uvas, y una copa de champan. Yo sabía que no podía beber, pero por darle un sorbito
no pasaría nada.
Narrador externo
Toda
la familia estaba atenta a la pantalla del televisor, para ver cuando acababa
todo. Y en sus cabezas pensando el deseo que pedirían para el nuevo año.
Algunos lo tenían muy claro, pero otros después de muchas cosas sucedidas los
últimos días dudaban. La bola comenzó a bajar.
•
Que mi hermana se recupere, y podamos ser una familia feliz – deseó Jasper
•
Que Bella se ponga bien, rompa con Edward. Y poder acostarme con muchas chicas
más este año – pidió Emmett
•
Que Emmett me quiera, que mi hermano rompa con Bella y que abran por fin la
nueva tienda de ropa – pensó Alice
•
Que mis hijos y los de Carlisle sean felices, y que cumplan todos sus sueños –
pidió Esme.
•
Que pueda irme de luna de miel con Esme, que mi hijo recapacite y que vuelva a
haber ambiente positivo en casa – deseó Carlisle
•Que
Edward rompa con Bella, que Jasper acepte acostarse conmigo y que me escojan
para modelo – pensó Rosalie
•Que
Bella se recupere, que podamos estar juntos, y que nuestras familias lo acepten
– pidió Edward.
•Que
pueda recuperarme, que Edward siempre este conmigo, poder hacer el amor con él
y que nuestras familias lo acepten – deseó Bella.
La
bola llegó al final d la barra, todos chocaron sus copas y bebieron un trago. Y
como buen contentamiento de año se abrazaron todos.
Pov Jasper
Cuando
todos bebimos de la copa, comenzamos a abrazarnos. Primero abrace a Alice que
era a la que más cerca tenia, le di un beso en la mejilla y abracé a Rosalie,
ella fue más descarada y me manoseo el culo mientras me abrazaba, me separé,
inconscientemente rápido de ella y le di la mano a Carlisle, abracé a mi madre
fuertemente.
-Feliz
año, cariño – me dijo en el oído mientras me abrazaba. Cuando nos separamos nos
sonreímos y fui a felicitar a mi hermano.
-Emm,
¿Con cuántas piensas acostarte este año? – le pregunté mientras lo abrazaba.
-Con
muchas más de las que tú tendrás nunca – me dijo despeinándome. Después de él,
le di la mano a Edward y finalmente abracé a mi hermana fuertemente, había
echado mucho de menos abrazarla.
-Feliz
año hermanita – le dije en el oído. No quería separarme pero alguien tocó mi
espalda.
-Lo
siento, pero no eres su único hermano – me dijo Emmett empujándome – Feliz año
enana – le dijo levantándola en los aires y dándole vueltas.
-Emmett,
me estas mareando – dijo de las vueltas que le estaba dando.
-Lo
siento – dijo y la puso en el suelo.
-Bueno, tenemos que irnos de fiesta, ¿No? –
dijo Rosalie mirándonos a mí y Emmett.
-No
lo dudes Barbie – le contestó mi hermano.
-¿Os
parece bien? – le pregunté a mi madre y Carlisle. Ellos sonrieron y asintieron
- ¿Os venís? – les pregunté a mi hermana y Edward. No quería que el viniera,
pero me parecía mal no ofrecerle a mi hermana. Ambos se miraron, como si se
entendieran.
-No,
iremos a dar una vuelta y nos iremos a casa. Estoy algo cansada – me contestó
Bella. Yo me encogí de hombros, me acerqué a darle un beso, Emmett hizo lo
mismo y nos fuimos.
-No
nos esperéis despiertos – gritó Rosalie.
-Bueno,
y dinos Rosalie ¿Donde tenias pensado ir de fiesta? – le pregunto mi hermano,
riéndose.
-En
uno de los mejores bares que he visto desde que vivo aquí – dijo – Vamos subir
al coche – sin contestar, nos subimos todos. Puso la música a tope y nos
dejamos llevar.
…
Pov Bella
Me
estiré en la cama, me incorporé un poco para ver la hora que era. ¡Las diez!,
¿Cómo era posible que nadie haya venido a despertarme? Me levanté con cuidado
para no marearme. Sin ni siquiera cambiarme el pijama, salí de la habitación.
Me asomé en el comedor, pero no había nadie y escuchaba ruidos en la cocina,
así que con cuidado subí las escaleras. No era la primera vez desde que me
habían dado el alta, pero si era la primera que las subía sola. No me fatigué
tanto como las otras veces. Entré en la cocina y solo estaban mi madre y
Carlisle.
-Buenos
días – les saludé a ambos.
-¿Has
subido tú sola? – me preguntó Carlisle, quitando la vista del periódico que
tenía en las manos. Asentí – Pensé que estabas con Edward – dijo, sabia con qué
intención lo hacía, quería saber si nos habíamos peleado, a muy pesar de la
familia, ellos sabían que la mayoría de las noches Edward las pasaba conmigo en
la habitación.
-No,
anoche durmió en su habitación, y supongo que todavía no se ha despertado – le
contesté. Voy a despertar a Emmett y Jasper. Solo iría a despertarlos a ellos,
porque dormían todos en la segunda planta. La habitación de mi madre, la mía y
la de Edward que estaban en la tercera. Aunque yo por el momento estaba
durmiendo en la planta baja para no tener que hacer tanto esfuerzo. Salí de la
cocina, y primero entré a despertar a Jasper. Pero cuando abrí su puerta, me
congele en el sitio. Mis ojos por mucho tiempo no daban crédito a lo que veían.
Enfadada cerré la puerta de un portazo que seguramente los despertó. Me fui a
la de Emmett, y me volví a sorprender, de Emm era de esperar que lo hiciese con
algunas de las dos, pero la sorpresa era la misma. Después de todo lo que me
habían montado por mi relación con Edward, ellos se acostaban con Alice y Rosalie.
Cerré la puerta de otro portazo y me fui a la cocina.
-¿Ya
has despertados a tus hermanos? – me preguntó mamá.
-Sí,
también a Alice y Rosalie – les contesté con una sonrisa, me estaba comiendo la
rabia. Cogí una tostada y me la comencé a comer. Para controlarme.
-Mamá,
¿Por qué pegas un portazo?, con decir que me despierte es suficiente – dijo
Jasper entrando en la cocina en calzoncillos y con Rosalie detrás, ella venia
en bata.
-No
he sido yo – le contestó mi madre extrañada.
-¿Entonces?
– preguntó Rosalie haciéndose notar detrás de mi hermano.
-¿Quién
ha sido el del portazo? – entró gritando Emmett en la cocina, también en
calzoncillos y con Alice detrás en pijama. Al menos ella se había puesto algo
de ropa a diferencia de su hermana.
-Yo
no he pegado ningún portazo. Es Bella la que ha ido a despertaros – dijo mamá
señalándome.
-¿Bella?
– preguntaron los cuatro mirándome sorprendidos.
-Sí
ella, ¿Por qué has pegado el portazo? – preguntó Carlisle.
-¿Por
todas las veces que mis hermanos me han amenazado para despertarme? – dije.
-¿Y
mis hijas que tienen que ver en eso? – preguntó dudoso.
-Porque
esta… - no pude continuar porque Rosalie me interrumpió.
-A
nosotras no nos ha despertado con un portazo, nos ha despertado el portazo de
los chicos – contestó antes de que yo dijera algo. Tire la tostada que tenía en
la mano de un golpe en la mesa, y salí, a paso rápido de la cocina.
-Bella,
espera – dijo Emmett cogiéndome del brazo.
-¡Suéltame!
– le dije, soltándome bruscamente.
-Espera
Bella, podemos explicarlo – dijo Alice bajando corriendo detrás mío.
-Chicos,
no discutáis. Nos vamos a dar una vuelta, cuando Edward se despierte de decís
que hoy le toca fregar los platos del desayuno por ser el último en levantarse
– dijo Carlisle, Los dos cogieron su abrigo y salieron por la puerta.
-Se
puede explicar – dijo Jasper acercándose a mí.
-¿Qué
me vas a explicar? Llevas casi tres semanas sin hablarme apenas, porque según
tú no puedo estar con alguien que vive en el mismo techo que tu, y voy a
despertarte y te encuentro desnudo en la cama con Rosalie – le grité a Jasper -
¿Qué tienes que explicarme? – me estaba poniendo nerviosa.
-¿Qué
pasa?, ¿Qué tanto grito? – dijo Edward bajando adormilado.
-Nada
que a ti te importe – le dijo mi hermano. Eso fue la gota que colmó el vaso.
-¿Qué
no le importa?, ¿Sabes qué pasa?, que tus hermanas y mis hermanos llevan casi
tres semanas, sin dirigirnos la palabra porque tú y yo estamos juntos. Pero
claro, ellos si pueden estarlo – dije histérica.
-¿¡Qué!?
– pregunto Edward.
-Que
acabo de encontrarme a tu hermana Rosalie en la cama de Jasper y a Alice en la
cama de Emmett. Pero claro, los que destruimos la familia por estar juntos,
somos nosotros – comencé a toser bruscamente.
-Eh,
Bella, no hace falta que te pongas así – dijo Alice acercándose.
-¡Que
no me toques! – le grité, y continúe tosiendo a la vez que sentía que me
faltaba un poco el aire, sólo un poco. Edward se acercó a mi rápidamente, con
un vaso de agua que supuse que había ido a la cocina a buscarlo.
-Tranquila
– me dijo acariciando mi espalda mientras yo bebía.
Pov Jasper
Escuché
un portazo fuerte y me levante rápidamente. Me giré y vi que no estaba solo en
la cama, Rosalie estaba a mi lado. ¿Pero qué hacia ella aquí?, ¿Por qué no
recuerdo nada?, ¿Quién había dado el portazo?
-Rose
– dije zarandeándola – Rosalie, despierta – ella se removió un poco – ¡Rosalie
Cullen! – le grité. Se despertó de sopetón como yo con el portazo.
-¿Qué
haces?, Jasper – me preguntó cuando vio que era yo el que la despertaba.
-¿Me
puedes decir que paso anoche?, ¿Por qué estas en mi cama?, ¿Y por qué estas
desnuda? – le pregunté, nervioso
-Pues
anoche solo paso lo que tu quisiste que pasara, y lo que tú querías lo hicimos
en tu cama y sobra decir que la ropa no nos hacía falta – me dijo como si fuera
obvio.
-¡Dios!
– dije, cuando recordé.
Flash
Back
-Venga…
Jasper, no seas aguafiestas, la última copa y nos vamos a casa – me decía
Emmett.
-Sí,
tu hermano mayor tiene razón – dijo Rosalie riéndose. Y por eso Alice y yo también
comenzamos a reír – Ven a mi rubiales que te voy a enseñar lo que es bueno – y
comenzó a besarme, su lengua recorrió mi cuello, y su mano mi miembro…
-Ponme
otra coma – le dije al camarero. Me la trajo y me la bebí de golpe – Tendremos
que ir a casa para seguir, aquí no es el mejor sitio – le dije riéndome. Ella
sonrió y asintió.
-Eh,
chicos dejarlo vamos a casa – dijo Rosalie golpeando el hombro de mi hermano
que estaba besando a Alice.
Fin
del Flash Back
-Acaba
de entrar alguien, y estoy seguro que te ha visto porque a pegado un portazo –
le dije, levantadme rápidamente y poniéndome unos calzoncillos para salir.
-Espera
que voy a mi habitación a por una bata – me dijo y salió en silencio y de
puntillas, por el pasillo, si alguien la veía, la vería completamente desnuda.
Pov Alice
Me
desperté de golpe al escuchar un fuerte ruido, mire a mí alrededor pero aparte
de que no estaba en mi habitación, no había nadie. Pero sentí algo moverse al
otro lado de la cama y encontré a Emmett sin taparse con todo el culo al aire.
-Emmett,
Emmett despierta – le dije, como no se movió le di un guantazo.
-¿Estás
loca? – me gritó al despertarse.
-Acaba
de entrar alguien – le dije, el miró por la habitación.
-Alice
tienes alucinaciones, no hay nadie en la habitación – me dijo riéndose - Una
cosa, ¿Me puedes decir por qué estas en mi habitación y yo estoy desnudo? – me
preguntó, al verse.
-Pasamos
la noche juntos – le dije con una sonrisa – Emmett, ese no es el tema, te digo
que alguien nos ha visto – le dije.
-¿Cómo
lo sabes? – me preguntó alzando una ceja.
-Pegó
un portazo – le dije.
-Ponte
los calzoncillos, yo voy a ponerme la pijama. –salí tapándome con una de sus
sábanas y lo alcancé, vestida, de regreso para ir a la cocina. Mi hermana y
Jasper estaban en la puerta, él también en ropa interior y ella con una bata.
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